Maldivas, el nuevo paraíso familiar: 20 actividades increíbles para hacer con niños
Aventura en el paraíso
Desde nadar con el pez más grande del mundo, deslizarse por un tobogán desde la habitación directo al mar, adoptar un coral, acampar en la playa o hacer un pícnic en una isla desierta… ¿Se puede pedir algo más?
Maldivas es un paraíso para los niños
Si alguna vez pensaste que unas vacaciones en Maldivas podían ser aburridas, estás muy equivocado. Maldivas ofrece experiencias extraordinarias para toda la familia que van mucho más allá de sus playas paradisíacas (y eso que están catalogadas entre las mejores del mundo)... Pero hay más, mucho más.
Y es que el turismo en Maldivas se ha reinventado a pasos agigantados desde que llegaron los primeros turistas a este país no hace ni siquiera 60 años. Desde entonces, novios de todos los rincones del planeta han elegido islas para celebrar aquí su luna de miel. “Pero el turismo ha seguido creciendo, cada año hay más hoteles y aquellos que no tienen un kids club y actividades para niños se están cerrando las puertas a un mercado muy importante”, nos dice Suziane Spencer del Sheraton Maldives Full Moon Resort & Spa, situado precisamente en una de estas islas que primero recibieron turistas en Maldivas y que ha sabido reinventarse a la perfección para alojar a los más pequeños. “Además, nos hemos dado cuenta de que los que hicieron aquí su viaje de novios ahora quieren volver en familia”, confirma.
Los hoteles sin 'kids club' ni actividades para niños se están cerrando a un mercado muy importante”
Por eso, la mayoría de los nuevos resorts que se abren cada año en Maldivas, nueve durante el 2024, ya han sido diseñados a medida para todas las edades. “Tenemos villas de más de 350 metros cuadrados que son perfectas para familias grandes; además de una zona de la piscina especial para ellos, menús especiales, kids club, parque infantil y actividades para que disfruten todos”, nos cuenta Jessica Oo del NOOE Maldives Kunaavashi, un resort inaugurado hace poco más de un año y situado en el atolón Vavuu conocido como el atolón “WoW” por la belleza de su fondo marino.
“El 70% de nuestros huéspedes ya son familias y es que, en los últimos 10 años, el aumento de viajeros con niños ha sido exponencial”, nos confirma Florante Abuton del Sun Siyam Olhuveli, un resort formado en tres islas unidas de las cuales dos están enfocadas a este público y una la tienen reservada exclusivamente para los adultos. “Para los más pequeños siempre tenemos ofertas especiales: los niños menores de 15 años duermen y comen gratis si comparten la habitación con los padres”, asegura Florante.
Los hoteles de Maldivas se están adaptando al público infantil
Prueba de este nuevo éxito es que muchos de estos clientes que viajan en familia repiten este destino. “Sobre todo notamos durante las vacaciones escolares que el resort se llena de niños”, nos explica Coumba Sene del hotel Meridien Maldives Resort & Spa que puede presumir de tener uno de esos kids clubs del que los pequeños no quieren salir. Además, con sus clases de arte, acampadas en la playa y un biólogo marino encargado de salir a buscar tortugas con ellos, los días se les pasan volando. “Hay niños que se lo han pasado tan bien y han hecho tantos amigos que lloran cuando se tienen que ir”, añade Coumba.
Así que, si estás pensando en tus próximas vacaciones, cierra los ojos e imagínate por un minuto escapando del frío y montando a caballo por una de esas playas al atardecer; viendo a tus hijos saltar en el parque hinchable más grande de todo el Sudeste Asiático o disfrutando de una sesión de cine con pantalla gigante bajo las estrellas mientras navegas sólo con tu familia en un barco.
¿Te apetece? Pues todo esto es posible en uno de los últimos resorts que se han abierto en Maldivas. “En Siyam World hemos creado un nuevo concepto: tenemos tantas actividades que te faltarán días de vacaciones para poder hacerlas todas. Soñamos con los ojos abiertos y hacemos realidad todas las cosas que les gustarían hacer tanto a adultos como a los más pequeños. La gente nos decía que este modelo no triunfaría, que la gente aquí venía a descansar… pero hemos demostrado que se equivocaban porque está siendo un éxito”, nos cuenta Sara Siyam, directora de marketing del grupo Sun Siyam e hija del fundador de una de las cadenas hoteleras más importantes del país.
