Chema González, neurólogo, sobre cómo mejorar la migraña: “Hay 5 desencadenantes clave”
Salud
La alimentación representa una de las claves para evitar que se desencadenen las migrañas
El calvario que sufren los enfermos de migraña para que les crean

Las migrañas pueden provocar sensibilidad a la luz y a los sonidos, así como náuseas.
Dolores de cabeza acompañados por náuseas o vómitos y fotofobia y fonofobia, es decir, una marcada sensibilidad a la luz y a los sonidos, respectivamente. En España, la migraña afecta a más de 5 millones de personas, mientras que la migraña crónica forma parte de la rutina de 1,5 millones de personas, aunque se estima que más de un 40% de las personas que la padecen están sin diagnosticar, según los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). “La migraña es mucho más que un dolor de cabeza. Afecta a una de cada siete personas y, junto con otros dolores de cabeza, es una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo”, asegura Sonia Santos, coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología.
Aunque suele simplificarse como un dolor de cabeza, lo cierto es que las migrañas son un complejo proceso neurológico que tiene lugar dentro y alrededor del cerebro, tal y como las describe la Asociación de Trastornos de Migraña estadounidense. Existen varios tipos y también diversos factores que pueden provocar un ataque, que ya se anuncian con los síntomas premonitorios de la migraña.
¿Qué factores desencadenan la migraña?
El neurólogo Chema González, a través de un vídeo publicado en su perfil de la red social de TikTok, habla sobre algunos condicionantes que pueden favorecer el desencadenamiento de las migrañas. Uno de ellos tiene que ver con las luces y los sonidos. “Cuidado con estímulos sensoriales que sean muy potentes, como luces fuertes, sobre todo cuando son muy blancas; o esos días en los que está muy nublado, que viene la luz como de todas partes”, advierte el especialista. “También los sonidos que son muy potentes y muy constantes”.
La calidad del sueño también es un factor clave para reducir la probabilidad de padecer migrañas. “Todo lo que tenga que ver con desórdenes en los horarios del sueño te va a empeorar las migrañas”, explica el neurólogo, por ejemplo, dormir pocas horas o fragmentado, así como los cambios de huso horario. Por otro lado, también hay que tener en cuenta el estrés, ya que, según Chema González, las migrañas pueden desencadenarse en un periodo de relajación inmediatamente posterior a otro de estrés. “El cuerpo se mantiene en tensión aguantando todo lo que puede y, cuando te relajas…”.
Otros factores a tener en cuenta son los desajustes o cambios hormonales bruscos. En el caso de las mujeres, estos pueden suceder durante el periodo premenstrual, el periodo de la ovulación, el embarazo y la menopausia. Tampoco hay que olvidar las costumbres alimentarias. “Todo lo que tiene que ver con la alimentación: pasar hambre, pasar sed y deshidratarse, beber alcohol, especialmente si se combina con la falta de sueño”, asegura el neurólogo. Por ello recomienda mantener unos buenos hábitos alimenticios, que se basen en una dieta sana, equilibrada y constante.

