De acuerdo con Héctor Romera, la independencia de
Consejos para el frío
Un especialista detalla los fallos más habituales que experimentan los automóviles ante el frío extremo.

Héctor Romera es responsable del taller Rodi Motor Services Diagonal

Al comenzar la temporada invernal, el vehículo encara situaciones climáticas más exigentes. Las precipitaciones, la humedad y las bajas temperaturas no únicamente impactan en los componentes mecánicos, sino que además desafían las costumbres de quienes conducen. Realizar una revisión correcta y fijarse en pormenores específicos puede suponer el contraste entre un trayecto apacible y un fallo mecánico imprevisto, según comenta Héctor Romera, encargado del establecimiento Rodi Motor Services Diagonal, quien cuenta con una trayectoria de siete años en el sector automotriz.
La pieza que más se ve afectada por las bajas temperaturas es la batería. “Es un elemento con mucha tecnología y de líquidos. Lo que hace el frío es acortar la vida útil. Entonces, si en la batería ya hay indicios de que le cuesta arrancar, con el frío puede empeorar”, comunica. Un indicio manifiesto complementario es que la tecnología Start-Stop, la cual detiene el automóvil en los semáforos, deje de operar. “Los coches nuevos que tienen este sistema tienen baterías algo más potentes, más caras y con más tecnología. ¿Qué pasa? Que si al coche ya le cuesta arrancar de por sí y después el Start-Stop no funciona, es un primer indicio de que la batería no está en un estado correcto”, indica.

Con el fin de solucionar este problema, sugiere acudir al centro mecánico, ya que disponen de equipos para verificar la potencia de encendido de la batería y su tiempo de uso restante. Del mismo modo, el alternador puede verse afectado por las bajas temperaturas, dado que reparte la energía del acumulador entre los componentes eléctricos del coche.
Esta desafortunada mezcla de humedad y electricidad provoca que los vehículos eléctricos resulten sumamente susceptibles durante el invierno. “Existe la polémica de que en invierno un coche eléctrico tiene mucha menos capacidad que un coche en verano. Hoy en día, un coche eléctrico puede tener 400 km de autonomía, eso dicen, más o menos. En cambio, en invierno, puede bajar un 30% de la capacidad, llegando a los 300 km por el frío”, advierte Héctor.
Si la batería ya presenta síntomas de que el encendido es dificultoso, las bajas temperaturas podrían agravar el problema.
Diversos elementos perjudicados por la humedad incluyen los manguitos de caucho y los mecanismos de calefacción, vigilando sobre todo el fluido refrigerante. “El anticongelante, como su nombre indica, evita la congelación, pero también absorbe humedad.”, señala Héctor. Una señal de que dicho fluido sufre por las bajas temperaturas es que “vemos un color pardo, no tan vivo como estamos acostumbrados, que es un rosa o un amarillo”. En caso de agravarse, “se puede llegar a congelar u obstruir y, al final, es lo que da vida al motor”.
Los neumáticos en invierno
Las ruedas constituyen otro factor fundamental durante el invierno, cuya conservación debe vigilarse en cualquier momento del calendario. “La presión de los neumáticos es preocupante en todas las condiciones, en invierno incluso más. Lo que hace el frío es que puede llegar a bajar 0,3 o 0,4 bares porque contrae las partículas de oxígeno. Es posible que haya algún aviso del coche sobre la presión, hoy en día tienen sensores que te dicen la temperatura también”, señala.
Respecto a las cubiertas de invierno, Héctor recalca que “lo mejor es utilizarlos en temperaturas de 7°C hacia abajo porque tienen unos compuestos que hacen que tengan propiedades adherentes, que en Barcelona raramente es necesario. Utilizarlos de 7°C hacia arriba es cargarte el neumático”, sostiene.
Sugerencias para mantener nuestro automóvil
Tras casi diez años de experiencia con automóviles y motocicletas, Héctor Romera brinda diversas sugerencias a los conductores para enfrentar el frío intenso. “Es muy importante calentar bien el coche antes de utilizarlo. Dejarlo dos minutos es lo mejor que se puede hacer. De hecho, esto debe hacerse siempre, en frío y calor, pero sobre todo en frío”, afirma. “Al final, el aceite trabaja a una temperatura sobre los 50°C para tener la viscosidad necesaria para que el coche trabaje correctamente. Entonces, si arrancamos el coche y salimos rápido, podemos llegar a romper, incluso, el motor. Son piezas que necesitan esta densidad del aceite con calor”, recomienda.
Se trata de piezas que requieren esta densidad del aceite mediante calor.
Una sugerencia extra es “utilizar el aire acondicionado, incluso en invierno, para desentelar el contraste de temperatura de dentro y fuera”. Además, hay disponibles soluciones contra el empañamiento de los vidrios y conviene higienizar a fondo la cara interna del cristal”, agrega. Mediante estas indicaciones, simples tareas pueden resultar claves para lograr que el automóvil arribe a la primavera en excelentes condiciones, aguantando los rigores del clima invernal y la humedad sin imprevistos molestos.
Este artículo fue publicado originalmente en RAC1
