El auge de los dispositivos de luz LED para el cabello: “Los estudios muestran que pueden mejorar su calidad, pero no son una cura para la alopecia”
Belleza
La dermatóloga y tricóloga Andrea Combalia explica cómo usar correctamente estos aparatos que actúan como un complemento para potenciar la salud folicular

Casco LED Crecimiento Pelo de CurrentBody Skin, con 120 diodos LED de luz roja

Los dispositivos de luz LED roja llaman cada vez más la atención de las personas que quieren cuidar su piel. Los más conocidos son las máscaras faciales que ayudan a estimular la producción de colágeno y elastina, mejoran la firmeza y la luminosidad, suavizan líneas finas y favorecen la regeneración celular.
Pero lo que muchas personas no saben es que esta luz también tiene grandes beneficios para el cabello. Uno de los aparatos que más se ha visto en las últimas semanas en redes sociales es un casco que promete hacer crecer el pelo de forma mucho más saludable y mejorar su volumen y densidad.

Ante el gran interés que genera este dispositivo, Guyana Guardian ha hablado con la dermatóloga y tricóloga Andrea Combalia para conocer su opinión de experta y si es verdad que puede combatir la alopecia. “Es cierto que la fotobiomodulación puede tener un papel complementario dentro del tratamiento de diversas formas de alopecia. Los estudios muestran que, cuando se utilizan dispositivos homologados y con potencias adecuadas, pueden ayudar a mejorar la calidad del cabello y potenciar la respuesta a los tratamientos médicos. Ahora bien, es muy importante subrayar que no son una cura para la alopecia”, indica.
La dermatóloga insiste en que es muy importante que las personas entiendan que la luz LED roja no sustituye los tratamientos médicos basados en la evidencia, como pueden ser los tratamientos intralesionales o la mesoterapia, sino que “es un complemento que puede potenciar la salud folicular y contribuir a resultados más globales”.

La doctora Combalia apunta que antes de adquirir un casco de luz LED roja es imprescindible realizarse un diagnóstico para determinar el tipo de caída capilar. “No todas las alopecias se tratan igual y, en muchísimos casos, el problema de base requiere un manejo médico específico. Comprar un dispositivo sin saber qué está pasando puede conducir a una pérdida de tiempo, dinero e, incluso, retrasos en el tratamiento adecuado. Por ello siempre recomiendo consultar primero a un dermatólogo especialista en tricología. Una vez el diagnóstico es claro y se han definido las necesidades, podemos valorar si un dispositivo de luz LED homologado y de calidad es una buena opción para complementar el plan terapéutico y mejorar la calidad y vitalidad del cabello”, señala.
Los beneficios de la luz LED para el cabello
Una vez realizada esta aclaración sobre el efecto que puede tener este aparato en pacientes que sufren alopecia, la doctora Combalia enumera los diferentes beneficios que sí están comprobados en diferentes estudios clínicos. Está demostrado que la luz LED estimula la actividad del folículo piloso y modula procesos capilares relacionados con el ciclo capilar. “La luz LED trabaja a longitudes de onda específicas (normalmente 630-680 nm) que mejoran el metabolismo celular, favoreciendo un entorno más favorable para el crecimiento del cabello. Cuando se usa correctamente, puede contribuir a una mejora parcial y progresiva de la densidad y la calidad de la fibra capilar. Aunque no es una solución única y no sustituye en ningún caso a los tratamientos médico estándar, se está posicionando como un complemento especialmente en casos de alopecia androgenética y efluvios telógenos crónicos”, expone la especialista, que aconseja comprar dispositivos homologados y aceptados para su uso médico, ya que avisa que en el mercado hay muchos productos sin regulación médica, con potencias insuficientes o parámetros incorrectos.
Los resultados de este dispositivo empiezan a verse a partir de las 8-12 semanas. La doctora Combalia apunta que la respuesta del folículo piloso es lenta y por eso los resultados de la fotobiomodulación no son “inmediatos ni espectaculares”. Para notar el cabello más denso o con mayor volumen es esencial usar el casco a diario, ya que si se utiliza de forma aislada no se verá ningún cambio. “Su papel más relevante lo veo cuando se integra como complemento de los tratamientos médicos pautados en la consulta, ya que puede ayudar a potenciar ligeramente la respuesta del folículo, pero en ningún caso sustituye otras terapias con una eficacia demostrada”, afirma la tricóloga, que agrega: “En resumen, es un extra opcional, no necesario, que puede añadir un beneficio adicional en algunos pacientes siempre dentro de un plan terapéutico bien diagnosticado y estructurado”.
Los cascos de luz LED se desaconsejan en pacientes que tienen lesiones cutáneas o pueden presentar fotosensibilidad. Para que funcionen con mayor eficacia y ver resultados, la doctora remarca que es “fundamental” adoptar hábitos saludables, “como una dieta equilibrada en nutrientes esenciales y corregir posibles déficits, gestionar el estrés, dormir bien y evitar prácticas que debiliten el cabello”. “Y, por descontado, mantener constancia tanto en el tratamiento médico como en el uso del LED, ya que sin regularidad los resultados son mínimos”, acentúa.
Para gozar de una buena salud capilar, la dermatóloga recomienda evitar el calor “extremo” sobre el pelo, como planchas y secadores, así como reducir el uso de tratamientos químicos agresivos que pueden dañar el pelo, como los tintes o las decoloraciones. “Es importante seleccionar productos cosméticos adecuados al tipo de cabello para proteger la cutícula y favorecer una textura más homogénea y saludable”, afirma la doctora, que añade que cuando se detecte un tipo de caída extraordinaria o debilidad capilar es esencial consultar con un profesional para establecer un diagnóstico y diseñar una pauta terapéutica personalizada.

