Luis Feo, veterinario: “Veo mascotas compradas por cientos de euros y luego no hay dinero para una vacuna básica”
Responsabilidad
El especialista reflexiona sobre los límites de la medicina animal, la calidad de vida y la falsa percepción de que cuidar a un perro o un gato es barato

Avances médicos al nivel de la humana, decisiones éticas y costes invisibles: la cara menos conocida de la veterinaria moderna

Adoptar o comprar. Sobre el papel, ambas son decisiones posibles. En la práctica, cada vez más expertos insisten en que no son equivalentes. Mientras miles de perros y gatos esperan en refugios una segunda oportunidad, la compra sigue siendo una opción habitual. La ilusión de los primeros días es la misma, pero el punto de partida no lo es: adoptar implica ofrecer un hogar a quien ya lo necesita.
En España hemos normalizado que los animales formen parte de la familia. Organizamos nuestra vida en torno a ellos, buscamos lo mejor para su alimentación y nos preocupamos cuando algo no va bien. Pero no siempre reflexionamos igual de rápido sobre lo que implica esa elección: ¿sabemos realmente qué necesita ese animal? ¿Estamos preparados para asumir sus cuidados cuando deje de ser cachorro? ¿Entendemos que no es solo traerlo a casa, sino sostenerlo en el tiempo?
Luis Feo lo ve cada día desde la primera línea. Como director general y médico de AniCura Ars Veterinaria, uno de los hospitales veterinarios de referencia, convive con esa contradicción constante: familias que quieren lo mejor para su perro o su gato, pero que no siempre han previsto lo que supone cuidarlo. En esta conversación con Guyana Guardian, reflexiona sobre adopción, avances médicos, calidad de vida y sobre el punto exacto en el que la responsabilidad deja de ser una palabra bonita y se convierte en algo mucho más concreto.
En algunos aspectos ya hacemos prácticamente lo mismo que en medicina humana
Luis, ¿cómo ves la relación entre la medicina veterinaria y la medicina humana hoy en día?
La veterinaria siempre ha ido un poco a rebufo de la medicina humana, pero estamos avanzando mucho. En algunos aspectos, ya hacemos prácticamente lo mismo que en humanos: intervencionismo, endoscopias, incluso tratamientos complejos de enfermedades digestivas o infecciones graves. Lo que cambia es el enfoque: mientras en medicina humana se prioriza salvar a toda costa, en veterinaria lo que buscamos es la calidad de vida del paciente.

¿Podemos decir que estamos al mismo nivel que la medicina humana?
En ciertos procedimientos sí, pero hay límites. Por ejemplo, los trasplantes existen, incluso en perros y gatos, pero hay aspectos éticos que marcan la diferencia. La clave está en pensar siempre en cómo vive el animal cada día, no solo en prolongar la vida a cualquier precio.
Calidad de vida y decisiones médicas
¿Cómo se explica esto a los propietarios que quieren hacer “todo” por su mascota?
Nosotros hablamos mucho con las familias. Explicamos qué supone cada tratamiento y lo que va a cambiar la vida del animal. Para nosotros, la calidad de vida es un concepto central: el límite no está en sobrevivir o no, está en que su calidad de vida sea lo suficientemente buena para vivir normal.
El límite no está en sobrevivir o no, está en que su calidad de vida sea lo suficientemente buena
¿Qué papel juega la planificación y la información en esto?
Muchísimo. Hacemos escalas, explicamos riesgos y beneficios, y tratamos de que las decisiones no sean impulsivas. La medicina veterinaria no se trata solo de actuar, sino de pensar, valorar y cuidar de manera integral.

Costes y percepción de la medicina veterinaria
Algunos dicen que la veterinaria es muy cara. ¿Es así?
No es que sea cara, es que en España no sabemos lo que cuesta realmente la medicina. Para ofrecer cuidados avanzados necesitamos profesionales altamente formados, equipamiento similar al de hospitales humanos y protocolos rigurosos. Una transfusión, por ejemplo, es mucho más económica que muchos procedimientos electivos, pero requiere controles, analíticas y organización.
No es que la veterinaria sea cara, es que en España no sabemos lo que cuesta realmente la medicina
¿Por qué creen entonces que todo es tan caro?
Vivimos en un país con salud pública excelente, y estamos acostumbrados a que todo lo humano lo cubra el sistema. Eso nos hace subestimar lo que cuesta mantener un hospital veterinario moderno y con especialistas.
Esterilización y decisiones individualizadas
¿Todos los animales deberían ser esterilizados?
Decir que todos deben esterilizarse es tan erróneo como decir que ninguno debe hacerlo. La recomendación debe ser individual: depende de la edad, el sexo, la salud y el entorno del animal. La medicina no puede ser dogmática.
Decir que todos deben esterilizarse es tan erróneo como decir que ninguno debe hacerlo
¿Y hay diferencias entre machos y hembras?
Tradicionalmente se ha insistido en esterilizar más a las hembras, por prevención de embarazos y problemas de salud. Pero hoy sabemos que también es importante valorar cada macho.
Compra, adopción y responsabilidad
Hablabas antes de mascotas compradas, ¿qué problemas ves en la práctica?
Veo muchos casos de animales comprados por cientos de euros, y luego sus dueños no tienen previsto gastar en vacunas, revisiones o tratamientos. Comprar no es malo, pero implica una responsabilidad real, y muchas veces no se asume.

¿Cuál es tu consejo a alguien que quiere un perro o un gato?
Primero, no comprar si hay alternativas de adopción. Segundo, ser consciente del tipo de animal y del entorno donde vivirá. Y tercero, asumir que la salud requiere inversión y compromiso a largo plazo.
¿Qué le dirías a alguien que aún no entiende la magnitud de lo que implica tener una mascota?
Tener un perro o un gato no es solo quererlo. Es organizar tu vida, tu tiempo y tu presupuesto para ofrecerle salud, bienestar y cuidado continuo. Es reflexionar antes de abrir la puerta de casa. Porque una mascota no es solo compañía. Es un compromiso profundo, diario, que dura años y que merece respeto desde el primer minuto.

