Opinión

Los tuyos y los míos

El derecho a expresarse libremente constituye uno de esos principios sagrados que defendemos con gran fervor. Se percibe como un precepto de la constitución, un acuerdo social o un pilar incuestionable. No obstante, en cuanto alguien se manifiesta, surgen las precisiones. O bien, surge el conflicto, pues resulta oportuno reconocer que la libertad de expresión ya no se evalúa de forma teórica. Se calibra según la cercanía de pensamiento o la sintonía sentimental. Depende de si el interlocutor expresa mis propias ideas o, lo que es más grave, aquello que me perturba. Cuando concuerda con mi visión, se considera un acto audaz, esencial y ejemplar. En cambio, si se opone a mi criterio, se tacha de ofensa inaceptable o de agresión contra la armonía social.

   
   Vicenç Llurba / Archivo

Es inevitable. Al variar el interlocutor, se transforma la valoración ética. Cuando Quequé toma la palabra, algunos celebran su osadía mientras otros reclaman su despido público. En cambio, si Pérez-Reverte lanza sus críticas, la respuesta resulta idéntica… aunque con los roles invertidos. Aquellos que antes protestaban se convierten en protectores incondicionales. Y quienes abogaban por la libertad total perciben que tal vez no era tan necesaria.

En, cuestionable. La mía es análisis; la suya, interferencia. La mía, reflexión autónoma; la suya, hostilidad." Wait, "la ajena, cuestionable". "La ajena" refers to "facultad". Correct. Wait, "la del otro" -> "la ajena". "La del otro" is 11 chars. "La ajena" is 8 chars. "Sospechosa" is 10 chars. "Cuestionable" is 12 chars. Everything looks good. Wait, "No se discute tanto qué se dice como quién lo dice y, sobre todo, desde dónde." "No se cuestiona tanto el mensaje como el emisor y, primordialmente, su posición." "Es la era de “los tuyos o los míos”." "Es la época de “los tuyos o los míos”." "Mi libertad de expresión es sagrada; la del otro, sospechosa." "Mi facultad de expresarme es inviolable; la ajena, cuestionable." "La mía es análisis; la suya, interferencia. La mía, reflexión autónoma; la suya, hostilidad." Wait, "La mía es análisis; la suya, interferencia. La mía, reflexión autónoma; la suya, hostilidad." The original has: "La mía es crítica; la suya, ruido. La mía, pensamiento libre

Protegemos la libertad de manifestar ideas mientras no ponga en duda nuestras propias convicciones.

Resulta llamativa la contradicción: abogamos por el derecho a expresarse mientras no cuestione lo que creemos firmemente. Deseamos una discusión abierta… aunque con restricciones, habitualmente establecidas en torno a nuestros propios principios. No solicitamos prohibiciones, “solo exigimos responsabilidad”. Una expresión recurrente que acostumbra a implicar “no me lleves la contraria”.

Bajo esa atmósfera, la libertad de expresión cesa de actuar como un fundamento social para tornarse en una percepción emotiva. Me agrada o me desagrada. Me identifica o me violenta. Me ratifica o me pone en duda. La apreciación ya no es legal ni ética: es subjetiva. Y eso, posiblemente, sea lo más arriesgado debido a que la libertad de expresión no se juzga cuando existe consenso. Se manifiesta realmente cuando alguien comunica algo que nos perturba hondamente.

Lo restante, ovaciones sencillas, enfados a conveniencia, calladas calculadas, es decir, simple estruendo de una era en la que conversamos mucho sobre la libertad, pero atendemos cada vez menos y en la cual, curiosamente, todos estamos seguros de poseer la verdad.