Su padre, Ahmed Siyam Mohamed, empezó una agencia de viajes hace 40 años con un ordenador en una habitación de su casa, en su último resort, el Siyam World, ha invertido 400 millones de dólares para llenarlo de todo tipo de experiencias. Un claro ejemplo de que cada vez los hoteles están más preparados para recibir a niños y las actividades para ellos empiezan a ser infinitas.
Así que, si estás pensando en viajar en familia a este destino, aquí te contamos 20 actividades increíbles que podrás hacer con tus hijos…
1. Volar en hidroavión
Los vuelos en hidroavión fascinan a los más pequeños
Maldivas es uno de los países más dispersos del mundo. Sus 1.192 islas coralinas están repartidas en 26 atolones a lo largo de unos 870 kilómetros de norte a sur, y unos 70 de este a oeste. Esta peculiaridad geográfica hace que Maldivas sea el lugar del mundo donde más vuelos de hidroavión se realizan cada día. “Entre 300 y 400 aterrizajes y despegues diarios dependiendo de la temporada”, nos explica Rifqa Abdulla de Trans Maldivian Airways, la compañía con la mayor flota de hidroaviones comerciales del mundo. “Exactamente 65 aeronaves encargadas de transportar a más de un millón de pasajeros al año que despegan desde un peculiar aeropuerto flotante cuya recién inaugurada terminal es más grande que la del aeropuerto internacional de Male”, añade.
Si no has vivido nunca esta experiencia, posiblemente esta sea la mejor oportunidad para hacerlo en familia. Empezar el viaje sobrevolando estas paradisiacas islas es uno de esos must-do que no se olvidan en la vida. Mientras los pilotos surcan el cielo descalzos o con chanclas, verás a tus hijos pegados a la ventanilla admirando los bancos de arena, atolones y pequeñas islas que hacen de esta imagen unos de los paisajes más bellos e icónicos del planeta.
2. Nadar con el pez más grande del mundo
Nadar con tiburones ballena es una actividad segura
Podríamos escribir con mayúsculas que nadar con el tiburón ballena es una de las experiencias más alucinantes que uno puede tener. Y es absolutamente segura hacerla con niños, siempre que sepan nadar y lleven chaleco salvavidas, porque el pez más grande del mundo (suele medir unos 12 metros) es totalmente inofensivo ya que sólo se alimenta de plancton.
“En la bahía de Hanifaru, en el atolón de Baa, florece el plancton durante los meses de mayo a octubre y es un momento perfecto para nadar con el tiburón ballena o las mantarayas que vienen a este lugar a alimentarse”, nos explica Shanfa, nuestra guía durante la excusión de medio día que sale desde el Siyam World, situado a menos de una hora de distancia en lancha rápida de esta reserva de la biosfera. “Por supuesto, nunca podemos garantizar que se vayan a ver a los animales, pero hacemos todo lo posible por intentarlo”, y sin duda, ese esfuerzo obtiene recompensa porque podemos nadar durante 40 minutos junto a varios de estos gigantes del mar, tan cerca suyo y a un ritmo tan pausado que, sin duda, será uno de los recuerdos más inolvidables de nuestro viaje.
3. Aprender a bucear
Algunos establecimientos ofrecen buceo a poca profundidad
Y si todavía tienen ganas de más aventura marina, a partir de los 8 años, los niños ya pueden hacer lo que se conoce como un “bautizo bajo el agua”; es decir, bucear con bombonas a poca profundidad y, por supuesto, guiados por un instructor profesional. Tras aprender los conceptos básicos de seguridad, cómo se utiliza el equipo y las señales bajo el agua, cualquier persona sin experiencia previa puede hacerlo y aunque es verdad que no se necesita bucear en Maldivas para ver todo tipo de peces bajo el mar, la sensación de poder estar 45 minutos debajo del agua es insuperable. “Es como ser un pez”, me dice mi hija de 9 años que sale del agua con el neopreno, la bombona y una sonrisa de oreja a oreja.
