Melanie Olivares, actriz, 52 años: ''Mis padres estaban siempre demasiado ocupados, la danza fue mi refugio''
Nuevas declaraciones
La intérprete catalana confesó en una reciente entrevista cómo logró sobreponerse a su complicada infancia

La actiz catalana Melanie Olivares, de 52 años, durante su participación en 'La Revuelta'

Melanie Olivares es una de las actrices más reconocidas de nuestro país. La catalana, de 52 años, inició su andadura profesional a finales de los noventa, pero no fue hasta 2005 cuando consiguió el papel que supuso un antes y un después en su trayectoria y la consolidó como uno de los rostros más queridos y populares de la pequeña pantalla.
Y es que pocas series marcaron tanto a una generación como Aída, el spin-off de 7 Vidas, que se despidió de los espectadores de Mediaset el 8 de junio de 2014 tras diez temporadas y más de 230 capítulos.
Sin embargo, el fenómeno televisivo ha vuelto a lo grande este 2026 con Aída y Vuelta, la película dirigida por Paco León que se estrenó en los cines el 30 de enero. En ella, Melanie Olivares ha vuelto a meterse en la piel de la inolvidable Paz. Con motivo del estreno, la catalana visitó este jueves los estudios de la Cadena Ser para charlar con Ángels Barceló en la sección de Amigos Alegres de Hoy por Hoy.
Durante la entrevista, la actriz se abrió en canal sobre su infancia. ''Me ha marcado muchísimo en mi manera de ser, para muy bien. O sea, me ha marcado para muy bien. Pero, ¿sabes qué pasa? Que yo sabía que había, no sé por qué, era una cuestión de intuitiva, que esa no era la única vida que había. Que más allá de San Roque y de Artigas, había otra vida y yo enseguida me fui a buscarla porque no había otra opción. O salía de ahí o salía. Me dio la fuerza de pivotar y de salir disparada'', explicó.

Además, reconoció que nunca tuvo problemas con las drogas, en gran parte gracias a su pasión por el baile. ''Me protegía también del ambiente de estar todo el día en la calle'', aclaró. Aún así, la actriz desveló que arrastra una herida profunda de su infancia: ''Mis padres estaban siempre demasiado ocupados, la danza fue mi refugio, como una tabla de salvación''.
''Tengo tres hijos. Mi madre me decía 'cuando seas madre, comerás huevos'. Y todavía no he comido huevos'', añadió. ''¿Pero tú has llegado a entender que ellos no tuvieran el tiempo que tú les demandabas?'', le preguntó la presentadora. ''No era cuestión de demanda, era una cuestión de que no los veía. Lo que pasa es que eso también era una forma de canalizarlo y me ha servido mucho. Creo que si te quedas atrapado en la infancia no evolucionas. En cambio, si la infancia ha sido jodida, pero has podido reencontrarte, revivir o renacer, te vas forjando'', aseguró.
