Una nueva línea de procesadores Snapdragon para PC permite que todos podamos tener un portátil con batería para varios días y capacidad de ejecutar IA sin necesidad de conexión a internet
Snapdragon X2 Plus
Dejamos atrás la bicefalia entre Intel y AMD para dar paso a un nuevo actor, Qualcomm, que llega fresco y con todos los ingredientes para poner en un apuro a los procesadores tradicionales, gracias a su potencia y eficiencia energética
He probado este monitor para edición de contenido gráfico y audiovisual y he descubierto que no hace falta arruinarse para trabajar adecuadamente

Kedar Kondap, vicepresidente senior y mánager general del área de Computación y Juegos de Qualcomm, presenta el Snapdragon X2 Plus.

Durante años, el PC portátil ha vivido atrapado en una contradicción: potencia suficiente para trabajar, pero autonomía limitada; movilidad real, pero con carencias en rendimiento. Qualcomm me ha llevado al CES de Las Vegas, el mayor congreso mundial de electrónica, para demostrar que esta dicotomía empieza a ser cosa del pasado, con la presentación de la serie Snapdragon X2, una familia de procesadores pensada específicamente para la nueva generación de Copilot+ PC con Windows 11. Y dentro de esa familia, hay un protagonista claro: Snapdragon X2 Plus,.
No es el modelo más extremo ni el más elitista de la gama, pero sí el que la compañía considera clave para llevar su propuesta a un público más amplio. Con él será posible tener PCs ultraligeros, siempre conectados y con inteligencia artificial integrada. Una especie de punto de equilibrio entre rendimiento, eficiencia y precio, que busca acelerar la transición del ecosistema Windows hacia arquitecturas ARM, más propias de los móviles que de los equipos más grandes. Sin embargo, hace ya unos años que los smartphones se acercan peligrosamente a las especificaciones y características de muchos ordenadores, y desde Qualcomm han pensado: “¿Por qué no adaptamos nuestros mejores procesadores para que también puedan ser cerebros de PC? Dicho y hecho.
Hace cosa de un año tuve la ocasión de probar un portátil ASUS con Snapdragon X, la primera incursión seria -después de una tímida prueba anterior- de Qualcomm en el mundo PC. La experiencia en cuanto a eficiencia y potencia fue impecable. Todavía lo usa mi hijo, estudiante de Ingeniería Informática, para sus tareas académicas.
En ese momento me di cuenta de que los primeros Copilot PC con Snapdragon X presentaban algunas limitaciones en cuanto a compatibilidad con programas y aplicaciones de terceros —me fue imposible instalarle Linux—. Si bien es cierto que, mediante una interfaz virtualizadora se podía usar cualquier software, nos encontrábamos que, al hacerlo, se limitaban los recursos y la potencia del dispositivo, de modo que era una solución a medias. Por ejemplo, la edición de vídeo en 4K con Adobe Premiere Pro, que todavía no se había adaptado a esta nueva arquitectura, se me hizo algo farragosa. Sin embargo, con esta nueva generación, parece que las cosas han cambiado y el catálogo de programas disponibles de forma nativa se ha ampliado considerablemente y el hecho que sea arquitectura ARM y no x86 no va a ser un problema.
Un salto generacional con foco en la eficiencia
Snapdragon X2 Plus se apoya en la tercera generación de la CPU Qualcomm Oryon, con configuraciones de hasta 10 núcleos y un enfoque claramente orientado a la eficiencia energética. Según los datos facilitados por la compañía, el nuevo chip ofrece hasta un 35 % más de rendimiento en tareas de un solo núcleo respecto a la generación anterior, consumiendo un 43 % menos de energía
Este dato es relevante porque apunta a uno de los grandes argumentos de Qualcomm frente a los procesadores tradicionales para portátil: la posibilidad de mantener un rendimiento alto sin penalizar la autonomía. El mensaje es claro: no se trata solo de ser rápido, sino de serlo durante más tiempo y sin depender constantemente del cargador.

