Ana Hernández, interiorista: “Si al entrar en una vivienda veo desorden, sé que no habrá una buena selección de muebles ni revestimientos”
Primera impresión
La interiorista está a favor de crear buenas primeras impresiones con recibidores acogedores y con espacio de almacenaje

Ana Hernández, interiorista, pone en valor el orden en la entrada de cualquier vivienda

Al abrir la puerta de una vivienda se proyecta una imagen y, seguidamente, el visitante recibe una primera impresión. Es inevitable. Y aunque exista aquello de “no juzgar a un libro por su portada”, hay quienes no pueden evitar imaginar cómo será el resto de la casa. Esta tarea es más sencilla para expertos en diseño interior como Ana Hernández, quien con este primer vistazo, es capaz de trazar una primera radiografía de lo que esconde cualquier vivienda, además de sus necesidades y soluciones.
La experta asegura en una conversación con Guyana Guardian que el peor escenario que puede ver al entrar a una vivienda es encontrarla desordenada: “El desorden y el ruido visual me indican que puede haber un problema de diseño o de selección de muebles o revestimientos”, explica.

Para explicar las razones, Hernández comienza por el principio: “Un hogar bien diseñado es el que satisface las necesidades de la familia y facilita el día a día”. Es por este motivo que una mala elección de los muebles provoca distribuciones incómodas, flujos de movimiento laberínticos o espacios de paso reducidos. También explica que una mala elección de los revestimientos provoca que su mantenimiento diario sea tedioso y, por lo tanto, conlleve ruido visual.
En este contexto, los muebles deben tener dimensiones proporcionales a cada estancia: no invadir zonas de paso ni saturar el espacio con piezas innecesarias, como mesitas auxiliares o muebles meramente decorativos. También comenta la experta que hay que tener en cuenta las superficies y optar por materiales amables según el gusto de cada uno, pero también teniendo en cuenta si será sencillo de mantener.

Cómo causar una buena impresión a los invitados
Hernández subraya la importancia de dar una buena primera impresión al entrar. “No hay una segunda oportunidad de causar una primera buena impresión”, explica. Y aquí, asegura, aquí el recibidor tiene un papel clave. Es esta la primera estancia de una casa y su función va más allá de lo decorativo. La experta desglosa qué caracteriza a “un buen recibidor”:
- “Una correcta iluminación y que sea acogedora”, anuncia. Hay diferentes formas de iluminar un espacio y, aunque lo común sea optar por luz general (o ambiental) a través de luminarias LED colocadas en el techo, para ofrecer un recibimiento cálido, se puede optar por luz de acento. Este tipo de iluminación secundaria se consigue al añadir lámparas de mesa, un foco sobre un espejo o cuadro o incluso velas.
- “Y una acertada selección de muebles que sean poco voluminosos, pero que nos permitan guardar todas las cosas de las que nos deshacemos al entrar en casa y así evitar el desorden nada más entrar”, explica Hernández. El espacio de almacenaje es clave en estancias pequeñas. Para reducir el ruido visual, los expertos están a favor de los armarios cerrados en lugar de los tradicionales colgadores o estantes.

Entradas abiertas
“Los espacios no se crean solo con tabiques”
Hay hogares, sobre todos los construidos recientemente, que prescinden del recibidor y del clásico pasillo con la idea de crear entradas directamente al salón, espaciosas y diáfanas. Hernández señala que “ambas opciones (recibidor o entrada diáfana) pueden convivir, porque los espacios no se crean solo con tabiques”. Así, propone crear en todo caso una zona de recibidor para ganar funcionalidad:
“Principalmente, habría que colocar algún elemento que aporte cierta privacidad visual al entrar, como una celosía, un separador o mueble a medida de suelo a techo para aprovechar y poner una pequeña balda o cajón para llaves, bolsos o zapatos”, propone la experta.
