Mientras se escuchaban gritos que la tildaban de “asesina”, Salomé Pradas ha atendido a los medios que la esperaban a la salida de los Juzgados de Catarroja tras el careo que ha mantenido con el exjefe de Gabinete de Mazón, José Manuel Cuenca.
La exconsellera investigada por su posible responsabilidad en el fallecimiento de al menos 230 personas a causa de la riada del 29 de octubre de 2024, ha asegurado que “yo he aportado todo absolutamente de forma voluntaria, en una muestra más de transparencia y de colaboración con la Justicia, no quiero ocultar nada, otras no aportan sus watsaps, sus llamadas, o directamente resetean sus móviles, no es mi caso”.
Pradas ha asegurado además que la intentaron persuadir de que no tomara determinadas medidas, “pero yo no caí en esa persuasión; yo claramente le dije al señor Cuenca que el confinamiento se podía hacer conforme a la Ley de Emergencias”.
Pradas ha asegurado que la intentaron persuadir de que no tomara determinadas medidas, “pero yo no caí en esa persuasión”
A preguntas de los periodistas, la investigada ha reiterado que no esperó al expresidente para tomar medidas: “no esperé al señor Mazón, no esperé indicaciones suyas, allí estábamos reunidos en el Cecopi, pero a mí sí que me hubiera gustado que el señor Mazón hubiera estado, informado o incluso también colaborando con la coordinación de la emergencia”.
