Errejón acusa a Mouliaà de intentar negociar la retirada mutua de las denuncias
Acoso sexual
La defensa del exdirigente de Sumar ha decidido mantener su querella por calumnias

Elisa Mouliaá e Íñigo Errejón, en imagen de archivo

Íñigo Errejón ha decidido mantener la querella por presuntas calumnias contra la actriz Elisa Mouliaà, a la que acusa de haber intentado negociar la retirada de su denuncia de agresión sexual “a cambio de que él hiciese lo mismo con su querella”, pese a que la actriz se ha retirado del procedimiento alegando motivos personales y de salud.
La decisión del exportavoz de Sumar introduce un nuevo giro en una causa que, lejos de cerrarse, sigue pendiente de resolución judicial. Mouliaà abandonó ayer el procedimiento sin retractarse de su denuncia, pero la acusación popular, ejercida por la asociación Adive, ha decidido mantener la imputación, lo que obliga a la Audiencia Provincial de Madrid a pronunciarse sobre la viabilidad del proceso y la legitimación de esa parte para sostenerlo en solitario.
Fuentes de la defensa de Errejón han indicado que el objetivo de la querella por calumnias es “demostrar su inocencia” e insiste que los hechos se esclarezcan en sede judicial. “Desde el primer momento hemos mantenido la misma postura: confiamos en la justicia y queremos que sea en el marco del proceso judicial donde se aclaren los hechos”, subrayan.
Según la defensa, Mouliaà habría buscado negociar la retirada de su denuncia a cambio de que Errejón retirara su querella, un extremo que el letrado de la actriz, Alfredo Arrién, niega de forma tajante y asegura que su consejo profesional era continuar con el procedimiento. Las fuentes del exportavoz consideran, además, que la retirada de la actriz se produjo en un contexto procesal “insostenible”, dado que la Fiscalía no había formulado acusación y había manifestado que no existía evidencia suficiente para sostener la imputación penal.
La actriz, por su parte, ha explicado públicamente su decisión en un mensaje difundido en sus redes sociales. En él afirma que dio el paso de denunciar “a solas” para confirmar la veracidad de los hechos que se comentaban de forma anónima y para “proteger a otras mujeres”, pero lamenta haber quedado sola sosteniendo el proceso. “No porque no sea verdad, sino porque nadie debería cargar sola con algo así”, señala. Mouliaà asegura que se retira “con la conciencia tranquila” y subraya que no busca dinero ni protagonismo.
Pese a su retirada, la causa sigue formalmente abierta. La acusación popular, ejercida por la asociación Adive, ha decidido mantener la imputación tras considerar que el comunicado de la actriz reafirma un relato de “graves hechos que atentan contra la libertad sexual”. Su abogado, Jorge Piedrafita, sostiene que estos comportamientos no pueden quedar impunes y pone el acento en la protección de la denunciante, a la que atribuye un “enorme desgaste y exposición en solitario”.
Este escenario ha llevado a la defensa de Errejón a pedir el archivo de la causa y la revocación del auto de apertura de juicio oral. El argumento es estrictamente jurídico: al tratarse de delitos en los que el bien jurídico protegido es exclusivamente individual, la acusación popular no tendría legitimación para impulsar el procedimiento sin el respaldo del Ministerio Fiscal o de la presunta víctima. La Audiencia Provincial de Madrid deberá decidir ahora si acepta esa tesis -como también solicita la Fiscalía- o si permite que el proceso continúe únicamente con la acusación popular.
En paralelo, el Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid ha admitido a trámite la querella presentada por Errejón contra Mouliaà por presuntas calumnias, al considerar que pudo haber imputaciones falsas relacionadas con una supuesta extorsión a testigos. El juez Arturo Zamarriego ha citado a declarar a ambas partes el próximo 17 de febrero, una diligencia que abre un segundo frente judicial con recorrido propio.