El descapotable clásico que no conocías: pura distinción británica llegada los años 60
Joya histórica
La firma Alvis hace décadas que nos dejó como tal, pero dio a luz interesantes creaciones como su Drophead Coupé

El fabricante inglés Alvis abandonó la fabricación de coches en el año 1967.
Al pensar en marcas de automóviles británicas actuales que destilen máximos niveles de lujo y de elegancia, es fácil que vengan a nuestra mente nombres como Bentley, Rolls-Royce, Jaguar o Aston Martin. Pero hubo en el pasado otras menos conocidas pero que también lograron la admiración de muchos conductores, si bien no lograron llegar hasta nuestros días. Este es el caso de Alvis, que resaltó por coches como el distinguido Drophead Coupé.
Fundada en 1919 como un pequeño fabricante, Alvis fue una firma que produjo automóviles de lujo y de carreras, entre otras alternativas como vehículos blindados e incluso motores de aviación. Hasta mediados de los años 50, la mayoría de sus creaciones eran berlinas de cuatro puertas, hasta que el TD21 supuso un punto y aparte, así como sus sucesores (TE21 y TF21).

Aquel modelo, lanzado en 1958 y con más de un millar de unidades fabricadas en dos series hasta 1963, estaba disponible como sedán deportivo o como cupé, ambos de dos puertas. A ellos se acabó uniendo también una versión cupé descapotable Drophead Coupé, como la que puedes ver en las fotos. El diseño exterior corrió a cargo de la firma suiza Graber y la fabricación de las carrocerías vino de la mano de Park Ward, filial de Rolls-Royce.
Alta valoración
La versión Drophead Coupé puede superar hoy en día los 100.000 euros
Cabe recordar que el coche estaba equipado con un motor de seis cilindros en línea de 3.0 litros (originario de la propia Alvis), que desarrollaba una potencia de 115 CV e iba acoplado a una caja de cambios manual Austin Healey de cuatro velocidades. Por su parte, los frenos de disco delanteros venían de serie desde 1959, factor que mejoró con discos en las cuatro ruedas a partir de 1962.
Más tarde llegó el TE21, que se fabricó entre 1963 y 1966 mientras que el TF21, que se produjo solo entre 1966 y 1967, marcó el fin del negocio de Alvis en el sector automotriz. Este último modelo contaba con un motor de 150 CV que le permitía alcanzar una velocidad máxima de 193 km/h, lo que lo convirtió en el coche más rápido de la historia de la marca.

Los ejemplares que han llegado hasta la actualidad están bien valorados, ya que pueden tener un precio cercano a los 50.000 euros en versiones TF21 o incluso superior a los 100.000 euros en el caso de los TF21 Drophead Coupé. Por su parte, esta cifra puede ser aún mayor para uno de los primeros TE21 Drophead en buen estado de conservación.
Prestaciones
El TF21 podía alcanzar una velocidad máxima de 193 km/h
Como curiosidad, vale la pena tener en cuenta que, a pesar de que la firma Alvis dejó de producir sus coches hace casi seis décadas, lo cierto es que de forma más reciente se dio una particular “resurrección”. Y es que, en 2008, el coleccionista Alan Stote adquirió el inventario de piezas originales.
Desde entonces, junto a su equipo, se encarga de ofrecer restauraciones y réplicas de automóviles de la marca para mantener vivo parte de su refinado pasado británico.

