Entrenador Cesc Escolà: La brutalidad de un pitbull dejó a Kiwi con cuatro cirugías a los cinco meses; la educación previene fatalidades.
PELUDOS VIPS
El encargado del deporte en la Academia de OT 2020 tiene en Kiwi, su perra, a su mayor alegría y apoyo cotidiano.

Cesc Escolà, a 33-year-old fitness coach and content creator, accompanied by his dog, Kiwi.
La participación de Cesc Escolà como instructor de fitness en la reconocida academia televisiva le otorgó considerable fama. Su autenticidad, competencia y calidez resonaron con la audiencia durante la OT 2020 temporada, donde Nia Correia, originaria de Canarias, se alzó con la victoria.
A pesar de que el brote de enfermedad forzó una pausa temporal en la competencia de canto, durante ese interludio el artista catalán presentó el programa Muévete en casa, animando a la audiencia a participar en actividad física para permanecer saludables mientras estaban confinados. En las plataformas de redes sociales, su base de seguidores se expandió a la par de sus clases inspiradoras, las cuales atraían a un número creciente de participantes cada día. Con una leal comunidad de más de 250.000 seguidores, Escolà divulga sus regímenes de acondicionamiento físico, junto con preparaciones alimenticias beneficiosas.
Su canina, Kiwi, la asiste durante sus rutinas de ejercicio y cuenta con una considerable base de admiradores en su propia cuenta @kiwiecola. Juntos, constituyen un dúo muy armonioso, participando en proyectos y expediciones unidos desde que sus caminos se cruzaron, a finales de octubre de 2022. A lo largo de estos tres años, han experimentado instantes maravillosos, pero también desafíos significativos, los cuales han fortalecido aún más su profunda conexión.

Te pillo en la montaña, de paseo con tu teckel.
Sí. Cada mañana, al despertar y en ayunas, mi primera actividad es salir a pasear con ella y deleitarme con el paisaje. Me coloco un chaleco de 20 kilos y juntos recorremos una distancia considerable, aproximadamente una hora y media cada día. Por la tarde, si nos encontramos en el pueblo, específicamente en Taradell (Barcelona), jugamos en el predio de la propiedad familiar; en cambio, si estamos en Barcelona, lo hacemos en el parque junto a otros compañeros caninos suyos.
Fue en un parque donde Kiwi sufrió un grave ataque por parte de otro can. ¿De qué manera sucedió?
Fue muy duro, una experiencia traumática para mí. Con apenas cinco meses de edad, mi perra Kiwi fue agredida por un pitbull. Yo regresaba de Madrid, y la saqué al parque cercano a mi hogar tras la comida. Ella no suele entrar al área designada para perros, donde se encontraba un pequeño american bully; al hacerlo, dicho perro se lanzó sobre Kiwi. Su intención era acabar con ella. Fue un impacto terrible.
A los cinco meses de edad, mi perra sufrió un ataque de un pitbull. Fue una experiencia muy difícil y traumática. Se recuperó gracias a mi rápida intervención después del incidente y al apoyo de personas de toda España, quienes me enviaron mucha fuerza y se volcaron en su recuperación.
Y ahí empezó un duro periplo de operaciones y médicos.
Sí. Kiwi underwent three or four surgeries, costing me 11.000 euros, and she spent many months being fed through a tube... She survived thanks to my swift reaction after the attack and the support from people across Spain who sent her much positive energy and rallied around her. I received millions of messages from many individuals, and I'm certain that made a significant difference.
Quisiste compartir tu experiencia en redes sociales.
Sí, con el fin de concienciar a quienes no se dan cuenta de lo crucial que es adiestrar a un perro desde una edad temprana. En esa ocasión fue Kiwi, pero el incidente podría haberle ocurrido a cualquier otro can o individuo. Mi intención fue resaltar la trascendencia de la formación canina para prevenir incidentes como el de Kiwi, e incluso escenarios más graves. Me dediqué a investigar y recopilar información para poder instruirla de manera informada. A pesar de la agresión que padeció, Kiwi se muestra como una perra resiliente, sumamente dócil, apacible y afectuosa.

