En una comparecencia de alta tensión, el alcalde de Cerdanyola del Vallès, Carlos Cordón (PSC), ha denunciado este lunes la “grave deslealtad institucional” del Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès (Junts) en relación con el expediente de segregación municipal de la EMD (Entidad Municipal Descentralizada) de Bellaterra. Cordón ha acusado a Josep Maria Vallès de “vulnerar los principios de lealtad, cooperación y respeto mutuo entre administraciones”, en un procedimiento que podría “acabar con la unidad territorial” del municipio de Cerdanyola.
Carlos Cordón, que ha hecho estas declaraciones en rueda de prensa, acompañado por el concejal de Relaciones con la EMD, David González, y la responsable de Servicios Jurídicos, Sonia Rodríguez, ha afirmado que “nunca habría pensado” que el Ayuntamiento de Sant Cugat hubiera actuado en esta cuestión de forma “unilateral, desleal y por la segregación de Bellaterra y la anexión de este territorio a Sant Cugat”.
El alcalde de Cerdanyola, visiblemente molesto con su homólogo de Sant Cugat, ha destacado que “nunca” ha hablado, “de manera formal, con Vallès sobre la posible segregación de Bellaterra. Han sido conversaciones informales de hace mucho tiempo”. Un ejemplo: “el último contacto por este tema fue cuando la noche de Reyes me envió un Whatsapp anunciándome la conclusión del informe del Ayuntamiento de Sant Cugat sobre el expediente de segregación de Bellaterra”, que se aprobó el 7 de enero. “No son maneras”, ha lamentado.
Un convenio que triplica la inversión en Bellaterra
El alcalde de Cerdanyola, Carlos Cordón, ha destacado que en caso de segregación esto no afectaría ni a la UAB ni al Parque del Alba, que están en el término municipal, aunque próximos a Bellaterra. Ha detallado que el objetivo del nuevo convenio que están trabajando con la EMD de Bellaterra es que “triplique la financiación”, que cifra en 573.006 de aportación directa y que ha contado con 110.000 euros más para inversiones como la renovación del alumbrado o la creación de un nuevo parque metropolitano en la Font de la Bonaigua. El alcalde lo quiere tener terminado antes de que finalice la actual legislatura. Cordón insiste en que “hay una serie de hechos que avalan nuestra posición de mejorar la vida” del vecindario de Bellaterra. Ha anunciado que el desarrollo del Parque del Alba permitirá mejorar también servicios de proximidad que afectarían al vecindario de Bellaterra como el nuevo CAP previsto
en la avenida Córdoba, en el límite del actual núcleo y el nuevo barrio, al tiempo que se sigue trabajando para que Bellaterra disponga de un consultorio en la zona.
Cabe recordar que el miércoles pasado, la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Sant Cugat se reunió en sesión extraordinaria y aprobó un informe, solicitado por Cerdanyola, que ve “viable la integración de Bellaterra y del sector de Can Fatjó dels Aurons en el término municipal”. El informe pide a la Comisión Bellaterra-Sant Cugat que, en el marco de tramitación del expediente, se posicione sobre la voluntad o no de agregar Bellaterra a Sant Cugat con la estructura de la EMD plenamente operativa. “La EMD fue creada por un acuerdo del pleno municipal de Cerdanyola y, por lo tanto, no corresponde al Ayuntamiento de Sant Cugat asumir los acuerdos plenarios de otros consistorios”, destacó la junta.
Cordón insiste en la falta de diálogo, ya que el gobierno de Sant Cugat “no ha tenido ninguna voluntad de contar con nosotros ni explicarnos lo que pasaría el día 7”. El alcalde ha apuntado que, además, “este no es un hecho aislado”, sino que ha sido “la gota que ha hecho verter el vaso de múltiples actuaciones que demuestran que el gobierno actual de Sant Cugat nunca ha tenido ninguna voluntad de trabajar con el de Cerdanyola, por nada más que no sea de su estricto interés”. Cordón ha apuntado que el vecindario de Bellaterra debe saber que el posicionamiento del gobierno de Sant Cugat “se basa en intereses electorales, urbanísticos y económicos y no de mejora real de este territorio ni de la vida en las personas que viven en él”.
Por delante, hay un calendario de poco más de medio año para que la Generalitat decida sobre el futuro de la EMD de Bellaterra, si sigue adscrita a Cerdanyola o se segrega y se integra en Sant Cugat. El alcalde socialista considera que el procedimiento “no tiene vía posible” y espera que el Govern no apoye esta segregación. Su alerta: “crearía un precedente muy peligroso en Catalunya porque supondría, de facto, la ruptura del estado del bienestar y del modelo de sociedad que compartimos” y podría abrir la puerta al “agrupamiento de las zonas con mayor poder adquisitivo del país, dejando de lado al resto, que somos la mayoría”.
Con aspecto muy serio, Cordón ha apuntado que no quiere utilizar la expresión “romper relaciones” con el Ayuntamiento de Sant Cugat porque podría perjudicar a algún ciudadano de Cerdanyola, pero considera “evidente” que afecta a los proyectos compartidos.
El alcalde asegura que “Cerdanyola también es una gran ciudad”, tiene “más proyección que nunca” y está en disposición de “ser aún más fuerte” y de utilizar “todos los mecanismos políticos, administrativos y judiciales para defender nuestra integridad territorial y también para mejorar Bellaterra y la vida de la gente que vive” a través de un nuevo convenio de competencias y financiación debido dejar en suspenso hasta la resolución de este procedimiento.

