Dogde Dart, Goggomobil y otros coches poco convencionales que se fabricaron en España
Curiosidades del automóvil
Estos automóviles fueron producidos en suelo español y destacaron por su llamativa imagen

La empresa vizcaína Munguía Industrial fabricó el Goggomobil, entre 1962 y 1966, bajo licencia alemana

A lo largo de su historia, la industria del automóvil en España ha logrado grandes éxitos comerciales. Modelos como el Ford Fiesta, los Renault 4 y 5 originales, resultaron ser grandes éxitos. Algunos, como el Opel Corsa, continúan siéndolo.
No obstante, no todo fueron coches de gran volumen. Algunos modelos fabricados en territorio español apostaron por ofrecer argumentos diferentes basados en su estilo diferenciador. A continuación presentamos media docena de ejemplos, algunos muy conocidos como el Seat 850 coupé, y otros auténticas rarezas, como el Goggomobil producido en Vizcaya.
1. Citroën Méhari

El Citroën Méhari se fabricó en Vigo desde 1968 hasta 1987. Era un coche ligero, con carrocería de plástico y estructura simple, derivado del 2CV. Su diseño abierto, sin puertas convencionales, lo hacía ideal para el campo y la playa, aunque también fue muy popular entre agricultores y cuerpos de seguridad. Contaba con tracción delantera y hubo versiones 4x4. Su mantenimiento era sencillo, el consumo reducido y podía lavarse incluso con manguera, gracias a su diseño resistente al agua. Su estética desenfadada lo convirtió en un icono alternativo y del movimiento hippie.
2. Dodge Dart

El Dart fue una berlina de lujo fabricada por Barreiros entre 1965 y 1971, pensada para competir con los modelos europeos más refinados. Se ensamblaba en Villaverde (Madrid) con grandes motores V8, algo poco común en el mercado español de la época. Su diseño de estilo americano, amplio y robusto, contrastaba con los coches pequeños que predominaban en España. Fue el coche oficial de muchas personalidades del régimen franquista y su interior destacaba por el confort y los acabados. Su producción cesó cuando Chrysler absorbió Barreiros.
3. Goggomobil

El Goggomobil fue un microcoche fabricado bajo licencia alemana por la empresa vizcaína Munguía Industrial, entre 1962 y 1966. Solución de movilidad accesible en años de posguerra, era un coche muy pequeño, económico y funcional, pensado para la clase trabajadora. Contaba con motores bicilíndricos de 250 a 400 cc y podía alcanzar 80 km/h. Podía transportar a dos adultos más algo de equipaje y su simpático diseño triunfó en entornos urbanos. Al existir escasas unidades, actualmente es un modelo muy buscado por parte de los coleccionistas.
4. Pegaso Z-102

El Pegaso Z-102 fue un automóvil deportivo fabricado en España entre 1951 y 1958 por la empresa ENASA. Considerado uno de los coches más avanzados de su época, combinaba tecnología de vanguardia con un diseño elegante. Su sofisticado y poderoso motor V8 permitía alcanzar velocidades superiores a los 240 km/h. Fue uno de los primeros deportivos europeos en competir con marcas como Ferrari o Aston Martin y se convirtió en símbolo del resurgimiento industrial español de la posguerra. La producción fue de unas 85 unidades, su legado es duradero.
5. Seat 850 Coupé

La saga 850, formada por las versiones 850 Coupé. 850 Sport Coupé y 850 Sport Spider, fue un coche deportivo fabricado en Barcelona entre 1965 y 1974. Derivado del Fiat 850, contaba con un motor trasero de cuatro cilindros y su diseño aerodinámico, elegante y deportivo fue obra de Bertone. El vehículo tenía una carrocería baja y aerodinámica, ideal para conductores con aspiraciones deportivas y hubo incluso una versión Spider, descapotable. A pesar de su pequeña cilindrada -903 cc-, llegó a ofrecer una potencia de 50 CV y excelentes sensaciones al volante.
6. Seat 1200/1430 Sport

Diseñado por Seat en Martorell y producido en la empresa Inducar de Terrassa (Barcelona), el 1200 Sport fue un compacto deportivo fabricado entre 1975 y 1980. Su diseño rompedor, popularmente conocido como “Bocanegra” por su distintiva parrilla, fue creado por el carrocero NSU. Su motor de gasolina de 1,2 litros ofrecía 67 CV de potencia máxima y, desde 1977, se dobló la oferta con la llegada de la versión 1430 Sport, que elevaba la cifra de rendimiento hasta 77 CV. Fue un coche muy apreciado por conductores jóvenes con aspiraciones deportivas.