“Los niños son nuestros mejores alumnos, no les da ningún miedo y es increíble la facilidad con la que aprenden y lo sencillo que resulta que sigan las instrucciones”, nos explica el instructor Uhthu en el centro de buceo del hotel Sun Siyam Olhuveli, donde cada año unas dos mil personas prueban esta experiencia.
4. Adoptar un coral
Los niños realizan actividades de regeneración del coral
Una excelente manera de que los niños dejen una bonita huella en el país es participando en este programa de regeneración de corales. “A los niños se les da una estructura de un material que al cabo de los años acabará desintegrándose y van atando con bridas trozos de coral sano a esta estructura que luego se tira al mar”, nos explica Cailin Roberts, la bióloga marina del Sheraton Full Moon Resort que se encargara de seguir el crecimiento de nuestro coral y mandarnos fotos de su evolución cada seis meses. Tu coral tendrá un número, el nuestro es el 822, e incluso se lo puedes dedicar a alguien: “Para los yayos de Barcelona y la abuela de Madrid”, escriben ilusionados mis hijos al tener su propio coral hecho por sí mismos.
5. Practicar tu deporte favorito con auténticas leyendas
Imagínate la cara de tu hijo si supiera que puede entrenarse junto a un deportista de élite durante sus vacaciones... ¿Te gusta el pádel? Pues, por ejemplo, Juani Mieres, el campeón internacional de este deporte estará haciendo una colaboración en el Meridien Maldives del 16 al 21 de diciembre y, durante esos días, estará disponible para entrenar con los huéspedes, también al afortunado socio de Marriott Bonvoy que ha ganado en un sorteo varias noches de hotel con entrenamientos junto a Mieres incluidos.
En Maldivas es posible realizar campamentos de deportes como el fútbol
¿Qué prefieres el fútbol? Pues estrellas de la talla de Pepe Reina, Francesco Totti, Christian Vieri o Michael Owen han hecho campamentos durante el último año en el Siyam World. “Los campamentos duran cinco días y son para grupos muy reducidos. Los niños entrenan durante la mañana y por la tarde disfrutan de las vacaciones con la familia”, nos cuenta Ausy Waseem, mánager de este resort y encargado, como buen amante del fútbol, de crear estas experiencias que hacen las delicias de los más pequeños.
6. Saltar en el parque acuático más grande de Maldivas
Vuelve a ser un niño y demuestra a tus hijos que, a pesar de la edad, todavía eres capaz de mantener el equilibrio, saltar y avanzar por los obstáculos de este parque acuático que es el más grande de todo el Sudeste Asiático. Risas aseguradas en esta actividad que podrás repetir las veces que quieras de manera gratuita durante tu estancia en el Siyam World.
7. Disfrutar de los mejores arrecifes del mundo
Peces globo esperando cualquier amenaza para hincharse, grupos de barracudas que pasan a tu lado sin inmutarse, rémoras enganchadas a los tiburones de punta blanca o pequeños peces payasos que siempre se mantienen en los límites de su anemona… Maldivas tiene debajo del agua otro mundo.
“Sin duda, Maldivas es uno de los mejores destinos para que los niños disfruten haciendo esnórquel de coral increíbles en un entorno muy controlado y protegidos de corrientes”, nos explica Shafeeq del NOOE Maldives Kunaavashi, un resort que tiene un excelente house reef para que tus hijos se entretengan durante horas sin salir del agua. “Es como estar dentro de una de las peceras gigantes del Oceanographic de Valencia”, me dice mi hijo emocionado.
8. Convertirte en un pequeño Jacques Cousteau
¿Sabías que los peces loro que mastican incasables el coral de los arrecifes son los responsables del 85% de la nueva arena que hay en Maldivas? Pues quién mejor que un biólogo marino para inculcarles a los niños el amor al mar mientras les cuenta todas estas curiosidades. Porque sí, los peces loro defecan hasta una tonelada al año de esta arena fina coralina.
