La actriz Cristina Castaño, con 47 años: “Hay personas que no saben estar solas; pasar de pareja en pareja no es sano”
Respiro
La autora medita sobre la relevancia de asimilar los quiebres amorosos, gozar de los momentos individuales y forjar vínculos a través de la independencia y la salud mental.
Hovik Keuchkerian, intérprete de 53 años: Cualquier comentario que me cause desagrado se manifestará al instante en mi rostro; me preocupan bastante más aquellas personas de modales amables que aguardan un error propio para perjudicarte.

La actriz Cristina Castaño, con 47 años: “Hay personas que no saben estar solas; pasar de pareja en pareja no es sano”
Los finales sentimentales habitualmente vienen seguidos de un torrente de sentimientos que a menudo nos cuesta administrar. Después de concluir un vínculo, dedicarse un periodo para reflexionar, asimilar las experiencias y reencontrarse con la propia esencia, resulta tan imprescindible como beneficioso. Cada individuo posee su propia velocidad, no obstante, habituarse a la soledad se ha vuelto una etapa crucial para comprenderse, evolucionar y evitar la subordinación afectiva hacia terceros.
En efecto, valorar la soledad personal fomenta la creación de vínculos más proporcionados a largo plazo y otorga la capacidad de elegir con mayor reflexión al momento de convivir con un tercero.
Aprender a estar solo
Descubrirse a través del placer
Cristina Castaño, actriz conocida por sus papeles en “La que se avecina” y “Toy Boy”, entre otros, se abrió recientemente en el podcast Plátano Melón: No te lo Cayes, conducido por Cayetana Guillén. Durante la conversación, la intérprete abordó con naturalidad temas como la sexualidad, el deseo y la maternidad, combinando reflexiones profundas con el humor característico del programa.
Durante el encuentro, Castaño narró su determinación de afrontar la maternidad en solitario y detalló la etapa de duelo que dicha vivencia conllevó. Asimismo, se dedicó a desmentir diversas creencias acerca del ideal romántico, el autoerotismo y el goce gestacional, definiendo estos periodos como una senda de introspección y hallazgo individual. Según su visión, la sexualidad constituye una manifestación profunda y auténtica que debe experimentarse libre de estigmas o presiones ajenas.

El diálogo sobresalió por su calidez y sinceridad. Mediante un lenguaje franco y transparente, la intérprete defendió la relevancia de decidir de forma autónoma, de explorar la propia anatomía y de valorar los procesos individuales, señalando que cada fase vital demanda una cadencia particular y deliberada.
El valor de vivir los duelos
La discusión acerca de la soledad se originó tras unas declaraciones de Ana Milán acerca de su soltería. Cristina Castaño utilizó el momento para meditar sobre el reto que supone para muchos individuos convivir con su propia compañía. “Pasar de pareja en pareja sin detenerse a procesar lo vivido no es saludable”, indica. De acuerdo con su visión, asimilar la soledad y abrazar los momentos de reflexión personal resulta fundamental para entender el legado de los vínculos pasados.
Castaño resalta asimismo lo fundamental que resulta transitar el luto tras las relaciones fallidas. Bastantes individuos terminan un vínculo e inmediatamente inician otro, no obstante, según su punto de vista, dicha etapa de sanación es ineludible. “A mí me lleva tiempo recuperarme. Hay grandes amores que no pudieron ser y hay que respirarlo. Y duele, duele mucho”, aclara, enfatizando la relevancia de asumir el sufrimiento como un elemento del desarrollo individual.

Asimilar las rupturas sentimentales, asegura la intérprete, representa una de las vivencias más trascendentales. Aceptar el duelo y brindarle su tiempo facilita concluir etapas con plena lucidez, impidiendo que el anhelo de afecto instantáneo reemplace el análisis y la enseñanza que cada periodo conlleva.
Descubrir cómo gozar de la compañía propia
Cristina Castaño manifiesta que la soledad no conlleva una sensación de carencia. Expone que, a pesar de haber compartido su camino con diversos compañeros sentimentales, cada periodo aporta su propia cadencia y lecciones. “No me considero una persona soltera, pero en este momento de mi vida estoy soltera. Eso no quiere decir que el año que viene, o en tres, vuelva a tener pareja. Son momentos de mi vida”, puntualiza, recalcando que contar con alguien al lado es una decisión tomada desde la autonomía y no un requisito para alcanzar la plenitud personal.
Según la intérprete, como se ha señalado, aprender a disfrutar de la soledad representa una práctica de autonomía y descubrimiento propio. Tareas como realizar viajes, acudir al cine o comer fuera sin acompañantes brindan la oportunidad de indagar en la independencia y estimar el tiempo propio. “La clave es no tener la necesidad de estar con alguien si no quieres”, finaliza.