La IA deja de ser un añadido
Si hay un elemento que define a Snapdragon X2 Plus es su unidad de procesamiento neuronal (NPU). Qualcomm integra aquí una Hexagon NPU capaz de alcanzar los 80 TOPS, una cifra que sitúa a este procesador entre los más potentes del mercado en computación de inteligencia artificial local. Esto quiere decir que nos podemos descargar versiones destiladas de nuestra IA favorita al PC para poderlas ejecutar sin necesidad de conexión, lo cual implica más versatilidad y, por supuesto, rapidez en los procesos.
Así pues, esto no se traduce únicamente en funciones llamativas, sino en un cambio de paradigma: la IA deja de depender de la nube para muchas tareas. Edición de foto y vídeo, generación de contenido multimodal, asistentes inteligentes o agentes autónomos pueden ejecutarse directamente en el dispositivo, con menor latencia y mayor privacidad. Qualcomm habla ya de más de 50 experiencias de IA ejecutándose en local, un dato que refuerza la idea de que la inteligencia artificial empieza a integrarse de forma estructural en el sistema operativo y las aplicaciones.
Este concepto de IA local es un caramelito para las grandes tecnológicas, cuyo principal dolor de cabeza es el procesado de nuestras peticiones a la inteligencia artificial en los centros de datos remotos de las grandes corporaciones. Cada prompt que ejecutamos en local es una operación menos que tienen que hacer los saturados servidores de OpenAI, Perplexity, Gemini, Microsoft y similares. Además, contribuimos seriamente a la más que cuestionada sostenibilidad ecológica de los algoritmos.
Un PC realmente móvil
Snapdragon X2 Plus ha sido diseñado pensando en un uso continuado lejos del escritorio. La plataforma admite Wi-Fi 7, 5G opcional y Bluetooth de última generación, lo que permite mantener la conectividad en prácticamente cualquier escenario. La idea de “PC siempre conectado” deja de ser un concepto teórico para convertirse en una experiencia cotidiana.
A esto se suma un apartado de seguridad que Qualcomm refuerza con tecnologías como Snapdragon Guardian, protección de chip a la nube y compatibilidad con Microsoft Pluton, un elemento cada vez más relevante en entornos profesionales y empresariales

Gráficos, pantallas y creación de contenido
Aunque no compite directamente con GPUs dedicadas, la Adreno integrada en Snapdragon X2 Plus da un paso adelante con una arquitectura optimizada para gráficos más realistas y soporte para pantallas 4K a 144 Hz, además de configuraciones con hasta tres monitores externos. Para creadores de contenido, el chip permite codificación y decodificación de vídeo en 8K, algo que hasta hace poco quedaba fuera del alcance de portátiles ultraligeros.
El mensaje de Qualcomm es coherente: este no es un procesador pensado solo para ofimática, sino para usuarios que alternan análisis de datos, diseño, edición y videollamadas sin querer sacrificar movilidad.
¿Dónde quedan los Snapdragon X2 Elite y Elite Extreme?
La serie Snapdragon X2 no se limita al modelo Plus. Qualcomm también ha presentado los nuevos X2 Elite y X2 Elite Extreme, orientados a quienes buscan el máximo rendimiento posible dentro del ecosistema ARM para PC. Sin embargo, su papel es más estratégico que masivo: marcan el techo tecnológico de la plataforma, mientras que el X2 Plus actúa como la gran apuesta para democratizar la potencia, la IA local y la máxima eficiencia en los portátiles.

Es una estrategia similar a la que ya se ha visto en otros sectores, como el de los smartphones: se trata de mostrar músculo en la gama alta para legitimar una propuesta que, en volumen, se apoya en modelos más equilibrados. Las grandes marcas consiguen sus máximos beneficios con las gamas medias y bajas, que son las que más se venden.

Con Snapdragon X2 Plus, Qualcomm no solo presenta un nuevo chip, sino que refuerza un relato. El PC del futuro —al menos el que la compañía imagina— es ultraportátil, con batería de varios días, siempre conectado y con IA integrada a nivel de sistema. Un dispositivo que no obliga a elegir entre potencia y autonomía, y que puede acompañar al usuario durante jornadas completas de trabajo creativo o profesional.
Los primeros equipos con Snapdragon X2 Plus llegarán al mercado a lo largo de la primera mitad de 2026, de la mano de los principales fabricantes de PC. Será entonces cuando se pueda comprobar hasta qué punto esta promesa se traduce en una experiencia real. Pero en el CES de Las Vegas, Qualcomm deja claro que su apuesta por redefinir el PC ya no es una prueba de concepto: es una hoja de ruta.


