Dagné Pupo señala que la posición durante el sueño repercute de manera directa en el incremento del descolgamiento mandibular.
Belleza
La especialista asegura que el perfilado de la mandíbula representa una de las inquietudes estéticas más relevantes hoy en día y que tratarla requiere un enfoque global.

La doctora Dagné Pupo posee una especialización en medicina estética y se desempeña como la creadora y directora médica de Dagné Pupo Clinic.

El contorno mandibular se ha transformado en el reciente interés cosmético para numerosos hombres y mujeres. Dicha área de la cara “delata” los años de cada individuo debido a que se percibe con mayor claridad la falta de firmeza o el descolgamiento facial, al estar los músculos o tejidos más descendidos por la reducción en la síntesis de colágeno y elastina.
La doctora Dagné Pupo, experta en medicina estética y creadora y responsable médica de Dagné Pupo Clinic, ratifica a Guyana Guardian que la preocupación por mejorar esta zona del rostro se ha incrementado entre sus pacientes, particularmente tras la crisis sanitaria, cuando mucha gente advirtió que diversos sectores faciales lucían bastante más envejecidos al haber permanecido meses tapados por la mascarilla. “Desde entonces, la línea mandibular ha sido una de las áreas que más protagonismo ha adquirido”, indica.

Conforme a la experta, cuando se reduce la densidad y el perfilado, el semblante puede reflejar una estética de senectud adelantada o agotamiento, sobre todo en el sector de la papada o la caída de los tejidos en el área de Jowl —la sección inferior de las mejillas—. “Aunque el paso del tiempo afecta a todo el rostro, la mandíbula tiene un papel clave en la sensación de firmeza, seguridad y percepción global del rostro, aportando mayor carácter y personalidad”, manifiesta.
Si bien el transcurso de los años impacta en la totalidad de la cara, la zona mandibular desempeña una función esencial en la impresión de solidez, confianza y la imagen general de las facciones.
Durante la visita, es preciso efectuar una gestión completa de esta zona tan relevante de la cara mediante los procedimientos pertinentes. “Cuando existe un exceso de volumen o queremos empezar a tratar y prevenir esta zona, se puede recurrir a tratamientos como el endoláser para redefinir y marcar el contorno. También se utilizan tecnologías como el HIFU o la radiofrecuencia fraccionada con microagujas, que ayudan a mejorar la calidad de la piel y la definición. El uso de neuromoduladores también contribuye a relajar las bandas del platisma, y la reposición de volumen resulta fundamental cuando hay una pérdida estructural”, manifiesta la doctora.

La experta señala que la mandíbula constituye un sector “compleja que requiere trabajar en distintos planos”. Consiste en un espacio en el cual el desgaste del hueso, la fuerza gravitatoria, el descenso de masa corporal o los factores hereditarios afectan el proceso de envejecer. “Existen personas que jamás han contado con un contorno mandibular bien marcado, debido a la retrognatia -posición hacia atrás de la mandíbula- o a la micrognatia -tamaño de la mandíbula más pequeño de lo habitual-“, aclara.
Aparte de tales procedimientos de belleza, la labor preventiva resulta fundamental. Existen rutinas diarias que perjudican la configuración de la mandíbula de manera más severa de lo que se cree. “La forma en la que duermes puede aumentar la flacidez de la mandíbula”, manifiesta la doctora Pupo, quien asevera que existen colocaciones corporales erróneas que incentivan el surgimiento de pliegues en la cara, y el motivo no radica en el cojín. Se refiere a quienes suelen descansar boca abajo o lateralmente, hábitos que derivan en que la carga de la cabeza aplaste la sección contraria durante mucho tiempo, ejerciendo una tensión que, a futuro, profundizará las marcas y provocará una pérdida de densidad facial descompensada.

Asimismo, otra práctica negativa es observar el teléfono de forma recurrente hacia el suelo, un gesto habitual que acentúa significativamente los pliegues cervicales, o no proteger la tersura con los productos cosméticos pertinentes. “Combinar tratamientos médicos con cuidados en casa ayuda a mantener durante más tiempo una mandíbula definida y un rostro equilibrado”, finaliza la doctora.