En el hotel Le Meridien Maldives tienen sesiones de un par de horas en la que los menores podrán aprender, por ejemplo, a diferenciar las tortugas verdes de las carey simplemente por la forma de su caparazón y su cabeza. Seguidamente, para comprobar los conocimientos, se irán junto al biólogo a hacer un esnórquel en los alrededores de este hotel que esté plagado de tortugas. “Se alimentan de la hierba marina que crece en los alrededores, es su comida favorita, por eso es muy fácil verlas”, nos explica Cesar Briliandi, el biólogo marino de Le Meridien, después de ver siete tortugas. Una clase de biología convertida en aventura.
9. Hacer un pícnic en una isla desierta
Los pícnics y acampadas nocturnas son actividades que ofrecen algunos 'kids clubs'
Aventura al más puro estilo Robinson Crusoe. “Durante unas horas disfrutarás de una isla entera para ti y para tu familia”, nos comentan en el Sheraton Maldives Full Moon Resort & Spa que prepara esta actividad a menos de una hora de distancia en lancha rápida desde el hotel. Un banco de arena, agua cristalina alrededor, un pícnic de lujo preparado con esmero por el chef del hotel y sombrillas para protegerse del sol en tu propio trocito de paraíso. Solo necesitas tus gafas de bucear y las ganas de desconectar de todo.
10. Montar a caballo por la playa
En otros lugares del mundo quizás montar a caballo por la playa sea más accesible, pero teniendo en cuenta la peculiar geografía de este país, es toda una proeza poder hacerlo aquí. “En Maldivas nunca ha habido caballos”, nos cuenta Sara Siyam en los establos del Siyam World, “pero a mi padre le fascinan y por eso, decidimos montar la primera hípica del país trayéndolos desde una región de la India donde también hace mucho calor.
Una niña pasea en poni por las arenas blancas de Maldivas
Son caballos de montaña, fuertes, de la raza Marwari, que están acostumbrados a este clima. Vinieron acompañados de sus cuidadores y en sus cuadras tienen hasta aire acondicionado”, explica Sara mientras nos enseña los ventiladores que hay en el techo y la clínica veterinaria que tienen en este rancho de 16.000 metros cuadrados. “A primera hora de la mañana y al atardecer, los niños podrán darse un paseo a caballo por la playa y para los más pequeños, también hay ponies”, afirma.
11. Habitaciones para soñar
Los alojamientos en Maldivas son simplemente espectaculares. Por ejemplo, las villas sobre el mar del NOOE Maldives Kunavaashi tienen suelo de cristal para poder ver a los peces desde dentro de la habitación, algo que deja a los niños hipnotizados. “Acaba de pasar una raya”, gritan entusiasmados.
Al atardecer, uno de los planes más habituales es salir a ver la puesta de sol desde un barco y tratar de avistar delfines
En Le Meridien Maldives las villas familiares tienen dos habitaciones completas con piscina privada y salida directa a la playa, perfectas para aprovechar las hamacas con un buen libro mientras tus hijos persiguen a los cangrejos ermitaños y corretean por la playa.
Y en Sun Siyam Olhuveli te puedes dar un jacuzzi en la terraza de tu habitación sobre la laguna. Sin duda, todas diseñadas con esmero para soñar despiertos.
12. Tírate por un tobogán desde tu villa al mar
Un niño tirándose por el tobogán desde su villa
Esta experiencia seguramente estaría en la lista de los deseos de todos los niños, porque: ¿hay algo más divertido que tener en tu habitación un tobogán que te lleve directamente al agua turquesa? “En Siyam World decidimos que todas nuestras villas encima del mar tendrían un tobogán para que todas las familias pudieran disfrutar de ello”, nos explica Sara Siyam. Una genialidad que los niños aprovechan sin parar.
13. Acampar por la noche en la playa
La diversión continua incluso cuando cae el sol. En Le Meridien organizan una o dos veces a la semana acampadas nocturnas en la playa donde los niños con linternas y alrededor de la tienda se divierten con juegos y comen palomitas mientras escuchan historias de leyendas locales o cuentos. “A los niños les encanta”, nos cuenta Reesha, una de las encargadas de hacer que este kids club sea un éxito. “La actividad dura unas tres horas y aunque luego los niños se van a dormir a sus habitaciones, hacemos un pícnic en la acampada con lo cual vuelven cenados y es una buena oportunidad para que los padres aprovechen para tener una cena romántica”.
