El comité de empresa del Hospital de La Ribera alerta de la grave saturación en urgencias
Sanidad
Denuncia que hay 76 pacientes pendientes de subir a planta en el Hospital

Imagen de la reunión de sanitarios del Hospital de La Ribera

El Servicio de Urgencias del Hospital de La Ribera atraviesa una situación límite que, lejos de ser puntual, responde a un problema estructural que se arrastra desde hace años. Así lo han denunciado públicamente el Comité de Empresa y la Junta de Personal del Departamento de Salud de La Ribera, que alertan de un colapso permanente derivado del déficit histórico de camas hospitalarias y de una gestión que no ha sabido —o no ha querido— dar respuesta a una necesidad conocida y previsible. “Ni una cama más en los pasillos de Urgencias” y “La Ribera no puede seguir siendo el hospital olvidado” son algunas de las consignas con las que los representantes de los trabajadores han querido visibilizar una realidad que, según subrayan, compromete la seguridad, la dignidad y la calidad asistencial.
En la mañana de hoy se ha alcanzado una cifra récord de 76 pacientes en el Servicio de Urgencias pendientes de ingreso en planta por falta de cama disponible, una situación que evidencia el colapso sostenido que sufre el hospital. Esta circunstancia ya fue advertida el pasado 20 de enero, cuando tras una reunión con el personal de Urgencias en el salón de actos del centro, el Comité de Empresa y la Junta de Personal registraron formalmente un informe institucional dirigido a la Dirección del Departamento y a los órganos gestores de la Conselleria de Sanidad. En dicho documento se alertaba, con datos objetivos, de una saturación cronificada que se ha acabado normalizando por la incapacidad de la gestión para corregirla.
Esta circunstancia ya fue advertida el pasado 20 de enero
Según los representantes sindicales, el problema de fondo no es el aumento de la demanda asistencial, sino la escasez estructural de camas hospitalarias. Mientras la media de la Comunitat Valenciana se sitúa en una cama por cada 504 habitantes, el Departamento de Salud de La Ribera cuenta con una por cada 738, lo que lo convierte en el segundo peor departamento de toda la Comunitat en dotación de camas por población. Con una población asignada de 273.000 habitantes, el Hospital de La Ribera dispone únicamente de 370 camas funcionantes. Para alcanzar la media autonómica serían necesarias 173 camas más, un incremento cercano al 46 %, un déficit equiparable a la capacidad completa de un hospital comarcal como los de Requena o Vinaroz.
Denuncian que el problema de fondo es la escasez estructural de camas hospitalarias
Esta carencia ha transformado el Servicio de Urgencias en una planta de hospitalización encubierta, sin los espacios, medios ni plantillas adecuados. La media diaria es de 25 pacientes ingresados en Urgencias por falta de cama en planta, con picos que superan los 70 y estancias que alcanzan las 48 y hasta 72 horas. Ello obliga a ubicar pacientes en pasillos, zonas de paso y espacios no diseñados para la atención asistencial, con graves problemas de intimidad, seguridad clínica y circuitos seguros, además de una escasez recurrente de material básico y la necesidad de improvisar en la práctica diaria.
Los representantes de los trabajadores insisten en que los profesionales de Urgencias no son responsables del colapso. El servicio atiende actualmente más de 400 urgencias diarias, frente a las 320 de la etapa prepandemia, sin un refuerzo proporcional de personal ni de infraestructuras. Los pacientes con estancias superiores a 24 horas en Urgencias se triplicaron en 2025 respecto a 2024, generando sobrecarga, desgaste extremo, conflictos con usuarios y un grave deterioro de la salud laboral. La responsabilidad, señalan, recae en los gestores del Departamento de Salud de La Ribera y en la Conselleria de Sanidad, con el conseller Marciano Gómez como máximo responsable político, por mantener al hospital entre los peor dotados y por decisiones como la supresión de la cirugía cardiaca el pasado año.
Ante esta situación, el Comité de Empresa y la Junta de Personal advierten de que, si no se adoptan medidas inmediatas y estructurales para aumentar camas, reforzar plantillas y adecuar infraestructuras, no descartan convocar movilizaciones y hacer un llamamiento a la ciudadanía. La saturación de Urgencias, concluyen, no es solo un problema de los profesionales, sino de toda la población de la comarca de la Ribera.