Los automóviles de ocasión que se perfilan como una alternativa magnífica para el 2026, conforme a la opinión de un experto del ámbito automotriz: “Cada vez son más asequibles”
Mercado de ocasión
El mercado de vehículos usados triplica al de coches nuevos en España: por cada vehículo recién matriculado, se venden dos usados
Bernat Escolano, responsable de las labores de conservación en la planta de desguace: “Si arrancas un coche de segunda mano y saca humo blanco o azul por el tubo de escape, es mala señal y puede que te hayan estafado con los kilómetros”

El desarrollo del sector fomenta un incremento en la oferta de automóviles eléctricos de segunda mano.
El sector de coches de segunda mano comercializa anualmente por encima de los dos millones de unidades en España. Durante 2024 se traspasaron más de 2,1 millones de automóviles de segunda mano en el territorio nacional, prácticamente duplicando la cifra de los estrenados, de acuerdo con las cifras de las asociaciones sectoriales Ganvam (vendedores y reparadores) y Faconauto (fabricantes), evidenciando que este ámbito goza de un gran dinamismo.
Todo indica que esta tendencia continuará este año, y al final del ejercicio se mantendrá la relación de dos coches usados vendidos por cada uno nuevo. El precio y la amplia variedad de opciones hacen que la adquisición de un vehículo de segunda mano sea una elección preferida para muchos compradores, especialmente en el contexto actual, donde el costo de los automóviles nuevos ha aumentado un 45,6% desde 2019, según los datos del Barómetro VN de coches.com y Ganvam.

Las perspectivas, según los expertos del sector, sugieren que esta situación no cambiará en el corto plazo, pues se anticipa que los precios se mantendrán en niveles parecidos durante 2026. “Las proyecciones del Banco Central Europeo revelan que los tipos de interés no volverán a los niveles previos a la pandemia en un horizonte próximo. Como consecuencia, los vehículos nuevos resultarán menos asequibles que años atrás”, explica Matas Buzelis, especialista de carVertical, compañía enfocada en el sector automotriz.
Matias Buzelis, de carVertical, señala que los vehículos nuevos serán más costosos que antes debido a la continuidad de los tipos de interés elevados
Debido a la crisis sanitaria, la clausura de plantas y el desabasto de semiconductores, la fabricación de coches entre 2020 y 2023 descendió significativamente en todo el planeta. Esta limitada oferta de unidades a estrenar ha desplazado la demanda hacia el sector de ocasión, en el cual los costes siguen siendo altos. De acuerdo con Buzelis, “el valor de un coche de entre tres y seis años cae mucho más lentamente que hace unos años, y no hay indicios de que los precios vayan a bajar en el corto plazo”.

Pero si hay un tipo de vehículo que promete convertirse en una auténtica oportunidad para los compradores, son los coches eléctricos usados. La oferta de estos modelos aumenta año tras año y, con la finalización de contratos de alquiler, se prevé que en 2026 la disponibilidad crezca significativamente, lo que podría llevar a precios más accesibles. “Cada año se fabrican más vehículos eléctricos, y todos ellos acabarán en el mercado de segunda mano. Esta es la razón por la que son cada vez más asequibles”, señala el experto de carVertical.
El aumento de las zonas de bajas emisiones incentiva a los conductores a elegir vehículos más limpios y eficientes
Un factor adicional que ayuda a controlar los costes de estos automóviles consiste en el aumento de la disponibilidad de coches eléctricos chinos. No obstante, señala carVertical, todavía es prematuro analizar el interés por los ejemplares originarios de dicha nación, ya que pierden valor con mayor celeridad que las alternativas de las marcas europeas tradicionales. A medida que los coches eléctricos chinos sufran una depreciación más acelerada, existirá una mayor tendencia a que los clientes elijan otros fabricantes.
Las restricciones cada vez más severas que las ciudades aplican a los vehículos antiguos y contaminantes es otro elemento que puede impulsar la adquisición de coches eléctricos usados. Con la expansión de las zonas de bajas emisiones y la próxima normativa Euro 7, muchos automóviles antiguos ya no podrán circular con libertad, mientras que los eléctricos —más limpios y eficientes— se perfilan como una opción viable para quienes buscan movilidad sin limitaciones.
El escenario se tornará más crítico en 2027, cuando la UE apruebe la aplicación de la regulación Euro 7, que no solo limitará los gases de escape, sino que también intervendrá sobre otros gases contaminantes procedentes de los frenos o el desgaste de los neumáticos.

