Opinión
Màrius Carol Pañella

Màrius Carol

Consejero editorial

Directo al grano

FUTUROS IMPERFECTOS

Robert Prevost fue elegido en la cuarta ronda del segundo día del cónclave. Se escribió de él que puso de acuerdo enseguida a los cardenales conservadores y a los progresistas. El primer estadounidense al frente del Vaticano es más diplomático y menos populista que su antecesor, lo que no significa que mantenga posturas divergentes con el papa Francisco. Dicho de otra manera, resulta más prudente en sus manifestaciones, pero es consciente del legado que recibió. No debe extrañar a nadie la noticia con la que abría El País su edición de ayer, según la cual el pasado 17 de noviembre los nueve obispos españoles de la comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal se reunieron con el Pontífice en Roma y este les mostró su preocupación por el ascenso de la extrema derecha en España.

  
  GIUSEPPE LAMI / EFE

León XIV fue directo y al grano, según las fuentes recogidas de dos prelados. El Papa, tras escuchar al presidente de los obispos, Luis Argüello, que le expuso la situación de la Iglesia en España, le respondió que le preocupa que se utilizara a los creyentes para fines políticos y les animó a deslegitimar el discurso contra la acogida y regularización de los inmigrantes. No es casualidad que algunos portales digitales ultraconservadores intenten desacreditar al Papa por sus posiciones contra la polarización política, sus posicionamientos sobre Ucrania o Gaza y en favor de la inmigración.

El Papa avisó a los obispos sobre

Pero Prevost no es un izquierdista, como quieren presentarlo los ultraderechistas. Es contrario al aborto, a la eutanasia y al relativismo moral. En cambio, rechaza la libre venta de armas o la pena de muerte y ha incitado a denunciar todos los casos de abuso sexual de los sacerdotes, manifestando su respaldo a las víctimas.

Los obispos españoles salieron de su encuentro con el Pontífice un tanto sorprendidos, porque no estuvo protocolario. La mayoría entendieron el mensaje, como el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, que ha replicado a Abascal diciéndole que un xenófobo no puede ser un buen cristiano. Otros lo orillaron, como el arzobispo de Oviedo, que cree que no caben todos los inmigrantes. En cualquier caso, el compromiso papal con nuestro tiempo va más allá del Apple Watch de su muñeca.