Nieve, diversión y cautela
Las excepcionales nevadas de finales de diciembre y enero han dejado grosores históricos en todo el Pirineo. En las cotas más altas se han acumulado más de tres metros de nieve. Todas las estaciones de esquí están trabajando sin descanso con máquinas y palas para evitar que las pistas cambien su morfología y, en algunos casos, también están provocando aludes controlados para garantizar la seguridad en las instalaciones. Y es que lo que se presenta como un paisaje excepcional, un final de temporada inmejorable y un paraíso para esquiadores y montañeros, puede convertirse, fuera de pistas, en una trampa mortal, como lamentablemente se ha visto durante las últimas semanas. Por eso es tan importante en las estaciones de esquí seguir las indicaciones, y siempre en la montaña evitar las zonas de peligro y llevar el material
de seguridad adecuado. Los practicantes de deportes de montaña están de suerte este año, pero nunca en las disciplinas alpinas hay que bajar la guardia.