Madrid

Siete años de prisión para un hombre que agredió sexualmente a su subordinada

Madrid

La sentencia impone además una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con ella durante nueve años

Sede del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM)

Sede del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM)

EUROPA PRESS / Europa Press

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha ratificado la condena de siete años de prisión para un hombre que agredió sexualmente a una de sus subordinadas. El encausado se aprovechaba de la víctima, compañera de trabajo, al estar en una situación de vulnerabilidad económica, según el escrito.

Tras ser sentenciado en un primer momento, el acusado emitió un recurso que ahora ha sido desestimado. El fallo le condena por un delito de abuso sexual con penetración y prevalimiento, tal y como recoge el Código Penal.

El condenado deberá hacer frente a otros siete años y medio de libertar vigiliada

La defensa expuso que la condena expedida por la Audiencia Provincial no respetó la presunción de inocencia, por lo que pidió ese recurso que ahora ha sido denegado.

Además de los siete años de prisión, el condenado deberá pasar otros siete y medio de libertad vigilada. Asimismo, durante los próximos nueve años tiene prohibido acercarse o comunicarse con la víctima.

Explican que la tardanza en denunciar por parte de la víctima, que no lo hizo hasta que acabó su relación laboral con la empresa, “no es elemento anulador de la fiabilidad del testimonio”, como ha defendido el Tribunal Supremo, detallando que el relato de la mujer fue prestado “de forma precisa, clara y firme”.

De este modo, valida los hechos probados en la sentencia de origen, que relata que el acusado y la víctima trabajaban en 2019 en la misma empresa de alquiler de motos y en ese contexto él “se le insinuó en varias ocasiones con intención de mantener contactos de naturaleza sexual con ella, a lo que la misma no accedió”.

La víctima acabó sangrando en el momento de los hechos

El procesado fue ascendido, de manera que se convirtió en el jefe de la denunciante en un momento en el que sabía que la mujer “atravesaba una condición económica complicada” y él tenía la facultad de propiciar su despido.

Desde entonces comenzó a realizarle tocamientos y un día de julio de 2019 le envió un mensaje que decía “de esta noche no te salvas”, aprovechando que se iban a quedar los dos solos en las oficinas de la empresa.

Y acabó agrediéndola sexualmente, sin que ella lograra escapar porque sabía que días antes habían despedido a una compañera y tenia miedo a perder su trabajo, según detallan los magistrados, que afirman que “el acusado, conocedor de la citada situación de necesidad” de la mujer “se aprovechó de ello, dada su superioridad laboral, para conseguir su propósito sexual”.

La víctima acabó sangrando y eso hizo que el acusado se fuera, tras lo que ella contó lo ocurrido a una amiga y un tiempo después interpuso denuncia.

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