Draft 2:* Comienza la restauración del
En el Port d'Arenys de Mar
La mítica embarcación del Cap

El Odina en sus mejores tiempos de navegación por la costa del Maresme.

En el Moll del Port d'Arenys (Maresme), entre el olor a madera y resina, se libra una carrera contrarreloj para salvar una pieza única del patrimonio marítimo catalán. El Odina, una barca de “mitjana” construida en 1948 en las históricas atarazanas Sala de L’Escala, necesita el último impulso ciudadano para culminar su restauración tras el grave accidente sufrido el pasado verano.
Más que una embarcación, el Odina es memoria flotante. Nacido como barco de pesca de anchoa en L’Escala, reconvertido después en llaüt de recreo en Cadaqués, alcanzó notoriedad en 1990 cuando fue transformado en réplica de falucho para protagonizar la película Capitán Escalaborns, dirigida por Carlos Benpar. En su cubierta rodaron escenas Ariadna Gil y Juan Luis Galiardo, consolidando su lugar en el imaginario cultural.

Desde 2015, el Odina es pieza central del proyecto cultural del Moll d’Arenys y protagonista de las recreaciones históricas de los Miquelets de Catalunya, evocando los desembarcos del coronel Amill durante la Guerra de Sucesión. Su presencia no es decorativa: es un escenario vivo de divulgación histórica y tradición marinera.
La restauración ha sido también una apuesta por la transmisión del saber artesanal. Bajo la dirección del maestro de ribera (mestre d'aixa) Agustín Jordán, se completó una primera fase de trabajos antes de Navidad con la colaboración de voluntarios que han aprendido técnicas tradicionales de construcción naval. La iniciativa se enmarca en la labor de la Federació Catalana per la Cultura i el Patrimoni Marítim i Fluvial, que respalda activamente la campaña.
Quince días decisivos
El reto ahora es económico. La restauración completa requiere 20.000 euros, con un mínimo imprescindible de 12.500 para garantizar la viabilidad del proyecto. La campaña de micromecenazgo en la plataforma Goteo se encuentra actualmente al 50% del objetivo mínimo y restan solo 15 días para alcanzarlo.
Para dar el impulso final, el 7 y 8 de marzo el Moll d’Arenys celebrará unas jornadas de puertas abiertas. Los visitantes podrán conocer de cerca los trabajos realizados, descubrir la historia del barco y colaborar directamente con la campaña, en un fin de semana que combinará patrimonio, música en directo y actividades culturales.
Si el Odina vuelve al agua este marzo, no será solo gracias a la madera y los clavos, sino al compromiso colectivo de una comunidad decidida a no dejar hundir su legado marinero.
