Gabriel Nussbaum, docente de educación financiera: “Estas son las 5 cosas en las que me niego a gastar el dinero”
Economía
El especialista diseñó un listado de cinco claves donde resulta más ventajoso economizar medios, ya sea de forma inmediata o con vistas al futuro.
Inédita función de mando: YouTube termina con el “scroll” continuo de metrajes cortos para menores de edad.

Gabriel Nussbaum, educador financiero
Gabriel Nussbaum, experto en finanzas establecido en Londres, ha difundido mediante plataformas digitales una serie detallada de desembolsos que, de acuerdo con su trayectoria, resulta aconsejable eludir para proteger el capital de forma inmediata y también en el futuro.
A sus 28 años y enfocado en la consultoría de finanzas individuales, Nussbaum señala que diversas elecciones diarias, en apariencia insignificantes, poseen una repercusión sumada considerable dentro de las finanzas propias.
Transporte y descuentos
La cuestión inicial está relacionada con el automóvil. “Tengo un coche. Funciona. Es viejo. Es un Renault de dos mil once. Pero como he dicho, es barato. Funciona. Me lleva del punto A al punto B. Y mientras siga funcionando, lo seguiré usando”.
Agrega que, al momento de sustituirlo, no se tratará de un ejemplar nuevo de agencia: “En el primer año pierden entre un diez por ciento y un treinta por ciento de su valor. Eso, bajo ningún concepto, es una decisión inteligente”.
La otra cuestión relevante trata sobre las prendas exclusivas. “Aquí me refiero a las marcas más caras. Porque yo compro mucha ropa en sitios como, no sé… por ejemplo, Uniqlo. Supongo que sigue siendo ropa de marca, ¿no? Pero no se considera lujo. Y la razón es que prefiero mil veces tener una prenda que sea igual de bonita, sin la etiqueta, por la mitad de precio. Y cuando digo ‘la mitad’, me refiero a un porcentaje del precio”. Bajo su criterio, dichas firmas “se aprovechan de la clase media” y menciona que individuos exitosos “llevan simplemente una camiseta negra todos los días”.

Nussbaum asimismo rehúsa abonar el valor total en adquisiciones de importancia. “Que no se me malinterprete: si entro en una tienda a comprar una manzana, no voy a negociar un descuento. Pero para gastos más grandes, siempre voy a intentar encontrar un código de descuento, una web de cashback, programas de recompensas, o directamente optar por algo de segunda mano o reacondicionado”. De no localizar una oferta, afirma, opta por aguardar.
La cuarta observación se vincula con el sitio donde usted almacena sus ahorros. “Yo considero cualquier lugar donde dejo mi dinero como una forma de gasto. Así que, en cuanto a dónde guardo mi dinero, no voy a ‘gastar’ mi dinero dejándolo en una cuenta corriente. Porque no me ofrece nada a cambio. Como mínimo, quiero ganar algo de intereses en una buena cuenta de ahorro a la que pueda acceder fácilmente”.
Finalmente, hace referencia al café de cada día. “Que no se me malinterprete, sí compro café. Cuatro libras es el precio base actual en Londres, una locura. Pero lo hago. Lo que pasa es que hay personas que lo convierten en un hábito diario. Entiendo por qué puede ser tu pequeño vicio, pero para mí, especialmente sabiendo cuánto les cuesta realmente preparar ese café, simplemente no puedo hacerlo todos los días. De hecho, me compré una cafetera. Estoy bastante seguro de que se amortizó en menos de un año”.
Evaluar las finanzas individuales al comenzar el mes permite alejarse de desembolsos quizá prescindibles que, finalmente, comprometen la estabilidad económica con el paso del tiempo.
