Polémica por la tala de árboles en la remodelación de la calle Francesc Layret de Badalona
Protesta vecinal
Ecologistas denuncian la eliminación de decenas de ejemplares y acusan al Ayuntamiento de opacidad
El gobierno defiende que los árboles estaban al final de su vida y serán sustituidos por nuevas especies.

Árboles talados en la calle Francesc Layret de Badalona.

La remodelación del carrer Francesc Layret, en Badalona (Barcelonès Nord), ha abierto una nueva controversia entre entidades ecologistas y el Ayuntamiento a raíz de la tala de decenas de árboles en el marco de las obras de urbanización de la vía. El colectivo +Verd Urbà ha denunciado públicamente la actuación municipal, que considera una “tala masiva” de ejemplares maduros y sanos, mientras el gobierno local sostiene que la intervención es necesaria por motivos técnicos y que el arbolado será sustituido por nuevas especies más adecuadas.
Según el colectivo ecologista, los trabajos han supuesto ya la eliminación de numerosos árboles de gran tamaño que, a su juicio, formaban parte de una infraestructura verde esencial para la ciudad. La entidad critica que el proyecto se haya ejecutado “con total falta de transparencia” y sin un proceso real de participación ciudadana.
“Los árboles no son mobiliario urbano que pueda cambiarse como un banco o una farola. Son seres vivos imprescindibles para la salud pública y para combatir los efectos de la emergencia climática”, señalan desde +Verd Urbà.
El colectivo sostiene que el proyecto urbanístico no ha tenido en cuenta la presencia del arbolado existente y que debería haberse adaptado a él. Aseguran que el Ayuntamiento ha iniciado las obras sin plantear alternativas ni aplicar protocolos de protección de los árboles.

También denuncian que no se han hecho públicos los informes técnicos que justificarían la imposibilidad de conservar los ejemplares ni los criterios ambientales utilizados para calcular la reposición del arbolado.
Para los ecologistas, publicar el proyecto en el Butlletí Oficial de la Provincia o colgarlo en la web municipal no puede considerarse un proceso de participación ciudadana real. “El Ayuntamiento debería haber convocado reuniones vecinales antes de la aprobación inicial para explicar un proyecto con este impacto”, afirman.
Argumentos del Ayuntamiento
Desde el gobierno municipal defienden que la retirada de los árboles era inevitable debido al estado de los ejemplares y a las necesidades de la obra. Fuentes municipales explican que los “braquiquitons” que ocupaban actualmente la calle se encontraban ya cerca del final de su vida útil.
Además, las raíces de estos árboles, que llevan décadas creciendo, se habían extendido hacia zonas donde discurren diversas conducciones de servicios básicos como electricidad, agua o gas, algunas de ellas obsoletas y pendientes de renovación.
Aprovechando la remodelación de la calle, el Ayuntamiento prevé actualizar parte de estas infraestructuras por motivos de seguridad. Estas obras obligan a excavar bajo el arbolado y cortar parte importante de las raíces, lo que haría inviable la supervivencia de muchos de los ejemplares.
“El mantenimiento de los árboles actuales habría provocado nuevos daños en el pavimento en pocos años, obligando a reparar continuamente una obra recién ejecutada”, argumentan desde el consistorio.
El Ayuntamiento asegura que el proyecto contempla plantar más árboles de los que se han retirado. En total está prevista la plantación de 77 nuevos ejemplares de distintas especies, entre ellas magnolias, perales ornamentales y árboles de los farolillos.

Según el consistorio, estas especies han sido escogidas por su resistencia, su adaptación al clima urbano de Badalona y por requerir un mantenimiento moderado una vez arraigadas. Además, ofrecen una floración destacada que contribuirá a mejorar la imagen del espacio público.
Para +Verd Urbà, sin embargo, la reposición prevista no compensa la pérdida de ejemplares maduros. La entidad recuerda que sustituir un árbol de varias décadas por un plantón joven no es equivalente desde el punto de vista ambiental.
Intervención de la Guardia Urbana
La entidad ecologista también considera que la actuación municipal podría entrar en conflicto con el Reglamento (UE) 2024/1991 sobre Restauración de la Naturaleza, en vigor desde 2024. Esta normativa establece que los municipios deberán garantizar que antes de 2030 no se produzca una pérdida neta de cobertura arbórea urbana en comparación con los niveles de 2024, y que posteriormente esta cobertura aumente progresivamente.
Según +Verd Urbà, Badalona ya sufre una pérdida continuada de arbolado urbano por proyectos urbanísticos y por un mantenimiento que califican de insuficiente.
En protesta por la tala, miembros del colectivo realizaron una acción simbólica pintando corazones y mensajes como “Vull viure” en algunos de los árboles pendientes de ser talados. También han colocado carteles en troncos ya cortados con frases como “Jo donava ombra”. La entidad explica que se utilizó pintura infantil al agua, que consideran inocua para la corteza.
La Guàrdia Urbana, sin embargo, intervino durante la acción e identificó a una integrante del colectivo, que podría enfrentarse a una sanción administrativa basada en la Ordenanza de Civismo. Desde +Verd Urbà consideran la actuación policial “un contrasentido”. “Se sanciona a quien pinta un corazón en defensa de la naturaleza mientras se destruyen árboles de más de treinta años”, denuncian.
El colectivo reclama ahora la paralización inmediata de las talas, la reposición del arbolado siguiendo los criterios de la Norma Granada y el cumplimiento estricto de la normativa europea sobre biodiversidad y restauración de la naturaleza.
Mientras tanto, las obras de urbanización del carrer Francesc Layret continúan y el debate sobre la gestión del arbolado urbano vuelve a situarse en el centro de la discusión sobre el modelo de ciudad y la adaptación de los espacios urbanos a la emergencia climática.


