En los bosques en Kyoto, en la sabana o en un 'chateau': ocho hoteles para disfrutar el otoño
Experiencias
El placer de contemplar la estación desde algunos de los mejores alojamientos de lujo del mundo

Los alrededores del hotel Aman Kyoto ofrecen un festival cromático

Exquisitos hoteles para tiempos de renovación; para perderse entre paisajes eternos de ocres, rojizos y castaños en apetecibles jornadas, en plena naturaleza o en el corazón de la gran ciudad. Te presentamos ocho establecimientos de auténtico lujo de todo el mundo muy distintos entre sí; rincones desde los saborear los placeres de otoño.
El otoño más hermoso
Aman Kyoto (Japón)

La calma se apodera del espíritu al cruzar el umbral de este exquisito establecimiento que rinde homenaje a los ryokan, las tradicionales posadas japonesas. Escondido en un jardín secreto de 30 hectáreas salpicado de miles de arces en el corazón de un bosque, el hotel es uno de los rincones más hermosos de la antigua capital imperial desde donde contemplar la belleza cromática otoñal.
La calma se apodera del espíritu al cruzar el umbral del Aman Kyoto
Las suites de la tercera propiedad de Aman en el país del Sol Naciente son minimalistas y se hallan dispersas en pabellones rodeados de naturaleza. Un spa con baños onsen alimentados por agua de manantial; una oferta gastronómica con productos de calidad km 0; meditación zen con monjes budistas; prácticas de ikebana; lecciones privadas de pintura o visitas a alguno de los 17 sitios declarados patrimonio de la humanidad, complementan una propuesta de gran altura.
Desconexión y cultura en la Dordoña
Chateau de la Treyne (Francia)

Situado en el valle de la Dordoña, uno de los secretos mejor guardados del otoño francés, este Relais & Châteaux es un delicioso alojamiento rodeado por un bosque privado de 120 hectáreas y coronado por jardines diseñados por el paisajista Edouard André. El hotel, de solo 18 habitaciones, ocupa un castillo medieval del siglo XIV cerca de Lacave -una localidad de apenas 300 habitantes-, decorado con mimo por Stéphanie y Philippe Gombert que lo adquirieron hace cuatro décadas.
En este tiempo la han convertido en un laboratorio de sostenibilidad, con huerto ecológico gestionado según principios de permacultura que abastece al restaurante y una producción propia de miel y huevos que refleja su compromiso con la biodiversidad. El papel de promotor cultural del châteaux se refleja en la programación de conciertos, exposiciones artísticas y representaciones teatrales, actividades que, en otoño, adquieren más espectacularidad si cabe, teniendo en cuenta la belleza del entorno.
Entre viñedos en la Italia desconocida
Filodivino Wine Resort & Spa (Las Marcas)

La belleza sencilla de Filodivino, una antigua casa de campo rodeada de 17 hectáreas de viñedos, se extiende entre los paisajes indómitos de Las Marcas, una región todavía desconocida, enclavada entre los Apeninos y el mar Adriático. El viejo casolare, recuperado en 2013 por Alberto Gandolfi y su esposa Alida, combina la tradición agreste que domina la cultura del vino, con una arquitectura en la que predominan los muros de piedra rústica, las paredes estucadas y los suelos de terracota, con elementos de diseño contemporáneo.
En el interior, la luz inunda cada espacio -también sus siete suites-, mientras que, en el exterior, domina su impactante bodega subterránea, reconocida con el Premio InArchitettura 2023. En ella elaboran caldos con variedades icónicas de la zona reconocidas más allá de sus fronteras. La apuesta del bienestar de este hotel miembro de The Aficionados invita a una desconexión profunda, entre saunas, baños de vapor y una piscina que se funde con el paisaje.
Colores de otoño en Nueva Inglaterra
White Barn Inn, Auberge Collection (Maine)

