Antonio Banderas, actor, 65 años: “En mi primer año en Madrid viví en nueve pensiones distintas, me echaban porque no pagaba”
Problemas económicos
El malagueño ha hablado de sus inicios en el mundo de la interpretación, marcados por la precariedad

Antonio Banderas

Tras sus éxitos profesionales y personales, Antonio Banderas atraviesa una etapa de plenitud con la vida que ha logrado construir. Numerosos premios y proyectos internacionales se unen a la emotiva boda de su hija, Stella del Carmen, uno de los grandes amores de su vida. Sin embargo, sus inicios estuvieron lejos de ser un camino de rosas.
No es la primera vez que el actor habla abiertamente de los problemas económicos que sufrió en su primer año en Madrid, pero ha sido en su entrevista en El Hormiguero donde ha querido dar más detalles sobre todo lo que tuvo que hacer para poder subsistir.

Tras cumplir 18 años, el actor abandonó Málaga para poder cumplir sus sueños en la capital española. Si bien su suerte cambió cuando fue descubierto por Pedro Almodóvar, hasta ese momento tuvo que dedicarse a trabajar en pequeños teatros para poder dedicarse a su pasión.
Hace unos meses, reconoció que durante esa etapa de su vida pasó mucha hambre y tuvo que basar su dieta en las patatas, ya que era el alimento más asequible y práctico para él en aquel momento. Tanto es así, que llegó a comprarse un libro de cocina para saber diferentes técnicas para poder hacer ese alimento y así no sentir que siempre comía lo mismo.
Antonio Banderas, sobre sus inicios en la capital: “Comiendo, prácticamente, solo patatas”
Durante su entrevista en el programa de las hormigas, Pablo Motos ha querido saber la realidad detrás de esta historia. Y el actor no ha dudado en reconocer que todo ocurrió de esa misma forma: “Comiendo, prácticamente, solo patatas”.
Su precariedad económica era tal, que tuvo que buscarse la vida de mil formas para no terminar viviendo en la calle. “Yo en mi primer año viví en Madrid en nueve pensiones distintas, me iban echando de cada una de ellas porque no pagaba”, ha reconocido.

Tal era su situación que estuvo a punto de volver a Málaga y dejar todo atrás. Algo que habría cambiado su vida por completo. “Un día, cuando ya tenía claro que me volvía a Málaga, tenía comprado hasta el billete de vuelta, al salir de este bar, me cruce con Alicia Moreno, hija de Núria Espert, y directora del teatro María Guerrero. Decidí darme la vuelta y preguntarle que qué podía hacer para conseguir trabajar en el teatro”, ha señalado.
Tras hacer unas pruebas, terminó realizando una obra de teatro que acudió a ver el propio Pedro Almodóvar en uno de sus pases. Desde ese momento, se forjó una relación profesional que cambió su vida para siempre.