La práctica del ‘manly cleansing’ que puede arruinar la rutina de cuidado de tu piel: “Lo que aplicas después funciona peor”
Belleza
Las expertas en dermocosmética avisan que un limpiador mal trabajado puede irritar y dejar la sensación de piel sucia

La rutina de cuidado de la piel es muy importante para lucir una piel hidratada y sin imperfecciones

Lavarse la cara es el paso más importante de la rutina de cuidado de la piel, más que los cosméticos. Este proceso debe hacerse a conciencia, sin prisas y con un buen producto que de respuesta la necesidad de la piel, es decir, si se busca calmarla porque está irritada la mejor opción será optar por un limpiador que contenga centella asiática, mientras que en pieles grasas o con tendencia acneica este producto debe estar formulado con ácido salicílico.
Una vez se selecciona el jabón adecuado para la piel, es el momento de usarlo bien. Los expertos recomiendan un tiempo de 30 a 60 segundos y no hacerlo con mucha fuerza para no dañar la piel. “Pasa mucho con los hombres (aunque no son los únicos) y la limpieza facial. Tienen el gel y saben que se lo tienen que aplicar dos veces al día, pero en muchas ocasiones echan un poco en la mano, lo restriegan con fuerza por la cara y se aclaran en dos segundos. Desde fuera parece que cumplen. Desde la piel, no. Le falta aire, espuma, ese momento en el que el limpiador se activa de verdad”, indica la directora dermocosmética de Boutijour, Patricia Garín.

En esta línea, como advierte la directora dermocosmética de Perricone MD, Mireia Fernández, “un limpiador mal trabajado puede irritar, deja residuos y dispara la sensación de piel sucia aunque hayas hecho tu rutina. Justo eso es lo que ocurre con el ‘manly cleansing’”. Esta práctica se aplica mayormente a los hombres, pero también hay muchas mujeres que, con las prisas, se lavan mal la cara y, lo peor, la dañan.

El término ‘manly cleansing’ viene del inglés y significa literalmente limpieza masculina. “Es una expresión coloquial para describir esa forma algo brusca y rápida con la que muchos hombres aplican el gel limpiador. El producto va directo en la cara, con una fricción fuerte y sin producir toda la espuma que debería”, expone la cosmetóloga y creadora de Byoode, Raquel González, cosmetóloga.
Cuando se cae en este error de frotar muy fuerte el gel y masajear con movimientos bruscos la piel se hiperactiva y aparecen irritaciones. “Acaba más sensible porque o usas demasiada cantidad de gel y poca agua, o aprietas mucho para intentar espumar, pero no surge la espuma, precisamente, por esa excesiva presión. El producto no se dispersa, queda denso y puede alterar la función barrera, indica la experta.

¿Cuál es la consecuencia principal del ‘manly cleansing’? Como comentan las expertas, los productos que se usan tras la limpieza no sirven para nada. “Lo que aplicas después -sérum, crema y protector solar- funciona peor. Si la piel no está completamente limpia, está irritada o no se encuentra bien preparada, lo que añades encima tampoco rinde al cien por cien. Muchos hombres creen que ‘la crema me engrasa’ o ‘este sérum no hace nada’, cuando el verdadero fallo viene de antes”, apunta la directora dermocosmética en Medik8, Estefanía Nieto.

Las profesionales indican que para hacer bien la limpieza es imprescindible activar con las manos y agua el producto hasta que aparezca la espuma. “La clave está en no apretar, sino en airear, así se activan los tensioactivos del limpiador”, remarca González- Una vez se consigue esta espuma, se aplica suavemente por el rostro durante un minuto y se debe enjuagar bien y limpiar con una toalla específica, nunca con la de las manos o el cuerpo.

