Nueva opción de control: YouTube pone fin al “scroll” persistente de vídeos cortos para menores de edad.
Novedad
La compañía de tecnología está redoblando sus iniciativas para salvaguardar a la juventud ante la mayor supervisión de los hogares, activistas y representantes políticos.
Validar la edad de los menores precisa de un “verificador” ajeno para evitar que las plataformas sociales recopilen información.

La plataforma limita la navegación continua, un elemento preocupante frente al consumo compulsivo de contenidos breves.

La utilización de plataformas sociales por parte de jóvenes sigue bajo escrutinio constante. Hace apenas unos días, el presidente del Gobierno comunicó en Dubái una disposición novedosa que generó gran impacto: prohibir en España el acceso a las redes sociales a menores de 16 años. Dicha iniciativa conlleva repercusiones políticas: los dueños de Telegram y X han criticado duramente al presidente del Gobierno. No obstante, este paso sigue una dirección similar a las determinaciones tomadas por las corporaciones que administran estos servicios, como las ejecutadas por Google en YouTube.
El servicio de vídeos ha dado a conocer un conjunto de funciones de supervisión parental que supone una transformación relevante en la manera en que los menores interactúan con el portal. El avance más significativo es la opción de restringir —o incluso inhabilitar totalmente— el “scroll” incesante de clips breves en Shorts para los perfiles juveniles, una medida que atiende a la inquietud en aumento respecto a la visualización obsesiva de piezas cortas.
Esta herramienta posibilitará que los progenitores definan el lapso que sus descendientes permanecen ante la pantalla.

A partir del mes anterior, el sitio de vídeos concede a los progenitores la facultad de definir el límite temporal que sus hijos menores dedican a navegar por Shorts, o incluso bloquear la entrada a dicha función. Esta iniciativa se integra en un conjunto de herramientas de supervisión parental presentadas por YouTube bajo un escenario de creciente exigencia social y normativa hacia las corporaciones digitales para intensificar la seguridad de los internautas de menor edad.
La visualización incesante de clips breves se ha convertido en uno de los aspectos más cuestionados por los hogares y expertos en protección online. Diversas voces afirman que esta modalidad de exploración ininterrumpida tiene el potencial de generar dependencia, sobre todo entre el público infantil. Mediante la herramienta reciente, los tutores que gestionen perfiles juveniles tendrán la posibilidad de establecer una restricción horaria que oscila entre las dos horas y la ausencia total de acceso a Shorts.
YouTube ilustra su aplicación concreta: “Pueden establecer el límite de contenido de Shorts a cero cuando quieren que su hijo use YouTube para concentrarse en la tarea y cambiarlo a 60 minutos durante un viaje largo en coche para entretenerse” señala la empresa. De igual modo, será posible habilitar avisos configurables para el descanso nocturno y sobre “tomar un descanso”, incrementando las medidas de salud digital que ya vienen integradas para los usuarios menores de 18 años.
En un comunicado, YouTube sitúa estas modificaciones dentro de un plan integral de seguridad para menores. La compañía manifiesta: “Creemos en proteger a los niños en el mundo digital, no del mundo digital”, y recalca que suma ya más de diez años elaborando herramientas y medidas de protección orientadas a los usuarios de menor edad.
Asumimos la responsabilidad de progresar a la par de las familias que deciden ver YouTube, velando por que continúe siendo un territorio confiable y estimulante para la exploración de la siguiente generación.
La red social ha presentado igualmente normas inéditas para anteponer sugerencias de excelencia para los jóvenes. Tal como indica YouTube, se intenta proporcionar mayor relevancia a las publicaciones basadas en “curiosidad e inspiración”, “desarrollo de habilidades y experiencias de vida” e “información creíble que apoye el bienestar”. Tales manuales se confeccionaron con la ayuda de especialistas y entidades del sector educativo y sanitario.
Por último, otra de las novedades será agilizar el alta y la administración de perfiles supervisados. YouTube permitirá que los progenitores configuren cuentas para niños y pasen de un perfil infantil a uno adulto en equipos comunes con rapidez. Con estas mejoras, YouTube intenta mitigar peligros sin retirar a los jóvenes del entorno virtual, buscando que sea más manejable para los hogares.
