Barcelona

“Con lo que se conserva, cada uno elucubra y construye su Gaudí”

VOCES DE GAUDÍ

Con el padre de su tatarabuela comenzó todo. Laia Vinaixa es descendiente directa de Josep Maria Bocabella i Verdaguer, el librero que en 1866 fundó la Asociación Espiritual de Devotos de San José para conseguir donativos, poder comprar un solar y construir la Sagrada Família. Desde entonces, generación tras generación, la familia de Vinaixa ha estado vinculada a la construcción del templo.

“Mi madre me explicaba que a final de mes, con todas las facturas encima de la mesa, tenían que decidir qué pagaban y qué no con el dinero que tenían”, recuerda la que ahora es la responsable del centro de documentación de la basílica. Todo lo relacionado con la Sagrada Família se conserva aquí, en un espacio perfectamente acondicionado en los bajos del templo, al que se accede desde el museo por una discreta puerta.

Poco se imaginan los miles de turistas que a diario contemplan la exposición permanente –y con cuyas entradas financian la construcción–, que detrás de la pared se guarda toda la documentación administrativa (desde facturas a contratos), 2.500 libros y colecciones de revistas, como la serie completa de El Propagador de la devoción de San José o los Àlbums del Temple . “Estas publicaciones son, junto con los restos de las maquetas que quemaron en el 36, las tres fuentes principales para seguir las obras”, afirma Vinaixa, que desde los 90 cataloga, ordena y organiza el fondo, donde se conservan otros objetos curiosos como las huchas de donativos de los años sesenta.

También conserva planos que se publicaron hasta el 36, y otros más tardíos y el testimonio escrito de los discípulos de Gaudí. “Con todo, hay suficiente información para acabar el templo”, mantiene. Pero, ¿no sabemos ya todo de Gaudí? “¡No! Ahora, con lo que se conserva, hacemos elucubraciones y cada uno construye su Gaudí”. Así, por ejemplo, Juan José Lahuerta, que fue director de la Càtedra Gaudí, dice que el arquitecto no socializaba y, en cambio, la divulgadora Chiara Curti, destaca las visitas de Gaudí con niños o como explicaba la obra a los visitantes...

Laia Vinaixaes la responsable del Centre de Documentació de la Sagrada Família y descendiente deJosep Maria Bocabellael librero que promovió la construcción del templo
Laia Vinaixaes la responsable del Centre de Documentació de la Sagrada Família y descendiente deJosep Maria Bocabellael librero que promovió la construcción del temploLlibert Teixidó

El Trencadís

La fuente original, disponible online desde 2016

En 1866, 16 años antes de la colocación de la primera piedra de la Sagrada Família, Bocabella impulsó la publicación de El Propagador de la Devoción a San José para promover la construcción del templo y seguir el avance de la construcción. Esta revista mensual es una de las fuentes principales para conocer como Gaudí planteaba las obras, como evolucionaban, detalles de la construcción y otros aspectos como las listas de limosnas que mes a mes se iban recogiendo, “Pio IX concedió 100 días de indulgencia y su bendicion apostólica á los que diesen alguna limosna para el mencionado templo”, recoge uno de los miles de artículos. La Junta Constructora de la Sagrada Família financió la digitalización de toda la colección, disponible desde 2016 en ARCA (www.arca.bcn.cat). En 1946 la publicación pasó a llamarse Templo y en 1982 Temple, que desde 2020 también se publica en versión digital.

Por eso, otra de sus misiones es corroborar lo que otros afirman y publican, “hay buscar de donde sale la información”. Hace unas semanas, por ejemplo, una colaboradora comentó que su abuelo, picapedrero de la Sagrada Família, había hecho de modelo para el cristo crucificado de la fachada del Nacimiento. Vinaixa buscó y encontró su nombre en El Propagador

Sus antepasados también son fuentes secundarias: “Gaudí se llevó muy bien con Josep Maria Bocabella, su yerno y, especialmente, con su nieto, Josep Maria de Dalmases i Bocabella, con el que iba a buscar dinero para poder seguir las obras”, cuenta. En cambio su abuela, dice, no entendía como su padre, podía llevarse tan bien con Gaudí...