Mascotas

¿Cuál es la razón por la que nuestro perro se altera al vernos salir de casa? La antrozoóloga Paula Calvo ofrece la respuesta, indicando que no está relacionado con el 'temor a la soledad'

Salud canina

La especialista en la relación entre personas y animales asocia esta conducta al lazo establecido con el perro.

Paula Calvo, antrozoóloga: “Si tu perro te mira constantemente antes de hacer algo no es dependencia. Es incertidumbre”

¿Por qué nuestro perro se pone nervioso cuando nos ve salir de casa? La antrozoóloga Paula Calvo tiene la respuesta, y no es por un tema de 'miedo a quedarse solo'

¿Por qué razón nuestro perro se inquieta cuando nos observa salir de casa? La experta en antrozoología Paula Calvo ofrece el motivo, y no se trata simplemente de una cuestión de 'miedo a quedarse solo'.

Smrm1977

Si de los responsables de canes dependiera, pasarían la totalidad del día con ellos. En definitiva, son vistos como sus descendientes peludos y representan una compañía excelente. Sin embargo, los humanos tenemos deberes que atender, como trabajar o asistir a clases. Por dicha razón, nos vemos forzados a que los animales se queden sin supervisión en el hogar durante un intervalo de tiempo. 

Resulta habitual que los perros respondan con ladridos o llantos al vernos marchar sin su compañía. Se trata de una conducta ansiosa, atribuida frecuentemente a una dificultad de los animales, como sucede cuando “no saben estar solos”. No obstante, existen otros factores involucrados. Así lo ha detallado la experta en antrozoología Paula Calvo mediante el post más reciente de su perfil de Instagram.

Esta especialista en los vínculos entre seres humanos y animales, precursora al convertirse en la doctora inicial en Antrozoología en España, ha explicado los motivos por los que los canes se comportan así cuando ven a sus responsables salir de la vivienda sin ellos: “¿Tu perro se pone nervioso justo cuando te ve coger las llaves o ponerte los zapatos? A mucha gente le han dicho que eso es dependencia o que su perro 'no sabe estar solo', pero la mayoría de las veces no va de eso”.

“Lo que vemos casi nunca es el problema, es la consecuencia. El perro no se altera porque te vayas, se altera por cómo vive ese momento concreto: la anticipación, la inseguridad, el contexto y una base emocional que no se ha construido desde la calma”, aclara la especialista en antrozoología en la publicación. La doctora Calvo agrega que ”al marcharnos del hogar sin considerar este punto, sin captar qué precisa ese animal para estar confiado, percibe que tu partida constituye un evento complicado de procesar”.

No es necesario decirle adiós a la mascota cada vez que salimos para solucionarlo.

La especialista en los vínculos entre personas y animales prosigue con este aviso señalando que mientras más desatendamos este escenario, si no actuamos para comprender lo que verdaderamente ocurre, “o intentamos corregirlo sin comprenderlo, más se refuerza ese nerviosismo”. Para concluir, Paula remata afirmando que “no va de ignorarlo ni de despedirse más o menos. Va de entender qué le pasa y qué necesita para estar tranquilo incluso cuando no estás”.

Paula Calvo menciona con frecuencia la relación que se establece entre el animal (ya sea un perro o un gato) y el ser humano que lo recibe en su hogar. Esta antrozoóloga habitualmente recurre a evidencias científicas para respaldar sus teorías. Por citar un caso, existe una investigación denominada 'Vinculados por naturaleza: los seres humanos desarrollan lazos igual de potentes y correspondidos con perros y lobos criados de manera similar.' de 2023 que buscó comprobar que, si se crían desde su nacimiento, tanto los perros como los lobos son capaces de generar un lazo afectivo fuerte con sus instructores. 

De esta manera se sostiene en las deducciones: “Estos resultados respaldan la hipótesis de que los lobos, al igual que los perros, pueden establecer relaciones estrechas con humanos familiares cuando están muy socializados (hipótesis de la cooperación canina). Además, al igual que en otros estudios, los perros mostraron comportamientos más sumisos que los lobos y lo hicieron más con adiestradores experimentados que con los menos experimentados”.