María Muñoz, médica: ''Muchas sartenes antiadherentes de teflón están hechas con compuestos que pueden liberar sustancias tóxicas si se rayan o se calientan en exceso''
Salud
La experta explicaba cuáles son las opciones más saludables para cocinar nuestros alimentos

María Muñoz, especialista en aparato digestivo

La doctora María Muñoz ha vuelto a compartir en sus redes sociales una seria advertencia sobre uno de los utensilios que nunca puede faltar en una cocina: las sartenes. Tal y como explicaba la experta, una de las sartenes más típicas es la antiadherente de teflón.
Sin embargo, lo que la gran mayoría desconocee es que muchas están hechas con compuestos como PFOA o PTFE que pueden ser perjudiciales para la salud. ''Liberan sustancias tóxicas si se rayan o se calientan en exceso. Por eso si usas una de estas, evita utilizar utensilios metálicos y no cocines nunca a fuego alto y si está deteriorada es mejor retirarla cuanto antes'', aseguraba.
Según la experta, existen en el mercado opciones mucho más saludables, como las sartenes de acero inoxidable. ''Es segura porque no lleva ningún recubrimiento tóxico. Además es ligera, fácil de limpiar y muy duradera. Es resistente a altas temperaturas, a las rayaduras y es compatible con el horno'', indicaba. Eso sí, la doctora advertía que hay que tener en cuenta que ''el acero inoxidable es una aleación, contiene cromo para evitar la oxidación y níquel para mayor resistencia''.
''Esto significa que en contacto con alimentos ácidos como tomate, limón o vinagre puede liberar grasas de estos metales. Y si tienes alergia al níquel, busca modelos con aleación 18/0, es decir, 18% cromo y 0% níquel o directamente, mejor opta por otro tipo de sartén. Y recuerda, el acero inoxidable no es antiadherente, así que hay que aprender a usar'', recalcaba.

Existen dos formas de usar este tipo de sartenes. La primera es cocinar en frío. ''Calientas la sartén y el alimento, todo a la vez'', explicaba la experta. La segunda es cocinar en caliente, haciendo la famosa prueba de las gotas. ''Echas unas gotas de agua y si se forman unas bolitas que bailan por la sartén, está lista para cocinar'', afirmaba Muñoz.
Sobre las sartenes de hierro mineral, la médica explicaba que se trata de uno de los materiales más antiguos y seguros para cocinar. ''Esta sartén está hecha 100% de hierro sin ningún recubrimiento. Puedes frotarla con lo que quieras, incluso con estropajos duros que no se va a dañar. Soporta temperaturas muy altas y bien cuidada, puede durar toda la vida, aunque pesa bastante y puede oxidarse si no la secas bien después de cada uso'', señalaba.

Las de hierro llevan, según explicaba, una capa de esmalte vidrio que la protege de la oxidación y elimina la necesidad de curado. ''Es más fácil de limpiar e incluso apta para lavavajillas, aunque tiene algunas desventajas. Si se cae o se golpea el esmalte, puede astillarse y a diferencia del hierro mineral no mejora su antiadherencia con el uso. Si eres de los que disfruta cocinando lento y con mimo, el hierro mineral es para ti'', añadía.
Las sartenes cerámicas son otra buena alternativa. ''Resisten bien a las altas temperaturas y tiene una superficie antiadherente bastante eficaz. El problema es que muchas veces no sabes con certeza si el esmalte contiene metales pesados, por lo que si vas a usar esta opción busca que estén certificadas.

Por último, la experta recomendaba usar sartenes de titanio. ''Es un material seguro, resistente a la corrosión, no es tóxico y no reacciona con los alimentos. Las sartenes 100% de titanio son muy ligeras y duraderas, pero también son carísimas y muy difíciles de encontrar'', advertía.
