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José Martín Aguado, profesor, sobre el uso desmedido de las pantallas: “Se nos ha ido la mano y estamos reculando”

Educación digital

José Martín Aguado explica la problemática del uso abusivo de las pantallas

José Martín Aguado explica la problemática del uso abusivo de las pantallas

YouTube (Be Levels)

La presencia de las pantallas en la vida diaria de las personas ha crecido a un ritmo que pocos habrían imaginado hace una década. Móviles, tabletas, ordenadores y videojuegos ocupan hoy una parte importante de nuestro tiempo; algo más preocupante en el caso de los niños y adolescentes. Se trata de un escenario que numerosos expertos empiezan a cuestionar con preocupación y el profesor José Martín Aguado lo resume sin rodeos: “Se nos ha ido de las manos y estamos reculando”.

En una entrevista para el canal de YouTube de Be Levels, centra su análisis en un fenómeno que ya no es solo tecnológico, sino social y educativo. Se refiere así a la necesidad de revisar cómo, cuándo y para qué utilizamos las pantallas; especialmente ahora, en un momento marcado por la sobreexposición continua y las consecuencias difíciles de ignorar que esta realidad supone.

El problema del uso excesivo de las pantallas

“Estamos viendo los efectos que tiene en nuestros hijos un uso desmedido, y sin propósito, de las pantallas”, prosigue el experto en educación digital, al tiempo que enfatiza en el apartado de las redes sociales. “Hacen bastante daño en nuestro día a día; y más en aquellas personas que no están psicológicamente muy equilibradas”. Por ese motivo, los niños y adolescentes son los que más expuestos se encuentran a los riesgos inherentes a esta exposición temprana.

De acuerdo con la Asociación Española de Pediatría, es recomendable “retrasar el acceso al primer móvil con internet” hasta los 16 años. Asimismo, la institución advierte sobre los efectos negativos que provoca el empleo de las pantallas durante estas etapas de la vida, que van desde una menor calidad del sueño hasta problemas de visión o la “disminución del grosor de la corteza cerebral en regiones relacionadas con la atención, la memoria y la regulación emocional”.

De los ‘dumbphones’ a los móviles inteligentes, pero sin redes sociales

“Tuvimos un antes y un después con la entrada de los smartphones en el núcleo familiar”, añade el profesor. “Ahora, se está intentando no tener tantas puertas abiertas y empieza a haber móviles sin redes sociales”. José Martín Aguado no se refiere únicamente al caso de los dumbphones o ‘teléfonos tontos’, sino a los smartphones que, pese a contar con todas sus utilidades, no incorporan acceso a redes sociales o a plataformas de streaming, como Netflix o Amazon. La idea es, en sus palabras, “que sea una herramienta y no tanto un elemento de distracción”.

Si hablamos de implementar un buen uso de los teléfonos inteligentes, la cuestión es “qué hábitos tenemos en la vida”; sobre todo, si consideramos que “los smartphones están diseñados para entretener”. Es por ello que resulta tan sencillo engancharse a determinadas aplicaciones. Cumplen así su objetivo principal: que los usuarios permanezcan más tiempo.

“Tienes que saber que estás enfrentándote a grandes monstruos con mucha fuerza. A veces ganas y otras te tumban”, añade el profesor. Por lo tanto, darle un teléfono móvil a un niño antes de que alcance el nivel de madurez necesario es, en su opinión, “abocarle al fracaso continuo porque, primero, le distraes de lo importante; y segundo, le estás metiendo en la rueda de lo fácil”.