Coches

El singular coche clásico de una marca británica desaparecida que siempre fue a contracorriente

Exclusividad con solera

El Bristol 403, fabricado entre 1953 y 1955, luce elegancia inglesa en todos sus detalles, salvo el motor, que es alemán 

La elegancia británica se aprecia en cada rincón de este clásico de los años 50 

La elegancia británica se aprecia en cada rincón de este clásico de los años 50 

Bristol Cars

Hablar de Bristol Cars es adentrarse en uno de los capítulos más singulares y menos conocidos de la historia del automóvil europeo. Una marca británica que jamás buscó grandes volúmenes ni titulares llamativos, pero que durante más de seis décadas cultivó una idea muy particular del lujo, la ingeniería y la movilidad. El Bristol 403, producido entre 1953 y 1955, es uno de los mejores ejemplos de ese espíritu.

La historia de la firma arranca justo después de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, cuando la división automovilística de la Bristol Aeroplane Company decide reconvertir su conocimiento aeronáutico en coches de alta gama.

El Bristol 403 Saloon combina elegancia clásica y herencia técnica alemana en una berlina pensada para viajar con distinción.
El Bristol 403 Saloon combina elegancia clásica y herencia técnica alemana en una berlina pensada para viajar con distinción.Bristol Cars

El punto de partida técnico fue clave: la empresa obtuvo los derechos para fabricar el motor BMW M328, un refinado bloque de seis cilindros en línea de 2.0 litros diseñado originalmente en 1936. Se trataba de un propulsor robusto, elástico y sorprendentemente avanzado para su época, que acabaría dando vida no solo a los primeros Bristol, sino también a modelos de AC, Frazer Nash, Cooper o Lotus.

Del cielo a la tierra

Bristol Cars nació del mundo de la aeronáutica y trasladó esa mentalidad técnica a su exclusiva producción automovilística

El Bristol 403 pertenece a esa primera generación impulsada por el seis cilindros de origen alemán. Fue el tercero de los cinco modelos que utilizaron este motor y se posicionó, desde su lanzamiento, como una berlina de alto nivel, en la línea de los Bentley contemporáneos. No en vano, su precio superaba holgadamente los 5.000 euros de la época, una cifra reservada a una clientela muy exclusiva.

Estéticamente, el 403 combina sobriedad y personalidad. Su carrocería “fastback”, de proporciones elegantes y limpias, recuerda al Bentley R-Type, mientras que la parrilla delantera de doble riñón delata sin complejos la herencia BMW de su mecánica. Con solo 287 unidades fabricadas, es hoy una rareza incluso dentro del ya escaso universo Bristol.

Los modelos de la marca Bristol se mueven en un rango de precios que va de los 50.000 y 150.000 euros 
Los modelos de la marca Bristol se mueven en un rango de precios que va de los 50.000 y 150.000 euros Bristol Cars

Al volante, el 403 no impresiona por sus cifras puesto que su potencia resulta modesta según los estándares actuales, pero sí por las sensaciones. Es un coche bien construido, equilibrado y sorprendentemente agradable de conducir, que transmite una conexión directa con la ingeniería de su tiempo. Un automóvil pensado para viajar con calma pero que no oculta su carácter.

Producción limitada

Con solo 287 unidades fabricadas, el Bristol 403 es uno de los coches británicos más singulares de su época

La evolución de Bristol pasaría, años más tarde, por un cambio radical de planteamiento técnico. Modelos como el 407, el 411 o el Type 603 abandonarían el seis cilindros en favor de grandes V8 de origen Chrysler, convirtiendo a la marca en un fabricante de auténticos “gran turismo” de altas prestaciones. El final llegaría en 2020, tras una historia marcada por la producción artesanal, un único concesionario y una clientela fiel.

Con solo 287 unidades fabricadas, este modelo es hoy una rareza incluso dentro del ya escaso universo Bristol 
Con solo 287 unidades fabricadas, este modelo es hoy una rareza incluso dentro del ya escaso universo Bristol Bristol Cars

Se estima que Bristol fabricó menos de 3.000 coches en total durante sus 65 años de vida. Hoy, sus modelos se mueven en un rango de precios amplio, generalmente entre 50.000 y 150.000 euros, dependiendo del estado y la singularidad.

La tapicería es de cuero burdeos y el salpicadero está revestido con un panel de madera 
La tapicería es de cuero burdeos y el salpicadero está revestido con un panel de madera Bristol Cars

El Bristol 403, en particular, sigue siendo un objeto de culto. Un coche que no busca gustar a todos, pero que recompensa a quien sabe apreciarlo. 

Las fotografías que acompañan este artículo son de un ejemplar de la variante Saloon, que logró ser vendido en 2020 por más de 60.000 euros en una subasta. Si te gustan los automóviles clásicos, no puedes dejar de deleitarte con el vídeo adjunto.