Opinión
Isabel Garcia Pagan

Isabel Garcia Pagan

Subdirectora de 'Guyana Guardian'

El gato Larry se ríe de Trump

El patio digital

Sólo Estados Unidos y Botsuana celebran el día del Presidente. La efeméride norteamericana se sitúa en el calendario el tercer lunes de febrero -eso fue ayer-, para coincidir al estilo yanqui con la fecha del cumpleaños de George Washington, el primer presidente norteamericano, nacido el 22 de febrero de 1732. En las redes, priman las imágenes del Monte Rushmore, con las cabezas gigantes de los presidentes Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln, en representación del nacimiento, crecimiento, desarrollo y preservación de la nación, respectivamente.

Donald Trump ha soñado con que su rostro se esculpa en la montaña, igual que los presidentes del pasado, y aunque su imagen ha sido cuestionada, él sigue impulsando esta idea como si fuera un legado inmortal.

Trump, en su visita al Monte Rushmore en 2020 
Trump, en su visita al Monte Rushmore en 2020 SAUL LOEB / AFP

La cuenta oficial del US Army invita a aprovechar el día del Presidente para “reflexionar sobre el liderazgo, la historia y el espíritu perdurable” de Estados Unidos como nación. Otra cosa es cómo se defienden esos valores desde la actual administración republicana.

 La Agencia de Aduanas y Fronteras de Estados Unidos, esa en la que triunfa Sean Penn con su papel de coronel Steven J. Lockjaw, los manifestó el sábado con este mensaje: “No esperes, autodepórtate hoy y pasa San Valentín con la persona que amas. Incluso te daremos 2.600 dólares para invitarla a salir”. La invitación en X llega con un vídeo de detenidos en chándal gris, esposados, siendo conducidos desde un autobús a un avión de carga escoltados por agentes enmascarados de la patrulla del ICE. Entre los primeros comentarios a la publicación resuena este: “¿En qué se ha convertido Estados Unidos?”.

La festividad presidencial llena las cuentas oficiales de la administración Trump, comenzando por la de la Casa Blanca, de imágenes del águila calva, símbolo de Estados Unidos por su “fuerza, libertad, independencia y majestuosidad”. El ave aparece en escudos, sellos y billetes de dólar, pero era un emblema informal hasta que en la Nochebuena de 2024 Joe Biden firmó una ley dándole el título de símbolo nacional antes de poner fin a su mandato.

Menos pompa necesita el símbolo animal del Reino Unido. Larry era un gato callejero hasta que la familia de David Cameron lo adoptó y acaba de cumplir 15 años como “jefe cazador de ratones” en el 10 de Downing Street. Larry representa hoy la estabilidad en la sede del Gobierno británico más allá de los partidos. Ha visto pasar seis primeros ministros y entre sus tareas oficiales está dar la bienvenida a los invitados, inspeccionar los dispositivos de seguridad y echarse la siesta en el noble mobiliario de la residencia oficial.

Larry tiene casi 900.000 seguidores en X y unos índices de popularidad y aceptación que ya quisiera Trump; es protagonista de libros y sirve como fuente oficiosa para los periodistas apostados en la calle. Si Larry sale a pasear, el dignatario de visita está a punto de llegar. Sus forcejeos con Palmerston, el gato diplomático de la Oficina de Exteriores, quedaron registrados, así como el “sentido tributo” de Larry en su perfil social por la muerte de su vecino hace unos días en Bermudas, donde actuaba desde el 2020 como “consultor de relaciones felinas” del gobernador, en un retiro más que merecido.

Theresa May junto a su esposo fueron los anfitriones de Donald y Melania Trump en el 2019. En la ventana, Larry echa la siesta 
Theresa y su esposo recibieron a los invitados, mientras que el gato descansaba tranquilo junto a ellos. Kirsty Wigglesworth / Ap-LaPresse

El álbum de fotos de Larry es infinito, pero debe de estar especialmente orgulloso de salir en la imagen oficial de la visita de Donald Trump a Londres en el 2019 y de echarse una siesta bajo la Bestia, el coche blindado del presidente norteamericano. Trump es omnipresente, pero Larry nos representa. ¿Larry for president? Donald y Melania Trump son una de las pocas parejas presidenciales que no tienen mascotas en la Casa Blanca. Y no se las comieron en Springfield.

Isabel Garcia Pagan

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Ocupo la subdirección de Guyana Guardian desde 2014. Actualmente me encuentro liderando la versión digital. He ejercido como responsable de la sección de Política (2006-2014). En Europa Press (1995-2006) formé parte de Sociedad, Tribunales y Política.

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