Empieza el juicio contra un osteópata acusado de abusar sexualmente de varias pacientes en el Maresme entre 2008 y 2020
En Canet y en Mataró
En el momento de los hechos, cerca de la mitad eran menores de edad

Edificio de la Audiencia Provincial de Barcelona
Este lunes ha empezado en la Audiencia Provincial de Barcelona el juicio contra un osteópata y quiromasajista acusado de abusar sexualmente de doce pacientes en el Maresme entre el 2008 y el 2020. Los hechos tuvieron lugar en las diferentes consultas donde trabajaba, en Canet de Mar y en Mataró.
El hombre está acusado de doce delitos de abuso sexual sin penetración -cuatro de ellos continuados- y dos delitos de abuso sexual con penetración. En el momento de los hechos, cerca de la mitad eran menores de edad. La fiscalía pide 46 años de prisión y 84 de inhabilitación, así como indemnizaciones para las víctimas de entre 10.000 y 30.000 euros por daños morales y lesiones psicológicas.
Según ha acordado el tribunal al inicio del juicio, las doce víctimas declararán a puerta cerrada. Este lunes las diez primeras y el miércoles las dos restantes. Por otra parte, también se ha aceptado la petición de la defensa para que el acusado declare al final del juicio, que está previsto que se alargue varias jornadas.
En las cuestiones previas de este lunes, la acusación particular -ejercida por la letrada Carla Vall- ha solicitado que se incluya en la pericial la declaración de una psicóloga terapeuta que habría acompañado a alguna de las víctimas. Con respecto a la defensa, ha renunciado a dos testigos que no pueden venir el día que están citados y mantiene el resto de testigos.
Las víctimas que han declarado este lunes han ratificado los abusos, separadas del acusado por una mampara para evitar verse. Algunas de las víctimas han sido diagnosticadas con estrés postraumático y han tenido que hacer tratamiento psicológico. Con respecto a la defensa, pide la absolución de su cliente.
El hombre disponía de un espacio de trabajo en Canet de Mar con un tatami japonés para ejercer su actividad como osteópata y quiromasajista para tratar personas con patologías o dolores musculares. Además, también trabajaba como masajista deportivo en Mataró. Concretamente, entre los años 2013 y 2017, trabajó haciendo masajes a un club tanto en equipo masculino como femenino. Según consta en el escrito de la fiscalía del área de Mataró y Arenys de Mar, el hombre habría abusado de pacientes tanto en el espacio de Canet como en Mataró.
Algunas de las prácticas descritas por el ministerio público eran, por ejemplo, pedir a las víctimas que se desnudaran o se quedaran en ropa interior y aprovechar para hacerlos masajes en los pechos, en las nalgas o en las partes íntimas con algún pretexto, aunque el motivo de la consulta no tuviera nada que ver y fuera, por ejemplo, dolor de espalda. En alguno de los casos el acusado también habría introducido los dedos o penetrado la paciente sin previo aviso.
En los diferentes casos relatados, la fiscalía apunta al hecho de que el acusado actuaba con ánimos “de atentar contra la libertad sexual”. También en situaciones diversas él actuaba alegando la canalización de energías.