Barcelona

Barcelona se da diez años para que la vida en los barrios de Ciutat Vella vuelva a ser normal

Municipal

El ejecutivo de Jaume Collboni presenta un plan estratégico elaborado de la mano de docenas de entidades

El Raval y los demás barrios de Ciutat Vella son un foco de atracción de una población muy vulnerable

El Raval y los demás barrios de Ciutat Vella son un foco de atracción de una población muy vulnerable

Llibert Teixidó

El gobierno del alcalde Jaume Collboni está resuelto a que la vida cotidiana de los vecinos del distrito de Ciutat Vella sea de nuevo normal en más o menos diez años. De esta manera definieron este jueves el objetivo principal del Pacte per Ciutat Vella el concejal responsable de esta lado de Barcelona, el teniente de alcalde Albert Batlle, y su comisionado para estos menesteres, Ivan Pera.

¿Y qué es el Pacte per Ciutat Vella? Pues básicamente una suerte de punto de encuentro de la administración pública local y más de 300 asociaciones de toda índole en marcha desde principios de este mandato y encargado de establecer una hoja de ruta que propicie la penúltima gran transformación del distrito más complejo de la urbe. En estos momentos la iniciativa aún bascula entre la declaración de intenciones políticas y la ilusionada carta a los Reyes Magos, pero tanto Batlle como Pera subrayaron que estos puntos de partida se materializarán bien pronto en presupuestadas medidas muy específicas. Hasta ahora las medidas más claras son yas la emprendidas, como la reforma de la Rambla, el relanzamiento del antiguo recinto del hospital de la Santa Creu, los diferentes desarrollos del Pla de Barris, la lucha contra los graffitis...

Este pacto prevé impulsar la rehabilitación de pisos, el comercio cercano y las entidades

Esta falta de concreción ya dio pie a las primeras críticas vecinales. Pocas horas antes de la presentación en sociedad de la iniciativa la Xarxa Veïnal del Raval y la Associació de Veïns i Veïnes del Casc Antic lamentaron que aún no tenían claro en que clase de proceso habían participado, que todavía no recibieron ningún retorno claro, que desconocen cuáles propuestas fueron aceptadas y cuáles no...

¿Y qué quiere decir eso de que el gran objetivo del Pacte per Ciutat Vella sea que sus vecinos tengan de nuevo una vida cotidiana normal? Básicamente que el Ayuntamiento pretende ahora desnormalizar la instaurada anormalidad. Aquí arraigaron maneras del todo inconcebibles en el resto de la ciudad. A saber, que en muchas calles sea más fácil comprar un souvenir con forma de miembro viril que un destornillador. Que al salir a la calle tengas que esquivar a una persona despatarrada que encontró refugio en tu portal. Que antes de dejar que tu criatura se ponga a jugar compruebes que en la zona infantil del parque no hay ninguna jeringuilla abandonada. Que cada dos por tres tengas que sortear una excursión de turistas en bicicleta. Que el fondo de inversiones que compró tu finca aguarde a que el techo se te caiga encima de una vez, a ver si te mudas y pueden por fin reformar el inmueble y alquilárselo a unos expats por unos meses...

Y el teniente de alcalde Batlle y el comisionado Pera detallaron que todo esto lo logrará Barcelona antes o después impulsando la rehabilitación de al menos el 10% de las viviendas (unas 4.000), potenciando el comercio de proximidad y frenar los monocultivos, animar el tejido asociativo... El gran reto del Pacte per Ciutat Vella es rebajar las externalidades del turismo al tiempo que mejora la atención a los más desfavorecidos. A pesar de que este distrito seguirá siendo el que más gente atrae, ya sea para pasarlo bien o para inyectarse heroína bajo supervisión médica dentro de un programa de reducción de daños. El gobierno municipal entiende que así mejorará a buen seguro la vida cotidiana de los vecinos.

Que nadie espere proyectos faraónicos. Este proceso de cambio no tiene nada que ver con el de finales del siglo pasado. Todo será muy quirúrgico. La idea es potenciar el patrimonio de Ciutat Vella, fortalecer sus principales ejes, hacer que los barceloneses conecten otra vez con el centro de su ciudad... Lo más probable es que también pongan más cámaras de seguridad. “Que los barceloneses dejen de verlo como un territorio comanche. Ciutat Vella se nos escapó. Ahora la volvemos a poner en el mapa”. Y así, de paso, añadieron Batlle y Pera, mejorando la vida cotidiana de la gente, recuperando la normalidad, atajaremos los discursos de odio tan en auge últimamente por estas latitudes.

Luis Benvenuty Alcalde

Luis Benvenuty

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Originario de Salamanca desde 1974. Se tituló en Sociología por la Universidad de Granada. Cursó el Máster en Periodismo Les Hueras en la Universitat de Barcelona. Obtuvo el Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 debido a su trabajo Mudanzas. Elabora piezas informativas en Guyana Guardian desde el año 2000, centradas mayoritariamente en cuestiones de carácter local.

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