
Bienvenidos al caos
Después de la intervención de ayer de Donald Trump y la de su secretario de Defensa, Pete Hegseth, queda claro que el objetivo de la operación militar contra Irán no es el de lograr la caída del régimen, como se había dicho en un principio, sino un acto de autodefensa americana ante “47 largos años” de una “guerra salvaje y unilateral contra Estados Unidos”. Trump no necesita ni las autorizaciones del Congreso para iniciar una guerra, ni buscar falsos argumentos como las armas de destrucción masiva a las que se aludió en el 2003 para justificar la invasión de Irak. Y, por lo visto ayer, tampoco hace falta buscar un argumento convincente para explicar el inicio de este conflicto.
La teoría expuesta por Trump el mismo sábado de que quería terminar con el régimen islamista por los crímenes cometidos contra su población pasó ayer a un segundo plano, y se impuso la teoría de la amenaza iraní contra su país. Y realmente es indiscutible que Irán ha sido el gran exportador de terrorismo de todo el planeta y es el enemigo público número uno de Israel. Las preguntas que se hacen todos los observadores es si esta es la mejor manera de terminar con el régimen de los ayatolás y si el ataque no va a provocar una crisis política y, sobre todo, económica que nadie puede aún predecir.

Y es que la operación Furia Épica altera todo el mundo. Es lo que respira la edición del diario que tiene en sus manos. Aparte de las noticias de Internacional, en Economía les explicamos como el precio del gas se ha disparado, el del petróleo ha subido y se han registrado descensos en las bolsas. Muchas dudas de qué va a pasar en próximos días y si el cierre del estrecho de Ormuz va a acabar provocando una parálisis del comercio marítimo y el aumento consiguiente de la inflación. En Vivir destacamos que la cancelación de vuelos por los ataques de Irán a los países del Golfo está afectando al MWC inaugurado ayer. En Deportes, analizamos cómo el conflicto bélico deja en el aire buena parte del calendario deportivo mundial. Y en Política, el Gobierno de España se ha visto obligado a plantarse ante Washington para que no utilice las bases de Morón y Rota para atacar Irán. Todo está en el aire y todo puede suceder. Bienvenidos al caos.
