Jesús de la Gándara, psiquiatra, sobre las relaciones sociales: “Nos da vergüenza reconocer que no tenemos amigos”
Comportamiento humano
La soledad no deseada es un problema que afecta a muchas personas en la actualidad
Los lazos débiles son un potente antídoto contra la soledad no deseada, según un estudio

La soledad puede hacer que una persona se hunda en un pozo sin aparente salida.
La soledad no deseada está considerada por muchos como la epidemia del siglo XXI, un sentimiento de tristeza a causa del aislamiento y la falta de apoyo emocional y vínculos íntimos con otras personas. A pesar del gran número de los que la sufren, todavía se considera un tabú por muchos, algo que no se debería reconocer públicamente. Y esto sucede, principalmente, porque esa soledad tiende a ser vista como una señal negativa acerca de la persona que la padece, que a su vez puede preguntarse: “¿Por qué estoy solo? ¿Qué hay de malo en mí?”. Cuando la realidad suele ser más compleja y depende de diversos factores. “El concepto de soledad está denostado en nuestra sociedad”, reconoce el psiquiatra Jesús de la Gándara, quien lo achaca a la asociación con un sentimiento de bochorno. “Nos da vergüenza reconocer que no tenemos amigos”, señala en su intervención en el podcast ‘Tengo un plan’.
El 44% de los españoles experimenta soledad no deseada, de acuerdo con los datos de Cruz Roja. Y, aunque podría pensarse que afecta principalmente a los mayores, lo cierto es que la población de menor edad también la sufren. “Un 34,6% de los jóvenes entre 18 y 24 años reconoce sentirse solo. Y si sumamos los que alguna vez en su vida se han sentido así, la cifra asciende al 69%”, asegura Matilde Fernández, presidenta del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada.
¿Cómo superar el sentimiento de soledad?
El psiquiatra Jesús de la Gándara reflexiona acerca de la visión que existe en torno a la soledad y cuál sería la forma más apropiada de abordarla. “Nos da vergüenza la soledad. A la sociedad le da vergüenza tener millones de personas solitarias, queremos resolver la soledad como sea, es el mayor problema de las personas mayores en el mundo ahora mismo”. Aunque continuamente se señalan los aspectos negativos relacionados con el aislamiento, por ejemplo, cómo afecta la soledad a la salud, no se invierten tantos esfuerzos en proponer soluciones para esta situación, según apunta el especialista. “A lo mejor, lo que tenemos que hacer es enseñar a esa persona a no estar sola y no sentirse sola estando sola”.
Rosario Linares, psicóloga en El Prado Psicólogos, explica que lo importante es cambiar el significado que se le da a la soledad, es decir, ver su parte positiva. “La soledad también se puede disfrutar, puesto que permite tener más tiempo para sí mismo, ofreciendo una oportunidad para redescubrirse”. También recomienda adoptar una actitud proactiva, involucrándose en actividades y acercándose a otros para crear nuevos vínculos sociales.