Mascotas

Alan Peiró, adiestrador canino: “Si tu perro duerme contigo porque no puede separarse ni un segundo de ti, hay un problema de dependencia emocional”

Mascotas

Para el experto, la cuestión no está en el lugar donde duerme el animal, sino en las razones que lo llevan a hacerlo

Paula Calvo, experta en antrozoología: "No es que los gatos sean difíciles, es que casi nadie sabe leerlos"

Alan Peiró

Alan Peiró

@adiestramiento_n.humedas / TikTok

Dormir con tu perro: ¿una muestra de amor… o una señal de alarma? Para muchas personas, compartir la cama con su mascota es un gesto cotidiano de cariño. Sin embargo, detrás de ese hábito aparentemente inofensivo puede esconderse un problema más profundo: la dependencia emocional. 

Así lo advierte Alan Peiró, adiestrador canino, en una de sus últimas publicaciones en Instagram, donde invita a los dueños de mascotas a replantearse esta práctica. Un estudio de la Universidad Canisius College asegura que alrededor del 49% de los participantes duerme con su perro, por lo que sin duda alguna, es una práctica común que se debe tener en cuenta.

Algunos perros necesitan dormir junto a sus dueños
Algunos perros necesitan dormir junto a sus dueñosMarko Pekic

Peiró es directo desde el principio: “¿Es bueno que mi perro duerma conmigo? Vamos a decirlo claro: dormir con tu perro no es un problema por sí solo”, afirma. Para el experto, la cuestión no está en el lugar donde duerme el animal, sino en las razones que lo llevan a hacerlo. Para el adiestrador, el foco debe ponerse en la autonomía emocional del perro y en su capacidad para gestionar la separación.

El experto propone una serie de preguntas clave que ayudan a detectar cuándo ese hábito puede estar relacionado con un problema mayor. “¿Tu perro puede dormir por sí solo sin ansiedad? ¿Tiene autonomía emocional? ¿Puede quedarse solo en casa sin aullar, llorar o romper cosas?”, plantea. Estas conductas, habituales en perros con dependencia, suelen aparecer cuando el animal no ha aprendido a estar sin su referente humano.

Dormir con nuestra mascota: ¿necesidad emocional o gesto cotidiano?

Otro de los indicadores que señala Peiró es la falta de límites de nuestra mascota. “¿Tiene límites claros durante el día? ¿O te sigue siempre a todas partes?”, pregunta. Un perro que no sabe estar solo, que necesita contacto permanente y que no descansa si su tutor no está presente, puede estar desarrollando una relación de codependencia que, lejos de beneficiarlo, aumenta su estrés.

En este sentido, el adiestrador hace una distinción importante. “Si duerme contigo pero puede quedarse solo sin sufrir y pasarlo mal, perfecto”, asegura. Es decir, compartir la cama no es un problema cuando el perro es capaz de relajarse de forma independiente y gestionar la separación sin ansiedad. El conflicto aparece cuando dormir juntos es una necesidad emocional del animal.

Peiró es insistente al describir ese escenario. “Si duerme contigo porque no puede separarse ni un segundo de ti, hay un problema de dependencia emocional”. En estos casos, el perro no busca descanso o compañía, sino seguridad constante, lo que puede derivar en problemas de conducta, ansiedad por separación y dificultades.

El mensaje final es de lo más claro: mimar a nuestras mascotas no significa decirles a todo que sí. El afecto mal gestionado también puede hacer daño a los peludos. Fomentar la autonomía, marcar límites y enseñar al perro a estar solo no es falta de amor, sino una forma responsable de cuidarlo.