Madrid

El gas radón, un riesgo silencioso en el noroeste y la sierra norte de Madrid

Naturaleza

Algunos municipios sobrepasan los límites establecidos para la salud

Algunos municipios de la sierra de Guadarrama sufren niveles altos del gas radón.

Algunos municipios de la sierra de Guadarrama sufren niveles altos del gas radón.

Terceros

El radón, un gas radiactivo natural que está presente en suelos graníticos, persiste como un riesgo poco conocido en la zona noroeste y Sierra Norte de la Comunidad de Madrid, donde viviendas antiguas y edificios públicos registran niveles superiores a los recomendados y la información y las medidas preventivas no siempre llegan a los habitantes.

La exposición prolongada al radón supone un riesgo de salud, ya que el granito del suelo contiene uranio y al desintegrarse genera un gas radiactivo incoloro, inodoro e insípido que se filtra a través del suelo y se propaga en el aire.

Vecinos de municipios como San Lorenzo de El Escorial, Guadarrama, Las Rozas o la pedanía de Siete Iglesias, en Lozoyuela, relatan su desconocimiento sobre el radón y la sorpresa al descubrir concentraciones de hasta 1.000 becquerelios por metro cúbico (Bq/m³) en sus hogares, muy por encima del límite recomendado de 300 Bq/m³ que marca la normativa europea.

En otros municipios del noroeste, como Collado Villalba, el Ayuntamiento reconoce que aún está elaborando los datos y no dispone por el momento de registros consolidados sobre mediciones en dependencias municipales.

Se puede controlar el nivel con un medidor

Michael Harris, residente en San Lorenzo de El Escorial, recuerda cómo detectaron niveles de 600 Bq/m³ en la planta principal de su vivienda: “No lo sabíamos hasta que una amiga arquitecta nos habló de ello y compramos un medidor. Fue alarmante, pero ahora tenemos sistemas de ventilación que han reducido los niveles a alrededor de 150 Bq/m³”, explica a Efe.

La experiencia de Harris no es aislada. Ángel, residente en Guadarrama, describe cómo un amigo, vecino de Siete Iglesias, de 72 años, ha tenido que instalar ventiladores y realizar perforaciones en el suelo de su casa para diluir el gas en la vivienda familiar, construida hace décadas sobre granito.

Impacto del radón en la salud

El riesgo también afecta a trabajadores. Ángeles, responsable de prevención de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en Madrid, ha detallado el caso de oficinas comarcales de agentes forestales en San Lorenzo de El Escorial y Cercedilla.

Allí, las mediciones internas alcanzaron 800 Bq/m³, con picos de más de 1.000 Bq/m³. “La administración instaló ventiladores, pero no se verificó su eficacia. Los trabajadores han estado expuestos durante décadas sin recibir reconocimiento médico específico hasta que el Consejo de Seguridad Nuclear intervino tras nuestra nueva denuncia”, asegura Ángeles.

Frente a estos casos, algunos municipios han comenzado a aplicar medidas correctoras. En Torrelodones, el Ayuntamiento detectó concentraciones de hasta 1.768 Bq/m³ en algunos edificios públicos como las salas de música del edificio Parque JH entre 2016 y 2017.

Medidas correctoras en algunos pueblos

Tras la instalación de un sistema de ventilación mecánica con recuperación de calor y un sistema de despresurización del terreno bajo solera, los niveles medios anuales se redujeron hasta 401 Bq/m³, según datos municipales.

En Las Rozas, el Ayuntamiento ha confirmado que realiza mediciones en edificios públicos, priorizando sótanos y dependencias bajo rasante, y aplica ventilación y otras medidas correctoras según los promedios anuales.

Además, las nuevas construcciones y reformas cumplen con el Código Técnico de la Edificación, y desde 2023 se desarrolla una campaña de concienciación dirigida a la población.

Eugenia del Río, secretaría del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, explica que en zonas de alto riesgo se instalan barreras antiradón bajo los forjados, cámaras de aire ventiladas en sótanos y sistemas de extracción mecánica o pasiva del gas.

“Si se proyecta correctamente, estas medidas no encarecen significativamente la construcción y aseguran que el edificio sea seguro para sus ocupantes”, aclara. En reformas sustanciales también se deben adoptar soluciones adecuadas según la ubicación y el riesgo del terreno.

Según ha detallado la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, una publicación científica de 2021 estima que el radón podría ser responsable del 3,8 % de las muertes por cáncer de pulmón en España, y en la Comunidad el porcentaje sería del 2,3 %, concentrándose principalmente entre fumadores y exfumadores.

A pesar de la normativa y las recomendaciones técnicas, la información al público sigue siendo desigual según el municipio dado que muchos vecinos de la zona dos (de alto riesgo) de la Comunidad de Madrid todavía desconocen el riesgo y las medidas de prevención.

“La gente se asusta cuando oye la palabra radón, pero no entiende que los efectos son de muy largo plazo. Se necesita información clara y mediciones periódicas, especialmente en sótanos y plantas bajas”, afirma Michael Harris.