Javier Quintero, psiquiatra, desvela los signos de depresión en niños y adolescentes: “Molestias físicas repetidas que muchas veces les lleva a faltar a clase”
Depresión
El experto asegura que este trastorno del estado de ánimo se expresa en los más pequeños a través de la conducta
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Javier Quintero

La depresión no afecta a todos por igual. Los signos de este trastorno del estado de ánimo son completamente distintos en niños y adultos. Mientras que los mayores sufren una tristeza persistente, los más pequeños ven alterada su conducta, sufriendo cierta irritabilidad que supone una problemática en el día a día.
Así lo afirma el psiquiatra Javier Quintero en una de sus publicaciones en redes sociales. El experto ahonda en los signos de depresión en las personas dependiendo de su edad y estado vital, haciendo hincapié en la necesidad de estar alerta cuando alguien de nuestro entorno presenta dichos rasgos.

En primer lugar, Quintero asegura que la depresión en adultos suele manifestarse como tristeza persistente o pérdida clara del interés por la vida diaria, algo que no ocurre con los pequeños: “En niños y adolescentes es frecuente que se exprese a través de la conducta, lo vamos a observar como irritabilidad o cambios en el comportamiento” apunta.
Las somatizaciones, señal de conflictos psicológicos no gestionados
Asimismo, los niños y los adolescentes suelen recurrir a la somatización: “Molestias físicas repetidas que incluso muchas veces les lleva a faltar a clase” asegura el psiquiatra. Las somatizaciones en adolescentes son síntomas físicos reales -dolores, náuseas, fatiga- que surgen sin una causa médica clara, pero que expresan malestar emocional y conflictos psicológicos no gestionados.
En su publicación, Quintero también hace referencia a una problemática entre los más jóvenes: la incapacidad de expresar sus sentimientos. “Los niños no siempre van a poder expresar con palabras cómo se sienten, lo vamos a observar más en su comportamiento y en su rendimiento académico” destaca el experto.
Frente a esta inhabilidad, es recomendable crear un ambiente de confianza en el que se validen los sentimientos del niño o adolescente sin juzgar. Los expertos recomiendan hablar de nuestros propios sentimientos, usar el juego para poder identificar emociones y dedicar tiempo cada día para conversar con él.
La depresión, más que una tristeza pasajera

Según el Consejo General de la Psicología de España, el 59% de la población afirma sufrir estrés, el 48 % depresión y el 23% ansiedad, cifras que evidencian que la depresión es una problemática real y urgente que no podemos seguir ignorando, especialmente cuando afecta a los más pequeños.
No es una tristeza pasajera, es un trastorno que afecta cómo pensamos, sentimos y actuamos, provocando una pérdida de interés en aquello que nos apasiona, dificultando las tareas diarias e impactando el sueño, apetito y energía. Es por ello que la depresión requiere atención y tratamiento profesional, como terapia y, en algunos casos, medicación, recordándonos que pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino un acto de cuidado y responsabilidad.
