Marian Rojas Estapé, psiquiatra: “Casi todos los pacientes que tenían ansiedad en algún momento tenían problemas digestivos”
Microbiota
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Marian Rojas Estapé
Cuidar de nuestra salud es imprescindible, tanto a nivel físico como mental. De forma similar al cuerpo, el cerebro sufre las consecuencias de un día a día que a menudo puede ser agotador. Tan pronto como nos despistamos, podemos sentir dolor, agotamiento, pulsaciones, ansiedad, nervios y muchas más afectaciones. El cuerpo debe estar limpio por dentro y por fuera, pero la mente también merece una atención especial.
Una de las personas más destacadas en España alrededor de esta causa es la psiquiatra Marian Rojas Estapé, actualmente la autora literaria de no ficción más vendida del país. Sus constantes intervenciones aportan reflexiones sobre nuestras acciones y sensaciones, y qué se podría hacer para mejorarlas. Durante una de sus últimas apariciones en plataformas digitales, la madrileña detalló cómo una mala salud mental también puede condicionar el malestar del cuerpo.
“Me empecé a dar cuenta que casi todos los pacientes que tenían ansiedad en algún momento tenían problemas digestivos, que si gastritis, que es hinchazón, que si gases, que si diarrea, que si estreñimiento, que si colon irritable, que si Crohn. Pero me di cuenta de que nadie investigaba la unión”, expresaba, antes de señalar cómo se puso manos a la obra. Sus descubrimientos le permitieron encontrar conexiones entre el funcionamiento de la microbiota y el cerebro.
“Si el 90 % de la serotonina que llega a mi cerebro, va a través del intestino (…) esa serotonina, que es la base de la líbido, que es la base de los impulsos, del estado de ánimo, de esa sensación de alegría; si el intestino no funciona bien, esa persona, anímicamente, no puede estar bien. Empecé a estudiar qué pasa aquí y llegué al maravilloso mundo de la microbiota, todos esos bichillos que pueblan el aparato intestinal”, confesaba.

Elementos conectados
“Y empecé a indagar. Ahí entra todo el campo de la inflamación, de lo que yo he hablado muchas veces, de que el cuerpo cuando está bajo estrés mantenido se inflama y el cerebro también se inflama. Y de repente dijimos: ¿y si con los probióticos y los antiinflamatorios y las dietas antiinflamatorias conseguimos bajar el nivel de inflamación del cuerpo?”, se preguntaba, exponiendo unos resultados reveladores para su búsqueda.
“La gente recuperaba la libido, la gente recuperaba las ganas de vivir, la gente se encontraba mejor físicamente porque te duele menos el cuerpo, que el estado de ánimo mejoraba”, concluía Estapé. La investigadora Yolanda Sanz, del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos de Valencia, corroboró que “la microbiota intestinal regula diversas funciones fisiológicas y, si resulta alterada, puede contribuir al desarrollo de enfermedades metabólicas, mentales y autoinmunes”.

