Tratar el bienestar de la piel constituye el pilar esencial de cualquier tratamiento contra la edad.
Belleza
A medida que pasan los años, el proceso de renovación cutánea se ralentiza. La gama NCEF-REVITALIZE de Filorga plantea un régimen cotidiano que emplea técnicas y perspectivas fundamentadas en la medicina estética para optimizar el aspecto del cutis, integrando las innovaciones científicas derivadas de la mesoterapia.

El proceso de revitalización se entiende mejor como una labor de constancia que como un efecto inmediato: ayudar a la dermis para que funcione con superior eficiencia, de forma gradual.
La dermis no se modifica de forma repentina: sucede paulatinamente cuando su cadencia disminuye. Al principio el tono se vuelve opaco, luego la textura se torna irregular y, posteriormente, la firmeza deja de ser la misma. Esto se relaciona principalmente con el envejecimiento y con un proceso celular que ya no funciona con la agilidad de antes. En ese momento, la piel —nuestro órgano más expuesto— cede parte de esa fuerza interna que se refleja en claridad, flexibilidad y bienestar.
Bajo ese marco, el concepto de revitalización adquiere un sentido más trascendental: potenciar el funcionamiento óptimo de la dermis. Es precisamente en este punto donde Filorga, pionera institución gala de medicina estética establecida en 1978 por el Dr. Michel Tordjman, centra su atención mediante su fórmula única NCEF y su línea NCEF-REVITALIZE, basada en las técnicas de mesoterapia estética y diseñada para complementar tanto la rutina cotidiana como los procedimientos profesionales.
Regenerar el tejido cutáneo implica mejorar su funcionamiento.
Dentro del ámbito de la medicina estética, el rejuvenecimiento suele requerir constancia. Es necesario incentivar y posteriormente mantener. La doctora Camino Guallar, especialista en estética, lo manifiesta nítidamente: “Cuando hacemos un tratamiento médico estético, lo que buscamos en la mayor parte de las ocasiones es poner a trabajar la piel. Complementar con cosméticos de uso diario como NCEF-REVITALIZE potencia esa estimulación y permite obtener resultados más potentes y duraderos”.

La revitalización, de hecho, implica optimizar la calidad cutánea: ese cúmulo de rasgos que, ante el espejo, se perciben como una piel con un funcionamiento más eficaz. Filorga lo desglosa en siete factores que suelen verse afectados cuando la piel pierde su dinamismo: hidratación, luminosidad, elasticidad, firmeza, uniformidad del tono, textura y arrugas. Comprenderlo de este modo facilita el ajuste de expectativas: no representa un beneficio aislado y repentino, sino una acumulación de avances notorios —y también sensoriales— que se logran con la constancia diaria.
Ese concepto —la dermis como un órgano dinámico que reacciona de forma óptima ante una atención continua— constituye la base de Filorga. El objetivo no es únicamente lograr un tacto placentero o una apariencia atractiva, sino mejorar la condición cutánea mediante composiciones basadas en la medicina estética.
NCEF, el componente fundamental de Filorga que la firma ha integrado durante décadas en su gama de productos de belleza.
Filorga dispone de una fórmula exclusiva, NCEF (New Cellular Encapsulated Factors), que integra los componentes de la mesoterapia estética empleada en clínicas. “Hablar de revitalización en cosmética es hablar de Filorga, cuyo complejo patentado NCEF hemos usado durante décadas en Mesoterapia en clínica”, señala la doctora Guallar. El hecho de que dicha combinación constituya el elemento principal de sus productos de belleza representa, según ella, “un tratamiento fantástico y un complemento aún mejor para todos nuestros tratamientos”.

