Las relaciones entre el PNV y el Gobierno español llegaron en diciembre a un punto crítico, después de que el Ejecutivo central no cumpliese el compromiso de traspasar las competencias pendientes del Estatuto vasco y ni siquiera zanjase el cambio de manos de cinco competencias ya acordadas. Los jeltzales, no obstante, evitaron romper la baraja y señalaron que esperarían al mes de enero. Ahora, ya en esa pantalla, el presidente de la formación, Aitor Esteban, advierte al Gobierno de que si no cumple lo acordado no se quedarán “cruzados de brazos”.
Los jeltzales confían en que este viernes, en una Comisión Mixta de transferencias, se pueda sellar definitivamente el traspaso de las cinco competencias que iban a llegar el pasado 29 de diciembre. Se trata de tres competencias ligadas a la Seguridad Social (prestaciones no contributivas, prestaciones de desempleo y el Seguro Escolar), Salvamento Marítimo y la gestión de un centro de verificación de maquinaria situado en Barakaldo.
“El Gobierno español se va a dar cuenta enseguida”, ha señalado Esteban
Según ha señalado Aitor Esteban, si para el viernes no se completan estos traspasos “la cosa será grave”, y no se quedarán “cruzados de brazos”, aunque no ha querido avanzar cuál será su reacción. “El Gobierno español se va a dar cuenta enseguida”, ha asegurado.
En una entrevista en Onda Vasca, Aitor Esteban ha apuntado que los jeltzales no son “gente de espavientos”, si bien ha insistido en que la cuestión de los traspasos competenciales, en este caso ya acordados, es de suma importancia para su formación. “Es un tema capital, es muy grave, porque además los plazos fueron fijados por el propio presidente español y no es serio. Intentemos ser optimistas, pero de brazos cruzados no nos vamos a quedar”, ha apuntado.
El presidente jeltzale se ha referido de esta manera al traspaso de esas cinco competencias, ya acordado entre los meses de julio y septiembre, y únicamente pendiente del cambio de manos definitivo. No obstante, el acuerdo de investidura entre PNV y PSOE recogía que en el plazo “improrrogable de dos años” se debían cerrar los traspasos pendientes del Estatuto de Gernika.
El PNV necesita incentivos para justificar su apoyo al Gobierno, que le puede desgastar
En este momento, además de las cinco competencias ya acordadas, están pendientes de traspaso una quincena de competencias que el Gobierno ha agrupado en diez propuestas de traspaso. Se trata de cuestiones que tienen que ver con la Seguridad Social, las Infraestructuras, la Seguridad Pública o la Hacienda y las Finanzas.
El PNV y el Gobierno vasco insistieron durante el pasado otoño en que debían llegar para el 31 de diciembre, si bien el Ejecutivo español ha estado lejos de cumplir esa demanda.
Ahora, los jeltzales se ven apremiados por los plazos que otorgaron al Gobierno español y deberán mover ficha en caso de que Pedro Sánchez no cumpla con lo pactado. El desgaste por apoyar al Ejecutivo pesa cada vez más y los nacionalistas vascos necesitan al menos incentivos que justifiquen su apoyo.

