La rápida expansión de la avispa asiática (Vespa velutina nigrithorax) ha generado un grave problema no solo en la fauna y flora, desplazando a abejas y avispas comunes, sino también en la salud humana. Expertos en plagas advierten de que fallecimientos por reacción alérgica como los ocurridos en octubre pasado en Galicia pueden ser cada vez más habituales. En Catalunya, la avispa asiática se ha consolidado en las zonas que le son más favorables y ahora se está extendiendo en áreas como Tarrragona, que parecían adversas para esta especie. Es por ello que algunos ayuntamientos han decidido combatir su expansión con todas las armas de las que se disponen. Como drones.
Es el caso del ayuntamiento de Terrassa, que ha señalado, a través de un comunicado remitido a los medios de comunicación, que en los últimos cinco años ha eliminado más de 70 nidos de esta variedad de avispa con el uso de drones. El programa de detección mediante la geolocalización con este tipo de aparatos de nidos de avispa asiática contemplaba, ha permitido mejorar las “tareas de búsqueda, localización, identificación y neutralización de los nidos activos de difícil acceso”.
Los 70 nidos neutralizados estaban situados “a lo largo de las rieras del Palau y de las Arenas, así como en el Parque de Vallparadís, puesto que son estos espacios donde se concentra esta especie invasora, porque encuentra el agua y el material que necesita para construir sus nidos”.
La evolución anual de nidos neutralizados ha ido al alza. Así, mientras que en 2022 se inactivaron doce nidos, en el 2023 fueron catorce, en el 2024, veintiuno y, en el 2025, veintitrés.
El teniente de alcalde de Transición Ecológica, Noel Duque, recuerda que “la avispa asiática ya está establecida y se necesitan medidas preventivas de detección precoz, porque es una especie que afecta gravemente a otros insectos, especialmente las abejas de la miel, indispensables para la polinización y para el equilibrio de los ecosistemas”.
