Televisión

Las impactantes palabras de Antonio Banderas sobre el matrimonio de su hija, Stella del Carmen: “Estaba trabajando, pero por teléfono”

'El Hormiguero'

El artista y director malagueño acudió a la calle Alcalá con el fin de publicitar su última producción de teatro musical: 'Godspell'

La trayectoria empresarial de Antonio Banderas fuera del ámbito actoral: negocios de hostelería, fragancias y un centro teatral en Málaga que ha alcanzado un prestigio notable.

La inaudita confesión de Antonio Banderas sobre la boda de su hija, Stella del Carmen: “Estaba trabajando, pero por teléfono”

Las impactantes palabras de Antonio Banderas sobre el matrimonio de su hija, Stella del Carmen: “Estaba trabajando, pero por teléfono”

Atresmedia

Antonio Banderas se sitúa como uno de los intérpretes de España con mayor relevancia global en la época actual. El actor ha dado vida a figuras memorables durante su recorrido profesional, incluyendo a El Zorro, el Gato con Botas o el doctor Robert Ledgard en La piel que habito. Estas interpretaciones le sirvieron para conquistar el afecto de los espectadores y asegurar su estatus entre las figuras de Hollywood. A pesar de ello, en ningún momento ha cesado de trabajar en su tierra de origen.

Transcurridos ocho meses desde su última comparecencia, el intérprete malagueño ha retornado al set de El Hormiguero, el espacio nocturno de Antena 3 que dirige Pablo Motos, con el objetivo de difundir su nueva propuesta teatral: Godspell, un referente de Broadway que constituye el quinto musical bajo su mando. A pesar de esto, el casamiento de su hija Stella del Carmen ha acaparado la mayor parte del diálogo. Una de las admisiones más comentadas por el invitado acerca de esa fecha es que estuvo realizando gestiones laborales vía telefónica durante el acto.

“Estaba trabajando, pero por teléfono. Sí. Estaba en comunicación con Málaga. Sí, lo estaba haciendo. Es que tuve que faltar cinco días durante el periodo de ensayos y tenía que tener una comunicación telefónica con los que se habían quedado allí”, reconocía ante la incredulidad del presentador de Requena. Motos quiso saber todos los detalles posibles de la ceremonia, que protagonizó la portada de la revista ¡HOLA! El pasado 5 de noviembre. Aunque no se extendió, Banderas reconoció que le encantó la ceremonia.

“No fue una boda tradicional. Fue muy bonita. Había conocido el sitio donde lo hicimos. Una iglesia desconsagrada del siglo XII adherida a un parador. Precioso. Ella quería eso. Lo vio y se lo enseñé y ella me dijo que se quería casar allí. Tenía que ser en España, era un deseo porque nació aquí y se siente muy española”, aparte de sus vivencias particulares, el intérprete igualmente rememoró su trayectoria laboral, analizando sus comienzos en Madrid. No resultó fácil, puesto que era un muchacho de Málaga en la gran ciudad con escasos recursos económicos.

Encontrarse en el sitio y el instante precisos

“Me compré un libro de cómo cocinar palabras de mil maneras. No tenía ni un duro. Iba por la calle mirando entre los coches y la acera por si a alguien se le había caído una moneda. Viví en nueve pensiones el primer año, me iban echando de una a la otra porque no pagaba. Yo me había hecho amigo de un chico que servía en la cafetería del Teatro María Guerrero y me regalaba todas las noches un bocadillo de jamón y queso y un quinto de cerveza. Hubo una época que era lo único que comía”, confesó en el plató de la calle Alcalá.

Afortunadamente, su realidad se transformó al encontrarse con Núria Espert: “Trabajaba en la administración del teatro. Me quedé parado en las escaleras... Y decidí volver a entrar. Estaba en la barra y le dije 'me llamó José Antonio Domínguez Banderas y quiero saber qué hay que hacer para trabajar en el Centro Dramático Nacional. Entré y estaba Espert, Ramón Tamayo... Aprendí unas líneas y luego tardaron mucho en contestarme. Hubo un golpe de estado. Hice otras pruebas y me cogieron para hacer La hija del aire, de don Pedro Calderón de la Barca. Fue a verme un señor que se llamaba Pedro Almodóvar”.