14. Cine bajo las estrellas
Entre las actividades más populares se encuentran las sesiones de cine bajo las estrellas
Una pantalla gigante, arena en los pies, palmeras meciéndose con la brisa y estrellas por encima de la cabeza mientras ves con el sonido de las olas de fondo una de tus películas favoritas. “Cada semana tenemos dos sesiones de cine bajo las estrellas, un día ponemos una película para adultos y otro, para el público infantil”, nos explica Coumba Sene de Le Meridien Maldives Resort & Spa.
En el Siyam World han ideado una nueva versión de este cine bajo las estrellas única en el mundo. “Una familia puede elegir que película quiere ver y salir de noche en un barco a navegar mientras las ven en pantalla gigante comiendo palomitas hechas al momento”, nos explica Ausy Waseem sobre el que posiblemente sea el cine flotante más exclusivo del mundo.
15. Empezar el día con un desayuno flotante
¿Hay algo más instagrameable que desayunar en una piscina con una bandeja flotante llena de frutas tropicales, tortitas y zumos de colores? Esta es una de las últimas modas que ha llegado a Maldivas. “Empezó siendo una opción muy elegida por las parejas, pero hemos comprobado que a los niños también les encanta”, nos explica desde el hotel NOOE, cuyas villas tienen una piscina infinita desde la que se pueden tirar directamente al mar. Una excelente manera de empezar el día.
16. Disfrutar de los mejores 'kids clubs' del mundo
Actividades artísticas en un 'kids club'
Los lugares para niños en estos resorts son punto y aparte. Paredes para escalar, barcos pirata, parque de bolas y miles de actividades programadas. “Desde pintar un coco, hacer unos marcos de fotos con conchas y caracolas recogidas por ellos mismos en la playa, manualidades con hojas de palmera… Cada día se organizan actividades desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde”, nos explica Reesha de kids club de Le Meridien, donde los niños prácticamente no quieren salir ni para comer.
En Siyam World, su kids club tiene cine, piscina infantil y hasta organizan una disco party en la piscina que se llena de hinchables y niños felices.
17. Jugar al golf encima del agua
Sí, aunque parezca increíble también se puede practicar este deporte en Maldivas. Algunos resorts como el NOOE o el Siyam World ofrecen practicar el swing desde plataformas flotantes con pelotas de golf que caen directamente al agua con la peculiaridad de que son biodegradables y se convierte en comida para los peces en pocas horas. Increíble, ¿no?
18. Excursión para ver delfines
Al atardecer, uno de los planes más habituales es salir a ver la puesta de sol desde un barco y tratar de avistar delfines. Nos sorprende la facilidad para encontrarlos pocos metros más allá del hotel, saltarines y juguetones no dejan de hacer piruetas al lado de nuestro barco. “Tenemos un grupo grande de delfines que crían en esta zona y es muy fácil verlos aquí, a menudo con sus crías”, nos dice el capitán de nuestro barco del Sun Siyam Olhuveli.
19. Sacar al artista que llevas dentro
Los niños pueden sacar su talento y divertirse pintando
Porque en Maldivas también hay espacio para la creatividad. “En estos talleres de arte, los niños se llevarán a casa un recuerdo hecho por ellos mismos”, nos explica el artista local Kurahaa Saittey que hace esta actividad para toda la familia en Le Meridien. Así que haz hueco en la maleta para llevarte estas pequeñas obras de arte que decorarán las paredes de tu casa cuando vuelvas de vacaciones.
20. Conocer una de las capitales más curiosas del mundo
¿Qué capital del mundo conoces que puedas recorrer andando de punta a punta en un par de horas? Pues esa es Male, una de las capitales más pequeñas y densamente pobladas del planeta. Un destino curioso en el que es posible impregnarte de la vida local mientras recorres sus calles, la gran mezquita o el parque Sultán. También te puedes dar un salto a la vecina Hulhumale, una extensión de la capital construida en una isla artificial. Una manera perfecta para acabar un viaje repleto de buenos momentos. Porque sí, la felicidad en Maldivas también tiene tamaño infantil.