El encanto rústico y la hospitalidad de Nueva Inglaterra forman un binomio perfecto en este exclusivo establecimiento de la localidad costera de Kennebunk, considerado uno de los mejores hoteles rurales de los Estados Unidos. Y es en otoño, cuando la naturaleza se transforma y los paisajes de Maine exhiben su belleza más singular, con un espectáculo cromático único, que el White Barn alcanza su carácter más íntimo.
El aspecto de la propiedad, perteneciente a Auberge Collection, recuerda a una antigua casa solariega con toques europeos, en la que no faltan chimeneas ni baños de mármol. Dispone de 27 acogedoras habitaciones, entre las que se cuentan nueve suites y cinco cabañas, un spa y un reconocido restaurante en el que se sirven excelentes platos elaborados con productos de temporada.
Aventura en la sabana
Four Seasons Lodge Serengeti (Tanzania)

Pasarelas elevadas para acceder a las suites con vistas a abrevaderos de elefantes, una piscina infinita con espectaculares panorámicas de la sabana... Este lodge, escondido en el parque nacional del Serengueti, tiene todo lo que el viajero más exigente que persigue disfrutar de un safari en un refugio de lujo podría desear, especialmente en esta época del año.
Y es que, es un momento en el que las manadas migratorias aún están presentes y la actividad de los depredadores es mayor. Safaris en globo aerostático o por la sabana bajo la protección masái para avistar los big five -el león, el leopardo, el búfalo, el elefante y el rinoceronte-, programas de bienestar y meditación y una gastronomía de inspiración africana conforman una propuesta revitalizante.
Regreso a la Gran Manzana
Waldorf Astoria, Nueva York (EE.UU.)

Otoño es, probablemente, la mejor estación para visitar Manhattan; el momento del año en el que la ciudad presenta su cara más amable y una ocasión única para reencontrarse con la gran dama. El Waldorf Astoria ha regresado a la Gran Manzana con todo su esplendor tras siete años de restauración. El diseñador francés Pierre-Yves Rochon se ha hecho cargo de los interiores del hotel, del mobiliario y de las amenities.
Su trabajo ha respetado el estilo art déco combinándolo con toques modernos y una estética sofisticada. Situado en el 301 Park Avenue, el establecimiento, de 375 habitaciones -78 de ellas, suites- y 372 residencias, apuesta en esta nueva etapa por una propuesta gastronómica ofrecida por tres espacios: La brasserie Lex Yard, con el chef Michael Anthony, el Peacock Alley y el Yoshoku. Es sin duda, la gran atracción de la temporada.
Oasis de bienestar
Six Senses Southern Dunes (Arabia Saudí)

Este auténtico oasis de Six Senses abrió sus puertas en otoño de 2023 como un refugio en el desierto orientado al bienestar. Como es habitual en la marca, en Southern Dunes el lujo y la exclusividad se fusionan en un entorno privilegiado. Rodeado de una vasta extensión de desierto y dunas, a una veintena de kilómetros del mar Rojo, el complejo, diseñado por Foster + Partners, rinde homenaje a la herencia nabatea, con la hospitalidad y la sostenibilidad como ejes centrales.
Dispone de 36 habitaciones junto al edificio principal y otras 40 villas con piscina inspiradas en las dunas y cubiertas con lonas que recuerdan las tiendas beduinas, que se encuentran diseminadas en ubicaciones estratégicas. En la decoración de los interiores se han usado muebles, tonos y texturas tradicionales. Un impresionante spa, un gimnasio, dos piscinas, restaurantes y un amplio catálogo de actividades, que incluyen desde clases de cocina hasta excursiones de pesca, complementan la extraordinaria propuesta.
Un ‘break’ frente al Mediterráneo
La Residencia, A Belmond Hotel, Mallorca

Bajar el ritmo, desconectar y reencontrarse. Esta es la apuesta de otoño de La Residencia, A Belmond Hotel, Mallorca, un hotel en el que el bienestar, el arte y la gastronomía van de la mano. Escondido en Deià, en plena Serra de Tramuntana, y rodeado de una naturaleza moteada de colores otoñales, despliega un abanico de propuestas para recuperar la energía.
Yoga; tratamientos corporales con productos propios de la isla; paseos que unen arte, historia y tradición; masterclases de petanca; hiking, o elaboración de aceite y de miel… actividades slow con vistas al Mediterráneo en la isla de Mallorca.

