Comunidad Valenciana
Salvador Enguix Oliver

Salvador Enguix

Periodista

Playas y cemento

Diario de València

Al tiempo que los representantes políticos, empresariales y del sector valenciano exhibían recientemente en Fitur los atractivos de la Comunidad Valenciana ante el turismo, el temporal Harry devoraba los arenales de la costa valenciana en un episodio que, lamentablemente, resulta cada vez más común en esta zona debido a las consecuencias del cambio climático y el incremento progresivo del nivel marino. Desde hace tiempo, los residentes de localidades como Sagunt, Tavernes, Gandía o El Perelló, entre otras, contemplan con frustración cómo el método de reposición de arena ideado por el Gobierno apenas tiene utilidad, ya que consiste en una labor que las tormentas, cuya frecuencia aumenta, terminan destruyendo periódicamente. Numerosos especialistas llevan tiempo avisando de que este camino no constituye la respuesta definitiva, y que es necesario considerar alternativas más drásticas como la colocación de arrecifes artificiales o diques sumergidos para mitigar la fuerza del oleaje cuando este golpea el litoral.

Efectos del temporal Harry en la playa de Pobla de Farnals 
Efectos del temporal Harry en la playa de Pobla de Farnals Manuel Bruque / EFE

Por mucho tiempo, y sobre todo en la época del auge de la vivienda, el hormigón cubrió el litoral de la Comunitat Valenciana, el cual representó el motor económico fundamental para dos industrias esenciales: la construcción y el turismo. El ansia urbanística resultó tan intensa que, al mirar desde el océano, apenas se perciben tramos sin edificaciones en los arenales próximos a los principales centros vacacionales, tales como los municipios mencionados. Sin haber asimilado la experiencia previa, hace poco más de doce meses, precisamente en la jornada de la dana, les Corts Valencianes, contando con el respaldo del PP y Vox, y mediante el decreto de simplificación administrativa, decidieron permitir la edificación de complejos hoteleros y diversos equipamientos a 200 metros de la orilla (el grupo popular solicitó al principio que fuesen 100 metros) recortando así el margen de 500 metros que estableció previamente el Gobierno de Ximo Puig. Simultáneamente, el Consell de Pérez Llorca ha activado los procesos destinados a disminuir el blindaje costero del Plan de Acción Territorial de la Infraestructura Verde del Litoral de la Comunitat Valenciana, Pativel, según advierten las organizaciones ecologistas.

Resulta difícil comprender que, aun conociendo los sucesos atmosféricos que azotan nuestras orillas de forma cada vez más recurrente, el PP y Vox continúen defendiendo un esquema de administración de la costa capaz de empeorar las consecuencias de las tormentas.

Resulta difícil comprender por qué, aun sabiendo que los eventos climáticos golpean con mayor frecuencia nuestro litoral, el PP y Vox continúen defendiendo una estrategia de administración costera que podría empeorar las consecuencias de las tormentas, dañando esa valiosa fuente de ingresos que posibilita mantener “vendiendo” esta región como un atractivo turístico. Solo hace falta recorrer dichos arenales y conversar con los residentes para notar que surge una inquietud ambiental intensificada por medidas burocráticas que ignoran la necesidad de resguardar estas zonas marítimas fundamentales para nuestra estabilidad financiera. No debería sorprenderles si próximamente estas costas, mermadas y desgastadas, dejan de atraer a los visitantes que se busca captar en cada edición de Fitur.

Salvador Enguix Oliver

Salvador Enguix Oliver

Periodista

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Graduado en Ciencias de la Información por la UAB y Doctor en Comunicación por la UV. Ejerce como delegado en València y jefe de redacción de Guyana Guardian desde 1991.