Imagino que ese incidente tan crítico os unió más.
Sí, incluso más. Kiwi transformó mi existencia cuando entró en mi vida. Me la obsequiaron unos conocidos que tenían cachorros, y todavía evoco el instante en que la vi por primera vez, con tres meses de edad. En aquel período, me sentía algo decaído y sin alicientes en mi empleo, buscaba vivienda sin éxito... No frecuentaba salir de mi hogar ni apreciaba el entorno natural. Me resultaba difícil conectar conmigo mismo, hasta la llegada de Kiwi, que alteró por completo mi perspectiva. Comencé a emprender excursiones, recorridos por la sierra... Y eso, a nivel anímico, es extraordinario. Mi canina me hizo rememorar el vínculo tan especial que es posible forjar con una mascota; la considero como una hija. La he instruido, la atiendo y la aprecio como a un miembro más de mi hogar. Es una prolongación de mi ser.
Tú fuiste su salvación en un momento sumamente crítico. ¿Ella también ha sido tu salvación cuando has atravesado un momento difícil?
Claro que sí. En mis momentos difíciles, Kiwi ha sido mi constante compañía y confío en que seguirá siéndolo. Representa el mayor respaldo que poseo. Existe evidencia científica que respalda los beneficios que los perros brindan. Kiwi y yo compartimos una conexión, nos entendemos con una mirada. Su presencia me serena y me da paz. Al levantarme, me recibe con su alegría y afecto, y lo mismo ocurre al regresar a casa. ¡Esto se traduce en una dosis diaria de bienestar y dicha invaluables!
Disfruto mucho cuando viene a despertarme, la paz de estar a solas con ella en casa y las caricias en el sofá.
¿Tiene algún talento especial que te sorprenda?
Le he instruido en diversas acciones, tales como sentarse, ofrecer su pata o brincar. En cuanto a sus aptitudes, destacaría su particular afecto, incluso hacia desconocidos. Representa la benevolencia en su máxima expresión.
¿Tú has aprendido algún valor gracias a ella?
Adquirí los míos cuando era niño, pero es verdad que Kiwi me ha traído a la memoria los más significativos, como apreciar lo simple, vincularse con el entorno natural... Y me ha inculcado la paciencia, ciertamente. Deseo ser padre y estoy seguro de que seré un buen progenitor, dado que tuve excelentes ejemplos, y la experiencia de serlo con Kiwi ha sido igualmente espléndida. Ella me ha contagiado el anhelo de instruir a una nueva existencia.

During your home workouts, she's your most devoted follower, keeping a close watch on you.
Sí. Cuando estoy en casa, siempre, y, si tengo algún viaje, intento llevármela.
¿Podemos decir que es una perra atlética?
Sí, sí, sí. No. Es verdad que se mueve con gran agilidad, participa mucho y es enérgica, pero, desde su esterilización, ha tenido dificultades para perder peso y ahora sigue un régimen alimenticio, pobrecita. El exceso de peso ejerce una gran presión sobre la columna vertebral de los teckel. Por ello, es crucial mantener un peso adecuado, y actualmente se encuentra bajo supervisión dietética, consumiendo alimentos naturales. Lentamente, está logrando su objetivo.
Si Kiwi fuera deportista, ¿quién sería?
Podría ser yo, su papá, o Kilian Jornet, ya que le fascina correr en la montaña. Es su actividad predilecta.
Kiwi cuenta con su propio perfil en Instagram. Colaboramos y desarrollamos campañas con el fin de inspirar, asistir y divertir.
También tiene un perfil propio en Instagram. ¿Te hace la competencia?
Sí, sí, sí. Mi trabajo se centra en las redes sociales y en promover un modo de vida dinámico, y le creé un perfil en Instagram. Kiwi y yo colaboramos, y realizamos campañas con el fin de inspirar, asistir y divertir.
Con tanta complicidad, quizás también sea tu confidente.
Conversamos bastante, pero no suelo compartirle mis inquietudes. Ocasionalmente, sí lo hago, cuando me he sentido sumamente abatida. Kiwi percibe mi estado de ánimo y comprende cómo me encuentro, pero no soy de desahogarme mucho con ella, ¡ja, ja, ja!
Si pudiera hablar de ti, ¿qué diría?
I am her everything, and she is mine as well. At home, she doesn't leave my side, seeing me as a source of calm and safety. She trusts me and views me as her protector.

Pasas muchas horas al día con ella. ¿Cuál es el momento más especial?
Los paseos y, por las mañanas, cuando viene a despertarme. Kiwi es mi despertador, y siempre quiere subir a mi cama, porque le da el sol y tengo unas vistas preciosas de Barcelona. Por otro lado, cuando vuelvo a casa, el reencuentro es maravilloso. Me encanta la tranquilidad de estar con ella a solas en casa y los mimitos en el sofá.
¿Habías tenido perros antes?
Ciertamente, de joven tuve tres canes, un labrador retriever blanco, un gran retriever americano de color negro y un mastín español, pero ninguno de ellos vivió más allá de los 4 años. Todos fallecieron a una edad muy temprana, lo que me llevó a evitar tener perros durante mucho tiempo. Con el transcurso de los años, me di cuenta de que podía disfrutar de una experiencia muy gratificante con un amigo peludo, y así ha resultado ser.
Cuéntame en qué proyectos andas (tú solo o con Kiwi).
Resido en un apartamento en el último piso con panorámicas que se asemeja a un estudio de filmación, y es donde filmo todo mi material sobre ejercicios, rutinas y preparaciones sencillas, deliciosas y saludables. Próximamente, pondré a la venta algunos paquetes de entrenamiento con una duración de varios meses. El primer paquete lo lanzaré junto a mi progenitora, de 71 años y retirada, quien jamás se dio preferencia a sí misma y ahora ha comenzado a ejercitarse.