¿Qué hace el NCEF en la piel?
De acuerdo con la doctora, su labor primordial consiste en activar el metabolismo celular, que se vuelve más lento con el paso de los años. ¿La finalidad? Que las células “trabajen mejor y más rápido”, fortaleciendo la barrera epidérmica, impulsando la generación de colágeno y elastina e incrementando la humectación.
Esta metodología incorpora un sistema de encapsulado, creado para distribuir de manera ideal en la piel componentes básicos del NCEF como ácido hialurónico, vitaminas, coenzimas, minerales y antioxidantes.
Al mejorar el funcionamiento de las células, alcanzamos efectos antiedad más intensos y persistentes.
Por ello, el hábito cotidiano cobra valor: el éxito no reside únicamente en un uso aislado, sino en la perseverancia, o sea, en seguir el tratamiento para prolongar el estímulo. Dentro de la gama NCEF-REVITALIZE, dicha aplicación frecuente se establece como un motor esencial para asistir a la dermis en su proceso de revitalización: la meta es que el tratamiento trascienda la capa externa y actúe gradualmente en los aspectos que evidencian la fatiga de la piel —textura, tono, firmeza y luminosidad—.
La rutina NCEF-REVITALIZE: un ejercicio cotidiano bajo una perspectiva experta.
Esta iniciativa se fundamenta en NCEF-REVITALIZE SÉRUM, la composición más potente de la línea, que incorpora un 10% de NCEF suministrado de manera gradual en la dermis para una regeneración total. Un suero que suaviza, iguala y da brillo al cutis.
Diariamente, NCEF-REVITALIZE SÉRUM se concibe como la etapa inicial que define el ritmo de los demás cuidados. Su concentración del 10% de NCEF se distribuye de manera gradual con el fin de fomentar una renovación constante.
Aparte de la simple aplicación, el suero actúa como el eje central del tratamiento: un uso cotidiano diseñado para seguir los procesos naturales de la dermis y su capacidad de reacción. El despliegue gradual de un 10% de NCEF persigue una renovación constante, mejorando progresivamente los factores que determinan el estado cutáneo —un incremento en la luminosidad, una superficie más lisa y una percepción de firmeza superior— a través de una composición basada en los principios de la medicina estética.

Lo que muestran los hallazgos clínicos
Las investigaciones y pruebas de la línea NCEF-REVITALIZE señalan efectos graduales, con beneficios que se fortalecen mediante la aplicación regular. En cuanto al suero, tras una semana de uso dos veces por jornada, el 91% de las usuarias señaló que el relieve cutáneo lucía más terso; el 94% notó el cutis claramente más radiante; el 91% sintió mayor energía cutánea; y el 100% apreció un perfeccionamiento integral del estado de la dermis1. Al alcanzar los 42 días, se registraron mejorías evaluadas desde el punto de partida: +19% en resplandor, +20% en homogeneidad del color y +17% en tonicidad2.

Un suplemento para apoyar tratamientos (y para quienes buscan perfeccionar su cutis)
Este resultado coincide con la postura de los expertos: el cutis reacciona de forma óptima al ser estimulado y cuidado con constancia. Según indica la doctora Guallar, la aplicación cotidiana de NCEF-REVITALIZE “potencia esa estimulación” contribuye a extender los efectos obtenidos. Esta estrategia de refuerzo se manifiesta igualmente al incorporar el suero en tratamientos médico-estéticos. Vincular la mesoterapia con el empleo del sérum dos veces por jornada por 9 semanas se relacionó con incrementos extra en los niveles de firmeza (+52%) y elasticidad (+24%)3. Representa un caso específico de la visión de la doctora Guallar sobre “potenciar y prolongar”: la clave no radica en optar por la clínica o la cosmética, sino en añadir persistencia para que el tejido cutáneo conserve los avances logrados. Debido a que revitalizar, en última instancia, no consiste en buscar una apariencia irreal, sino en recuperar la vitalidad natural de la dermis.
De venta en farmacias, parafarmacias de El Corte Inglés y en es.filorga.com
Referencias
¹ Test de autopercepción - 32 mujeres - tras 7 días de aplicación dos veces por jornada del suero NCEF-REVITALIZE.
² Ensayo clínico - 24 mujeres - hallazgos tras 42 días empleando dos veces por jornada el sérum NCEF-REVITALIZE.
³ Análisis clínico que contrastó 2 grupos de mujeres (Fototipo I-IV piel caucásica): El primer conjunto siguió un tratamiento de 3 inyecciones revitalizantes cada 3 semanas y el 2º grupo aplicó el sérum NCEF-REVITALIZE 2 veces diariamente. Tras 9 semanas: el progreso en la apariencia cutánea fue similar entre los 2 grupos respecto al resplandor, la homogeneidad y la tersura.
