En un mundo donde la imagen personal sigue siendo una carta de presentación, vestirse de forma adecuada para cada ocasión se ha convertido en un continuo desafío. El miedo a no encajar —ya sea por exceso o por defecto— ha puesto sobre la mesa el concepto overdressed, es decir, vestir demasiado arreglado para la situación. Pero ¿cómo evitar caer en ese exceso sin renunciar al estilo propio?
Un principio que nunca falla es optar por prendas básicas y bien combinadas, ya que permite adaptarse mejor a casi cualquier ambiente. Los tonos neutros, las texturas naturales y los accesorios discretos forman parte de ese “seguro estético” que rara vez queda fuera de lugar. Algunos expertos apuestan por la fórmula del 80-20: vestir un 80% acorde al código general del entorno y reservar un 20% para aportar identidad personal.
Giambattista Valli apuesta por dar un toque romántico a los looks con pañuelos largos, volantes y transparencias. Isabel Marant deja salir su lado rockero con siluetas marcadas, medias estampadas y cadenas metálicas. Luisa Spagnoli, en cambio, cede todo el protagonismo a una única prenda: los pantalones de cuero con flecos. Un conjunto de dos piezas con colores vibrantes es la apuesta de Twinset. Unos delicados guantes de cuero, la de Ferragamo. La huida de la artificialidad es una tendencia creciente que apunta a la naturalidad como el nuevo lujo
Accesorios con alma
Bolso rojo con gran lazada de Steve Madden
Botas Mon amour de Aquazzura FW25
Tacones rojos con lazada de Aquazzura
Pendientes rosas y perlas de Bimba y Lola
Bufanda de pelo de EseOese
Guantes con dibujo de corazón de Bimba y Lola
Bolso clutch Aubergine de Aquazzura
Pendientes en cascada de EseOese





