Mascotas

Paula Calvo, antrozoóloga: “Los gatos sí te avisan antes de morder, pero lo hacen de forma sutil: cambios en la mirada, tensión en el cuerpo...”

Consejos

La experta desvela que para comprender mejor a nuestros felinos es necesario conocer las señales que nos dejan entrever su estado anímico

María Vetican, veterinaria: "A partir de esta edad los perros y los gatos pasan a ser geriátricos y aumenta su fragilidad"

Paula Calvo, antrozoóloga.

Paula Calvo, antrozoóloga.

Cedida

¿Alguna vez has estado jugando con tu gato y te ha mordido por sorpresa sin motivo aparente? Esta situación es más común de lo que creemos. Sin embargo, aunque a nosotros nos lo parezca, los gatos casi nunca muerden “de la nada”. Normalmente están comunicando algo y no hemos detectado las señales previas.

Así lo asegura Paula Calvo, antrozoóloga y divulgadora de contenido en redes sociales. La experta desvela que para comprender mejor a nuestros felinos es necesario conocer las señales que nos dejan entrever su estado anímico: “Muchos gatos sí avisan de que van a morder… solo que no siempre sabemos leerlo” afirma.

¿Qué señales nos indican que nuestro gato nos va a morder?

La experta, dispuesta a ayudar a todo aquel que cuente con un felino en su hogar, desvela cuáles son las señales principales de un posible mordisco por parte de nuestro gato: “Cambios en la mirada, orejas que giran o se aplastan ligeramente, tensión en el cuerpo, pequeños movimientos de cola o una pausa repentina en la interacción”. Estas, asegura, son algunas de las señales más repetidas entre gatos. 

Para Calvo, el principal problema está en que dichas señales pasan desapercibidas o se interpretan tarde: “Cuando no se leen a tiempo el gato no tiene más opciones para demostrar incomodidad que morder o apartarse de forma brusca” afirma en su publicación de Instagram.

Aprender a detectar estas microseñales cambia por completo la convivencia, reduciendo el estrés de nuestra mascota, mejorando nuestro vínculo y permitiéndonos acompañar al gato desde la comprensión: “Esto es clave tanto para tutores como para profesionales” asegura la antrozoóloga, conocida por sus numerosos consejos sobre el comportamiento felino.

¿Cuáles son las causas habituales de los mordiscos?

Según indica en su página web CatsProtection, protectora felina con sede en Reino Unido, la causa más habitual de los mordiscos repentinos en los gatos es la sobreestimulación. Mientras los acaricias, pueden pasar de estar relajados a sentirse incómodos en cuestión de segundos, ya que su sistema nervioso se satura con facilidad. El mordisco es su forma de decir “basta”. 

Otros motivos frecuentes son el dolor, el miedo o el estrés. Un gato que sufre molestias físicas puede reaccionar mordiendo si se le toca una zona sensible, siendo a veces la primera pista de un problema de salud. Asimismo, el estrés provocado por ruidos, cambios en casa, visitas u otros animales también puede desencadenar respuestas defensivas, incluso hacia personas de confianza.